Hoy he vuelto a leer y a estremecerme

Con la esencia de lo que nunca muere

 

El dulzor de la lagrima olvidada

El rasgar de la pluma acariciante

 

Un rumor de suspiros y de sueños

Un  olor a nostálgica belleza

De la mágica eternidad de un sueño.

 

Este  viejo cuaderno  color ocre

Como las viejas fotos del pasado

Es la voz que susurra en mis oídos

           

Tanto amor, tanto llanto, tanto beso

Tanta triste melancólica renuncia

Tanta ansia, tanto amor, tanta ternura

Tantas tardes compañeras de lecturas

Aguardando el morir dentro de un beso.

 

 Ese viejo cuaderno  amarillento

 como las viejas fotos del pasado

que nos cuentan de amores olvidados...

 y de amores que nunca olvidaremos

 porque el amor cuando es amor no olvida,

 se retiene dentro de la retina

de las letras amarillas de ese verso...

 

C. R .C. (16-05-2008)




 

 

Le quiero

 

Porque siempre soñé con su amor

y decía a la vida: lo espero.

Porque estaba su nombre en mi ser

¡Le quiero!

Porque un día como un elixir

me embriagó un cariño sincero.

Porque de él aprendí que es vivir

¡Le quiero!

Porque sé que me guarda su amor

Porque siento que soy su lucero

De su ausencia nublada en dolor

¡Le quiero!

Porque aunque él anhelaba azotar

lo que fue su más puro veneno

Yo no sé... ¡no lo puedo evitar!

¡Le quiero!

 

(Cristina Arteaga)

 

 

 

Adolescencia

 

En el balcón un instante

nos quedamos los dos solos

desde la dulce mañana

de aquel día éramos novios.

El paisaje somnoliento

dormía sus vagos tonos

bajo el cielo gris y rosa

del crepúsculo de otoño.

La dije que iba a besarla

bajó serena los ojos

y me ofreció sus mejillas

como quien pierde un tesoro

Caían  las hojas muertas

en el jardín silencioso

y en el aire erraba aún

un perfume de heliotropos.

No se atrevía a mirarme

la dije que éramos novios

y ... dos lagrimas rodaban

de sus ojos melancólicos.

 

(Juan Ramón Jiménez)

 

 

 

El amor de mis amores

 

Cómo te llamaré para que entiendas

que me dirijo a ti, ¡dulce amor mío!

cuando lleguen al mundo las ofrendas

que desde oculta soledad te envío...

Aquí tu barca está sobre la arena

Desierta miro la extensión marina

Te llamo sin cesar con tu bocina

y no apareces a calmar mi pena

Aquí estoy en la barca, triste y sola

aguardando a mi amado noche y día

llega a mis pies la espuma de las olas

y huye otra vez, cual la esperanza mía

Blanca y ligera espuma transparente

ilusión, esperanza, desvarío

como hielas mis pies con tu rocío

el desencanto hiela nuestra mente.

Tampoco es en el mar a donde el eco va

ni en la tierra, ni en el mar

mi amor existe

¡Ay! Dime si en la tierra te escondiste

o si dentro del mar estás ahora.

Porque es mucho dolor

que siempre ignores

que yo te quiero ver

que yo te llamo

sólo para decirte que te amo

que eres siempre

el amor de mis amores.

 

(Carolina Coronado)

 

 

Celos

 

Tengo celos de ti  ¿ por qué negarlo?

Tengo celos de ti, celos rabiosos

Celos de la sonrisa de tu boca

Celos de la mirada de tus ojos.

¿Cuándo yo no te oigo, cómo hablas?

¿Cuándo yo no te veo, cómo miras?

¿Cuándo no estoy delante, cómo suenan

los alegres cascabeles de tu risa?

Tú sabes que en los ojos de los hombres

hay miradas impuras

Que unas veces parece que acarician

y otras veces parecen que desnudan.

Cuando un hombre te mira  de ese modo...

Cuando te envuelve en una mirada de esas

y sientes que resbala por tu cuerpo

¿qué es lo que piensas? Di... ¿qué es lo que piensas?

Cuando tengo tus manos en mis manos

y o sé como tu carne se estremece.

Cuando es otra la mano que te oprime...

¿Qué es lo que sientes? Di... ¿qué es lo que sientes?

Yo puedo adivinar que pensamientos

laten en ti cuando de mí te acuerdas

Cuando es de otro el recuerdo que te asalta...

¿Qué es lo que sueñas? Di... ¿qué es lo que sueñas?

Yo te he visto, mil veces, temblorosa

ante el fervor de mis ardientes frases,

con los divinos ojos entornados

y los húmedos labios anhelantes,

embebida de amor, desvanecida,

cuando yo soy el que de amor te habla.

Si las palabras son las mismas, dime...

¿Cómo te suenan de otro las palabras?

Tu juras que me has dado

tu corazón, tu cuerpo y tu cariño,

pero nunca sabré, si tras tus ojos,

se esconde un pensamiento que no es mío.

¡Y que me importa tu cariño, entonces!

¡Que vale la escultura de tu cuerpo!

Si son los pensamientos de tu alma,

como milanos que arrebata el viento.

 

(Pedro Mata)