El pasado... pisado, el presente... viviendo y el futuro... hacia él.

 

El pasado...

Se pisa, se repisa, se duele, se alivia, se recuerda, se olvida, se amnesia, se diluye, se acepta, se aprende, se sonríe, se siente, se arrincona, se goza, se retiene, se despide, se almacena...

 

El presente...

Se rebusca entre los datos,

aireándose  rincones

de tanto polvo grisáceo.

Se deshacen telarañas,

se ventila, se oxigena. 

Desvanecense  las sombras,

la luz del sol se las lleva.

Se recogen esos trastos,

con que  siempre se tropieza,

al cajón de la basura,

para llevárselos fuera.

Y se mira, se sonríe,

todo está bien,

todo en regla.

Se echa un último vistazo,

mientras se cierra la puerta.

De vez en cuando un sonido,

una flor, un día cualquiera,

nos hace parar de pronto,

para mirarnos de fuera...

 

El futuro...

Nos espera... dónde, cómo cuándo, para, hasta, allá... de mí me lleva. Se perfila el horizonte... Se echa a andar, plena, serena. Avanzar  mirando al frente, sin más duda, sin flaquezas, sin miedo, sin condiciones, sin negación, sin barreras. Nos espera allí el  paisaje  y  un contigo como lema.