¡Ay el amor!  cuando se ve llorar a una hija porque no va a poder ver a su chico un fin de semana y las lagrimas caen de sus ojos cuando después de haber estado esperando que llegara el sábado para estar juntos recibe una llamada que le dice que no puede subir, y viene a tu lado a decírtelo mientras su cara es la viva expresión de la tristeza, ¿qué le dice una madre? Por allí andaba su abuela y al verla llorar le riñó diciendo que no llorara por ningún hombre, que ninguno merecía sus lagrimas. Verla así me dolía y al mismo tiempo me hacía sentir con ella, le acaricié la cara, le sequé las lagrimas, la abracé y al final lo que le dije fue que debía estar contenta, que mirara en su interior y pensara en que si lo que sentía era lo suficientemente hermoso para que mereciese llorar por ello. Tal vez el consejo de su abuela sea más acertado y debía haberle dicho que no llorara que terminase de secar su pelo y saliese de marcha, que ese primer amor no iba a durar y que nadie merece que se llore por él. Pero... no pude, le dije lo que sentía y era que es mejor sentir y llorar que no saber sentir. Que ese amor que siente sea efímero y que un día sonría pensando en esas lagrimas será lo más probable, pero ese sentimiento que hace llorar, que nos inunda por completo y nos da y nos quita todo, es el mejor sentimiento que puedo desear para mi hija aunque la haga llorar. Ella me miró y me contestó que sí, que lo que sentía compensaba sus lagrimas, se abrazó a mí y el resto del día  fue de mensajes y llamadas en las que hubo enfados, reproches, disculpas, y una sonrisa al final del día. La semana siguiente los vi salir juntos abrazados y besándose y ahora me acaba de decir que hasta julio no se verán, él tiene que estar fuera y mi hija vuelve a tener la mirada un poco triste. Le dije que tenía que salir durante ese tiempo y por supuesto  ir de ligoteo, su respuesta fue mirarme como si estuviese loca y decirme mamá tengo novio, claro que saldré pero no voy a ligar, no voy a ponerle los cuernos... Me sonreí y le dije, me gusta tu respuesta, te lo dije para saber que me contestabas,  y la respuesta me lo dice todo. Quien ama no puede pensar en ligar. Su respuesta final fue:

 “ Iré a ver los escaparates, que a todos nos gusta mirar, pero no pienso comprar”.  Me pregunto que hará él...¿mirará o comprará?, pero eso no se lo he dicho a mi hija, si la defrauda él será el perdedor.