lunes, 12 de mayo de 2008 22:14
por
macarey
Helena
Hoy he recordado a mi amiga Helena, ¿qué habrá sido de ella? Recuerdo aquellos días en que entraba en la disco y según bajaba las escaleras, todas las miradas se centraban en ella, a nosotras ni nos miraban, nos eclipsaba. Bajaba, y se ponía a bailar ella sola, rodeada por sus amigas y sabía que si posaba sus ojos en alguno de los que se la comían con sus miradas, lo tendría a sus pies. Ella se reía, les decía que tenia novio y que no pensaba engañarle con ninguno de ellos, y llevaba su descaro a llevárselos a un rincón mejor iluminado y enseñarles esa foto que siempre llevaba en su billetera, les dejaba y volvía a nuestro lado para seguir riéndose y bailando, y en esos momentos cuando me paraba a mirarla, la veía transformada, se movía sabedora de que la contemplaban y pobrecitas de nosotras, en esos momentos no había nadie más en la disco que Helena, era magnética y se sabía inalcanzable. No coqueteaba con nadie, no existía nadie para ella , sólo la música, se entregaba a ella y danzaba como en un ritual de bodas, se ofrecía entera y sólo cuando una mano tocaba su brazo para reclamar su atención y pedirle que bailase con él, miraba al que la hacía salir de su trance como a un intruso que profanase una ceremonia a la que no había sido invitado, le sonreía, negaba con su cabeza y se alejaba sin dejar de bailar. Lo último que recuerdo de ella, es que se fue un día, buscando un sitio donde bailar para alguien más que para ella y nos envió una postal. Nunca volvimos a saber de ella y nunca volvió, se marchó tras su sueño y lo vivió.
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