domingo, 30 de marzo de 2008 3:48
por
macarey
Lo aprendí
Ayer hablamos claro por fin. Me cansé de callar que conozco tu juego. Te quedaste en silencio unos segundos y lo admitiste. O lo hiciste porque has sido valiente y de verdad no esperabas que me enterara, o lo has hecho porque en esos segundos has pensado que reconociéndolo seguirías teniendo ventaja y continuarías venciendo. No me importa cuales hayan sido tus motivos para aceptar que tu estrategia la conocía desde el principio. Los años me han dado la oportunidad de no tropezar de nuevo en la misma piedra, no te reprocharé nada. En esta ocasión y aunque me cuesta, el engaño duele y a mí que pido la sinceridad que doy, me duele más esa falta de sinceridad que tu juego. No voy a perder tu amistad, no quiero perderte como perdí a quien aún hoy no he olvidado. Mi meta en este juego es ganarte, sin engaños, voy a cara descubierta y en esta ocasión he enseñado mis cartas, jugaré sin apuesta , si pierdo no será por apostar de nuevo a todo o nada. Aprendí que si no se gana se pierde el todo y no voy a arriesgarme. A veces la vida nos da la oportunidad de rectificar nuestros errores y no podré recuperar a quien perdí, pero no volveré a perder por no aprender la lección que tan cara me costó no saber.