Aunque a nadie ya le importe... me importa a mí, me importo yo, mis fantasías, mis sueños, mi manera de seguir “viva” con la “ingenua”  convicción de que esos sueños que me acompañan en mis momentos “ilusos”, no son imposibles... No hay nada imposible, lo único que hace falta para que un día me sorprendan y de golpe dejen de ser SUEÑOS, es alimentar mi corazón con una dosis diaria de  “complicidad” entre mi conciencia racional y realista y mi yo interior que sigue conservando la “inocencia” y la esencia de mis primeros años... claro que sé que corro el riesgo de no dejar nunca de soñar, y de que mi realidad sea siempre la que hoy vivo... pues aún así sigo siendo  mi cómplice y soy la cómplice de los que me dan la fortaleza de sacudirme los malos presagios que ensombrecen mi mirada cuando me siento derrotada y quiero olvidarme de soñar... Siempre hay alguien, que con un simple gesto, una palabra, un saludo, un... algo... que no tiene nombre... no es definible... pero se siente cuando alguien te acaricia el corazón... me han hecho llorar leyendo,  escuchando, mirando... me han espabilado... me han hecho volver a ser y sólo quiero ser capaz de devolver lo que he recibido, hacer que una caricia llegué a donde haya alguien que la necesite... un abrazo de sentimientos comprendidos... para que no dejarnos caer en la fácil tentación de dejar de ser, de dejarnos ir... no a donde debemos dejarnos ir que es a la vida que nos reclama... no dejarnos ir a la oscuridad de sentir nuestro interior de corcho... Besos y cariños para quien hoy se sienta inerte, vacío, incapaz, desnudo de amor, vestido de desaliento y sin más meta que la de dejarse dormir para olvidar... piensa en mí cuando te levantes sin más ganas que volver a tumbarte en la cama con los ojos fijos en el techo y sin ver... piensa en mí y siéntete, búscate, mira allí dentro donde importa y llama, grita, despierta al que fuiste y pídele que vuelva, que te mueres por su ausencia, que le necesitas contigo, que tú solo no puedes más. No acudirá de inmediato, está lejano, oculto, desconfiado, lastimado, receloso, tardará en acudir, no lo dudes, pero sigue llamándole todos los días, no te rindas, y recuerda mientras le llames, piensa en mí... juntos conseguiremos que vuelva... y.. después ya sabes... cuídale, mímale y no le dejes abandonado, es muy especial y necesitará  saber que le necesitan o se volverá a cobijar en ese rincón oculto de nuestro corazón.