Como preveíamos, ésta iba a ser la etapa mas dura del rally y así lo ha sido. La clasificación ha dado un vuelco inesperado. Tras el abandono de Sainz por accidente y los problemas técnicos que nos han relegado a la sexta o séptima posición, la cabeza de carrera está inestable. Las dunas que nos tocaba atravesar eran de un color blanquecino y muy, muy blandas. El calor era considerable y la altitud alrededor de unos 2.000 metros. Esto afectaba seriamente el rendimiento de los motores y a los pilotos que empezaban a tener los primeros síntomas del mal de altura. Al inicio de la especial nos sorprendió la lluvia.
La penúltima etapa ha sido acortada en casi 340 km por la crecida de los ríos a causa de las lluvias de los dos últimos días. Esta etapa aun nos puede deparar alguna sorpresa, pues pese a que transcurre por pistas con buen piso, las cunetas esconden alguna que otra piedra en los interiores y exteriores que nos pueden dar algún que otro disgusto. Los triángulos de suspensión y las direcciones, así como los neumáticos, son los firmes candidatos a darnos un disgusto.
El accidente de Carlos se producía al llegar a un WPM (Way Point Masqué o way point escondido) cerca de un río seco. Veníamos, aproximadamente, haciendo 9 km de fuera pista. Los primeros participantes salieron un poco hacia la derecha de la línea recta hacia el WPM que nos marcaba el descenso al río con dos peligros y balizado. Carlos y su copiloto se encontraron a 500 metros del punto con el cauce del río y, al no ver el corte, cayeron al río seco con los problemas que todos conocéis.
PD: No gana el que más corre, sino el que llega el primero.