La anulación de la etapa de hoy ha hecho que el día resultase muy tranquilo, casi como hacer turismo. Hemos hecho un enlace que era casi todo por pistas, aunque se trataba de unas pistas muy compactadas. Tanto que casi parecía asfalto.
Un descanso después de la jornada de ayer, que resultó muy complicada, aunque lo podía haber sido más. En el último control de paso, la organización decidió cortar el paso de los participantes a una hora determinada, no dejando entrar en el último tramo a quienes llegaran más tarde. Una medida encaminada a evitar que se pasaran la noche en las dunas (muy difíciles, por cierto) en un intento inútil por llegar a la meta, ya que se cortó para quienes les era ya imposible alcanzar la llegada en el tiempo máximo de la etapa.
De entre los que sí entraron a tiempo estaba Xavi Foj, que pasó las de Caín al caerse a una poza de arena blanda. Tardó varias horas en volver a estar en orden de marcha.
Todavía no han salido las clasificaciones completas, pero a quienes no pudieron entrar en la meta les esperan un buen número de penalizaciones. Una es la forfetaria, que es la que te ponen por no entrar en la meta en el tiempo máximo. Eso es así cada día y se calcula con la suma del tiempo máximo para hacer el recorrido, más la penalización, que para ayer era de cuatro horas (varía en función de la etapa).
Luego, además, deberían tener otra penalización por los waypoints (puntos de paso obligatorios) que no realizaron. Del CP a la meta había cinco, cuatro de los cuales estaban penalizados con cuatro horas, mientras el otro tenía una penalización de cinco. Echar cuentas y veréis que su casillero se va a ver incrementado en unas cuantas horas. Aunque igual habría sido peor estar todavía "jugando" con la pala en la arena.
La cancelación de la etapa cambia bastante el desarrollo de la carrera, ya que hoy se hacía la única Maratón del rally. Era el único día en el que no se puede contar con la asistencia de los vehículos T5 (los que van por rutas alternativas) y las reparaciones se tenían que realizar con tus propios medios o con los de otros vehículos en carrera, los camiones T4. En esto jugábamos con superioridad, ya que disponemos de dos T4 para nosotros solos, mientras la competencia tiene un camión para tres coches. La ventaja era evidente. Pero como sólo hemos hecho un enlace, la revisión de los coches consistirá en el cambio de neumáticos, repostaje, verificación de la adquisición de datos del motor y poco más.
Y mañana llega la última oportunidad, ya que se disputa una etapa sobre dunas muy blandas en las que un error te puede costar mucho tiempo. A partir de aquí, si la mecánica no falla (que todo puede pasar), resulta muy complicado recuperar grandes diferencias. Así que en el camino a La Rioja está la última ocasión de ver un vuelco en la clasificación.