Buenos días a todos desde Valparaíso. Aprovecho este momento de relax en la carrera para contestar a las preguntas que habéis ido haciendo durante las etapas anteriores.
Calderina e Isabel preguntaban sobre los sitios en los que dormimos y la alimentación.
Dormimos normalmente en tiendas de campaña en el lugar de asistencia que ha previsto la organización. Los días que podemos lo hacemos en hoteles. En Argentina y Chile es más fácil encontrar hotel que en Mauritania o en Senegal.
En cuanto a la comida, se encarga la organización montando un catering para desayunar, comer y cenar. La comida es básicamente sopa, pasta, carne y fruta. Durante el día tenemos una bolsa con una ración por persona para pasar la jornada hasta la cena. En la bolsa de supervivencia nos dan frutos secos, zumo, barrita energética, paté, tostadas, una bolsa pequeña de patatas y un poco de queso. No está mal los primeros días, pero luego es siempre lo mismo. Y 15 días lo mismo es un poco cansado.
Gerardo pedía que comentase algo sobre la vida en el cockpit y la relación piloto-copiloto.
La relación dentro del coche tiene que ser buena, porque se pasa mucho tiempo y las tensiones a la larga pasan factura y pueden crear conflictos que no pueden llevar a nada bueno. Si el trato es bueno, los resultados son buenos.
El principal problema al que nos tenemos que enfrentar es a la falta de espacio y a los largos periodos que pasamos en el interior. Tiene que haber un poco de orden porque si no se puede descontrolar y luego llegan las lamentaciones.
Kike preguntaba sobre qué nos parecen a quienes hacemos una prueba como el Dakar las gestas de aventureros anónimos, como un amigo suyo, Javier Pérez, que lleva unos años recorriendo con su moto, una Honda Transalp 650, y en solitario: Argentina, Chile, Bolivia, Perú... Sin patrocinadores ni ayudas de ningún tipo.
Las aventuras cada uno las busca en función de sus necesidades y de sus aficiones. La mayoría de las personas que se encuentran en el Dakar tienen varias cosas en común: El espíritu aventurero, la pasión por la competición extrema y la pasión por África. En el momento en que se decidió venir a Sudamérica, las personas que participan siguen teniendo las mismas inquietudes, pero con un factor añadido, ir a un continente desconocido y participar en una prueba con el mismo formato.