Ayer decíamos que se había disputado, por fin, la primera etapa dura del Dakar, algo que se ha reflejado hoy, tanto en la fatiga de las mecánicas, como en la de los propios participantes. Ejemplos no faltan, y sólo hay que ver al mismísimo líder de la carrera, Nasser, que ha tenido problemas de temperatura en el motor y se ha tenido que saltar las dunas para poder completar la etapa. Algo parecido le ha ocurrido al Volkswagen de Deping, al que hemos visto hoy parado en las dunas echando un humo blanco del motor más que sospechoso.
Pero no sólo son las mecánicas las que se fatigan. Los pilotos también comienzan a acusar la paliza. Mi compañero Gilles Picard hoy ha sido víctima de un desfallecimiento. Él y Luc (Alphand) se habían quedado atrapados en un barrizal, se ha puesto a cavar en el barro y, debido al esfuerzo, ha perdido el conocimiento. Ha sido evacuado en el helicóptero médico y, afortunadamente, todo ha quedado en un buen susto.
La etapa de hoy se ha recortado debido al lío que se montó ayer en la especial. Había un tramo, antes de las dunas, en el que se remontaba un río seco durante algunos kilómetros. Cuando pasamos nosotros, estaba completamente seco, no había ni una gota de agua. Pero poco después comenzó a llover y aquello se convirtió en un auténtico río, impidiendo el paso de los participantes, ya que la corriente se llevaba los coches. Y en la jornada de hoy había que pasar otro río crecido, por lo que la organización ha decidido cortar, algo que también ha venido bien para que mucha gente se reenganchara a la carrera.
Para acabar, quiero volver a hablar del público argentino, ya que la llegada a Mendoza ha sido apoteósica. Desde muchísimos kilómetros antes había miles y miles de personas a los lados de la carretera, en el tramo de enlace, esperando que pasáramos. Pero lo más impresionante ha sido en los últimos compases del enlace, ya que había tanta gente que hemos tardado más de veinte minutos en hacer los últimos cinco kilómetros. Gente que celebraba la llegada del Dakar con un ímpetu que parecía que su país había ganado el Mundial de fútbol. Yo nunca había visto una cosa así.