Una de las cosas que hace distinto al Dakar de otras carreras son sus campamentos. En un rally cualquiera los pilotos acabamos la especial, dejamos el coche a las asistencias y nos vamos al hotel a ducharnos, a cenar con el equipo y a dormir en unas limpias sábanas. Pero cuando hay un campamento la gente se mezcla más, puedes ver a pilotos de cabeza comentando sus anécdotas con el último clasificado, o a los moteros explicando la jugada a un piloto de coches. En las cenas en el campamento se crea camaradería y, sobre todo, te enteras de un montón de "chismes" de otros participantes. Por cierto, ayer me contaron uno genial.
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odo el mundo sabe por las noticias de la carrera que ayer había un punto con muchísimo fes-fes, donde muchos coches, motos, quads y camiones se quedaron atascados. Se formó un lío monumental. Y allí estaba un equipo privado que, al encontrarse el pastel, decidió parar un momento. Había coches atascados por todos lados y se imponía una táctica prudente. Fue entonces cuando decidieron que el copiloto avanzaría unos metros andando para ver cómo estaba la cosa y tomar una decisión. Y así lo hicieron. El copi se puso a andar… y en esto que llegaron los camiones, se levantó una polvareda espectacular y el navegante perdió el rumbo, no sabía dónde estaba. Tan desorientado estaba que se puso a andar y, caminando, caminando, se hizo a pie los 23 km que había hasta la meta. ¿Y el piloto? Pues cuando había pasado un buen rato y vio que su compañero no volvía, llamó a la organización para intentar localizarlo, pensando que lo había atropellado alguien en medio del polvo. Se montó un operativo de rescate, incluso con helicóptero, a la búsqueda del copi, que finalizó cuando esté alcanzó la línea de llegada y anunció su situación.
Volviendo al campamento, hoy estamos en una antigua estación de tren, muy pintoresca. Lo único es que parecemos un campamento de "okopas" acampados entre las vías. Luego está el tema de las duchas. Haberlas las hay, pero como hay tantísimo polvo flotando en el aire (es obligatorio llevar gafas de motorista para poder ver sin quedarte sin ojos) muchos optan por no ducharse, ya que al salir de la ducha puedes quedar convertido en una especie de estatua de barro. Total, que como los próximos campamentos no sean menos polvorientos, en unos días el "tufillo" va a ser insoportable.
En lo que a la etapa se refiere, hoy hacía más fresco, lo cual se agradece dentro del coche, y discurría por pistas súper rápidas, menos un trozo cerca del principio que estaba bastante roto. Eso sí, el terreno era muy abrasivo, lo que ha provocado que la mayoría de los coches llegáramos con los neumáticos en las últimas. Vamos, que si la etapa dura un pocos más, pocos habrían alcanzado la meta sin problemas. Nosotros hemos pinchado cerca de la llegada, a 10 km, aunque hemos perdido muy poco tiempo. Peor ha sido para Gordon, al que le han explotado dos neumáticos.
Y aquí acaban lo que la organización definía como etapas rápidas. Llega ya el terreno roto, el terreno duro. Llega el Dakar, porque hasta ahora hemos hecho muchísimos tramos de pie a fondo durante kilómetros y kilómetros. ¡A ver si la cosa cambia!