Imagino que todos tenemos nuestras manías, esas pequeñas cosas que nos caracterizan, que nos diferencian de los demás, y que de alguna manera nos hacen únicos.
Yo tengo una desde pequeña, bueno, mas que manía es algo que siempre me ha gustado: la lluvia.
No sólo verla caer através de los cristales, sino también sentirla sobre mi piel, las gotas resbalando por mi cara, por mis brazos...Es una sensación que me encanta.
Me gusta escuchar el sonido de las gotas golpeando los cristales, mezclado con el susurro del viento...el olor que desprende la ciudad en esos momentos.
Pasear por las calles mojadas, mientras siento la lluvia resbalando por mi cuerpo, y noto su humedad en contraste con el calor que desprende mi piel. Las gotas deslizandose por mis brazos, mojando mi ropa que se adhiere a mi cuerpo.
Sobre todo me gustan esas pequeñas tormentas veraniegas, cuando en medio del sofocante calor de la ciudad, un trueno anuncia una de mis sensaciones favoritas: la lluvia acariciando mi piel.
Normalmente en ésta época la ropa que cubre mi cuerpo es más bien escasa, es mi forma de combatir el calor que, aquí en Madrid, puede llegar a ser insoportable. Por eso, la sensación de la lluvia rodando por mi piel desnuda, por mi garganta...resbalando por mis muslos...es única.
Es más, esta afición mía por la lluvia me ha generado también una pequeña fantasia pero eso...lo dejaré para otro post.
besos
luna llena
Nada más entrar por la puerta de la habitación, tus labios se posaron en mi cuello, y lo besaron con avidez, con urgencia...tus manos bajaron por mi garganta, deslizandose despacio hacia mis pechos, apenas los rozaron, dibujando con tus manos su contorno, provocando mi estremecimiento, aumentando mi deseo..
Sentía tu cuerpo pegado al mío, mientras movía mis caderas, para acercarme aún más, como queriendo fundirme en tus brazos, en tus ansias, en la pasión de aquel momento.
Comenzaste a desnudarme con la misma urgencia que habías demostrado en tus besos, en tus caricias, arrojando al suelo cada prenda que me quitabas.
Me giré para mirarte, totalmente desnuda, y apretaste mi cuerpo contra tí, fundiendome en un abrazo intenso, para después guiar mis manos al desnundarte. Así nos quedamos uno frente a otro, saboreando la visión de nuestros cuerpos. Te recorrí con mis ojos, disfrutando con la certeza de que pronto lo haría con mis labios, y mis manos.
Me cogiste de la mano, y me llevaste a la ducha, sin decir una sola palabra. Sentí el agua recorrer mi cuerpo, empapar mi pelo, mi garganta, mis pechos, mis nalgas...y sentí tus manos siguiendo su recorrido, dibujando mi cuerpo con suaves caricias.
Te agachaste y cogiste entre tus manos uno de mis pechos, me miraste a los ojos y tu lengua se posó despacio en el, lo besaste, lo lamiste y atrapaste mi pezón entre tus labios...noté como mi cuerpo se arqueaba, un estremecimiento que lo recorrió por completo desde mi vientre hasta la nuca. Bebiste el agua que caía sobre ellos, pasaste tu lengua para recoger cada gota, mezclada con mi sabor.
Me obligaste a girarme, posando mis manos en la pared, mientras tus labios se mezclaron con el agua que corría por mi espalda...mis gemidos eran cada vez más intensos, como el deseo que sentía, como mis ansias de tí.
Agarraste mis caderas, y sentí como me penetrabas, como te abrias camino hasta lo más profundo de mi ser. Te resultó sencillo, el agua y mi excitación facilitaron el camino...Veía el agua callendo por mis manos, por mis pechos...mientras sentía tus empujones, tu cuerpo fundirse con el mio, tus muslos pegados a mis nalgas...no pude más...mientras apretabas mis pechos entre tus manos, mientras el agua seguía callendo por mi cuerpo, sentí mi cuerpo agitarse, mientras notaba la humedad de mi sexo, deslizandose por mis muslos al compás del agua....
Te prometí ducharme cada mañana contigo, pero corremos el riesgo de no ir a trabajar.
luna llena
Tumbada en la cama, con el pelo revuelto sobre la almohada, y sus piernas enredadas entre las sábanas, escuchó el sonido del teléfono...Miró la pantalla y vio su nombre, no pudo evitar sonreir.
Hacía muchos días que habían hablado de aquello, y por uno u otro motivo, no habían tenido oportunidad...Descolgó el teléfono, y escuchó su voz. Sólo con eso, ya experimentó un estremecimiento. Sabía que pronto, su voz la transportaría a las fantasías de las que tantas veces habían hablado, al placer que él era capaz de provocarla, a la excitación que sentía con sólo imaginarle...
Sintió como sus pezones se endurecían bajo el frio contacto del raso del camisón, mientras creía sentir su lengua, tal y como él decía, jugando con ellos, mordiendolos despacio, lamiendolos, apretandolos entre sus labios...no pudo evitar gemir.
Sus manos apartaron uno de los tirantes del camisón, siguiendo sus indicaciones, dibujó circulos con las manos alrededor de sus pezones, sin llegar a rozarlos, sintiendo como todo su cuerpo se tensaba por la excitación, por el deseo...quería sentir sus manos...pero tenía que conformarse con su voz.
Se quitó el camisón, despacio, como si el pudiera verla, como había dicho que haría si el pudiera contemplarla...recorrió su vientre, y sus muslos con un suave masaje, creyó sentir su lengua, haciendo ese mismo camino...y de nuevo un gemido mientras sentía como su sexo ardía y su deseo crecía al compás de sus palabras.
Comprovó con sus dedos lo húmeda que estaba, y se lo dijo. Sabía que él quería escucharlo, quería que también ella con palabras, le hiciese sentir aquello que no podía ver, sólo escuchar.
Sus dedos se adentraron en su sexo, con suavidad, con facilidad...y comenzaron a moverse lentamente, llegando hasta lo más profundo de su cuerpo, provocando oleadas de placer, aumentando su excitación...Se dejó llevar por sus palabras, cerró los ojos para imaginarle sobre ella, para sentir su sabor en los labios, y sus movimientos en su interior...
Se agitó sobre la cama, su cuerpo se tensó, notaba como su reaccionaba no sólo a sus manos, sino a la voz de él, al deseo de su contacto, de sus labios, de su cuerpo...Y así, escuchando su voz, dejandose transportar a un lugar en el que no estaba, anhelando aún más su presencia en la cama, sintió un fuerte orgasmo que al otro lado del teléfono el pudo compartir. Mantubo sus dedos quietos, imaginando una vez más que era él quien se habia quedado asi, quieto, sobre su cuerpo.
Cuando se despidieron, no sabía si repetirían, pero desde luego, había merecido la pena.
luna llena
Si lo lees ya sabes quien ha inspirado ésta fantasía, aunque a diferencia de ellos, nosotros todavía no hemos tenido ocasión de cumplirla. Besossss
Esta semana he tenido que salir pitando para mi tierra. Una llamada de mi padre, me sacó de golpe del paraiso de las rebajas...
-"Cris, tienes que venir. Estoy en el hospital, tu madre..."
No se la cara que puse, sólo que Marta, me sacó de la tienda, y me obligó a sentarme en un banco, mientras tartamudeaba intentando pedirle a mi padre que me explicara lo que había pasado.
Mi madre, es y creo que será siempre, una mujer activa, es incapaz de mantener el culo quieto un segundo: gimnasia, clases de pintura,...y además es una maniática del orden y la limpieza (cosa que su hija en absoluto a heredadado).
Dentro de 5 días, se marchaban de vacaciones, (y digo se marchaban porque ya no pueden irse...) así que decidió hacer limpieza general en casa, para dejarlo todo impoluto antes de las vacaciones.
Limpió armarios, lavó mantas, y por fin...decidió limpiar también las dichosas persianas. Y claro, no llegaba, y se subió a una banqueta.Sí, habeis leido bien a una banqueta!!! Y mientras hacia malabarismos para limpiar las persianas, se resbaló, y se fue al suelo con banqueta incluida.
Por suerte, pudo apoyar los brazos para amortiguar el golpe, y no se partió la cabeza. Pero lo que sí se ha roto es la pierna!!! Ahora se ha quedado sin terminar la limpieza, y también sin vacaciones. Mientras yo estoy en Madrid, conociendo a mi padre, la casa acumulará más polvo del que seguramente tenía cuando ella empezó a limpiar. Pero cuando le dices las cosas, mi madre no escucha. Piensa que tiene 15 años, o que es equilibrista de un circo, yo que se!! lo único que tengo claro, es que se podía haber matado.
La bronca ha sido monumental, y por una vez no ha protestado en absoluto, no sólo el médico que le escayoló la pierna se lo dijo, también mi padre, y yo una vez se me pasó el susto.
No se cuanto tiempo tendrá que estar con la escayola, de momento al menos 21 días. Creo que este año se queda sin vacaciones, y espero que eso le sirva de escarmiento.
besos
luna llena
Yo de esto de los mundillo informáticos, no tengo ni la más mínima idea...y hasta hace muy muy poquito, de los blogs tampoco. Por eso me he quedado muy sorprendida, al enterarme que han clausurado hasta nuevo aviso el blog de unos amigos!!!
La cuestión es, que no lo han eliminado, porque supongo que no podrán hacerlo sin más; pero llevan ya varios días sin poder escribir, debido a que les han "baneado" el blog.
Yo siempre he creido (seré ingenua) en la libertad de expresión, respetando por supuesto, que la libertad de cada uno termina donde empieza la del de al lado.
Pero por más que leeo el blog de las cucarachas (el murmullo de las cucarachas), no encuentro donde molestan ellos a nadie. ¿¿O es que somos unos hipócritas a los que nos molesta que se llame a las cosas por su nombre??
Supongo que sí, que aunque me cueste creerlo estamos rodeados de hipocritas, a los que les molesta ver como los demás se expresan libremente, como exponen ideas, sentimientos y experiencias sin tapujos, como la sinceridad llama a la gente, y como un blog que ellos desde su falsa moral consideran "indecoroso o poco apropiado", gusta engancha.
No hay más que leerles para saber porque...porque hablan sin tapujos de todo lo que les pasa por la cabeza, es imposible que no te hagan soltar una sonrisa, y se hacen querer.
Por eso, las personas insignificantes, se sienten atacadas, y no dudan en hacer la cosa más ridídula, para evitar que otros se puedan expresar con libertad, para calmar con una vengaza burda sus miserias.
Pero no por banear el blog, les van a callar, no por eso van a hacer que la gente les quiera menos, y desde luego no por eso van a conseguir, que nos volvamos tan hipócritas como ellos, que miremo hacia otro lado, o nos conformemos con leer lineas vacias, sin esencia.
Desde aquí me gustaria invitarios (con vuestro permiso cuquis) a que paseis por su casa, la puerta sigue abierta y la visita merece la pena.
Besos de la luna llena, y un abrazo enormeeeeee para las cucas (si le dicen a mi madre que me gustan las cucarachas la de un pasmo!)
Ayer, mientras tomabamos un café y bromeabamos sobre la forma en que nos conocimos, riendo me repetiste: "eres mala".
Llevaba un rato provocandote, recordandote aquella vez en que borracho como una cuba, me viste junto a la barra del bar y te acercaste silencioso para darme un beso en el cuello. Cuando me di la vuelta...no era yo!! te equivocaste de chica, y al novio de la que habías besado, no le gusto tanta confianza...Casi salimos a tortas del bar.
Con una sorisa pícara, te contesté: "eso es justo lo que te gusta de mí".
Pero tú no estabas dispuesto a dejarlo así: "no, muchas más cosas". Y ahí comenzó de nuevo el juego al que jugamos sin descanso desde el día en que nos conocimos.
-"no serán tantas..."
-"eres un cielo".
-"y tu un adulador".
-"eres simpática".
-"menos cuando me enfado."
-"eres cariñosa".
-"no siempre..."
-"eres sincera".
-"sí, eso si es verdad".
-"eres abierta".
-"me cuesta serlo.."
-"eres ardiente".
-"jaja no diré nada sobre esto..."
-"y eres preciosa".
Y no supe que más decir, por una vez desde que nos conocemos, me dejaste sin palabras. Sabía que eres mi amigo, sabía lo importantes que somos el uno para el otro, lo que nunca imaginé es que es así como me ves. Gracias por devolverme una imagen de mí, que nunca hubiera tenido, de no verme através de tus ojos.
la luna llena
Desde que he vuelto de casa de mis padres, estoy un poquito triste. Siento añoranza, y me planteo la posibilidad de volver a mi tierra.
Marta y Pablo, han notado mi estado de ánimo, y no dejan de acosarme con llamadas, mensajes y visitas inesperadas. Les quiero mucho a los dos, pero debo reconocer que me están agobiando un poco...
Después del mensaje de Marta la otra noche, pensaba que ayer disfrutaría de un día de paz, que ellos saldrían de nuevo, y yo me quedaría en casa leyendo, viendo una peli, o simplemente descansando.
En eso estaba, cuando a las 20:30 sonó mi teléfono.
-"Cris, quería disculparme por lo de ayer, sé que te desvelé pero es que tenías que haberte venido con nosotros, ultimamente estás siempre encerrada en casa."
-"Marta, ya se me ha pasado el enfado, no me lo recuerdes y así evitamos que vuelva a sentir la necesidad de matarte."
-"Venga tonta, no seas rencorosa. Te llamo para proponerte algo a modo de tregua".
- "Ummm". Mi voz interior "peligro!!!", mi lengua que es más rápida "cuantame, cual es esa proposición".
- "Había pensado invitarte a cenar".
-"Hombre, eso si que es una sorpresa...acepto encantada. ¿Dónde me vas a llevar?"
-"Ejem, la verdad...había pensado en coger algunas cosillas en el super y hacer la cena en tu casa".
- "A sí?" de nuevo mi voz interior.."cuidado Cris, cuidado". Y la pregunta definitiva..."y que cocinarás?"
-"Bueno, ya sabes que a mi se me da fatal, así que había pensado que yo me encargo de la compra, y tu de la cena".
- "¿¿Cómo?? pero que morro tienes...Está bien, no me apetece cenar sóla, ve al super que yo me iré duchando mientras te espero".
- "La verdad, esperaba que dijeras que sí, así que ya he estado en el super, y estamos esperándo en el portal".
-"¿¿Qué ya has estado en el super?? pero...espera un momento, ¿cómo que estais esperando en el portal?¿tú y quien más?"
-"Yo y Pablo".
Respiro aliviada, pensaba que a Marta se le había ocurrido invitar al amigo de Pablo, al causante de que a la psicopata de mi amiga se le ocurriera despertarme de madrugada.
Cuelgo el teléfono sin decir una palabra, voy a la puerta y les abro el portal para que suban. Justo en ese momento, me veo reflejada en el espejo del pasillo y me doy cuenta de mi aspecto. Llevo el pelo suelto y los rizos alborotados por el tiempo que he pasado tumbada en el sofá, aún tengo los ojos inchados de la siesta, y llevo puesto un minivestido de verano, que sólo me pongo para ir a la playa ó cuando estoy en casa sóla, jamás en presencia de otras personas."Aggggg, tengo que cambiarme".
Pero no me da tiempo. Están en la puerta, Marta me mira sonriente y suelta "Espero que hayas dormido bien, deberías lavarte la cara, quizás así abras los ojos". La doy un beso, a la vez que un codazo, mientras pasa junto a mí y se mete en casa.
Pablo sin embargo me mira sonriente, se acerca y me da un beso en la mejilla mientras me susurra "deberías ir vestida así más a menudo, vendría a visitarte todos los días". Y él también se lleva un codazo.
No tengo que decirles que se sienten, ya lo han hecho. No tengo que decirles que tomen algo, se están sirviendo...No tengo ni que abrir la boca, porque ya se han adueñado de mi casa, y campan por ella a sus anchas.
Me voy a la cocina, donde Marta ha dejado las bolsas con la compra...¡¡Lo sabía!! mi amiga es muy predecible, sonrio y empiezo a limpiar la lechuga para la ensalada mientras el horno se calienta...En una hora, la cena estará lista y Marta podrá comerse el dichoso cordero asado. Durante ese tiempo les escucho hablar en el salón, pero yo estoy absorta preparando la cena, la ensalada no tarda nada en estar lista, y pelo las patatas para el cordero.
Estoy en ello, y absorta en mis pensamientos cuando unas manos me cogen por la cintura y pego un respingo. Es Pablo. Lanzo un gruñido que él interpreta con facilidad.
-"Ya se que no debí asustarte, pero creía que te habias dado cuenta de que había entrado en la cocina"
-"No, ya me conoces estaba a lo mío".
Pablo me sigue agarrando porla cintura, mientras yo pelo las patatas. Hace días que no nos vemos, y me cuenta cosas del trabajo, de la juerga que se corrieron el día anterior, de Marta y su amigo...Al rato, me doy cuenta de que Marta está demasiado silenciosa.
-"Pablo, ¿qué demonios está haciendo Marta?"
-"Esto..nada, ¿porqué?"
-"Pablo..."
-"Ve a verlo tú".
Dejo lo que estaba haciendo y voy al salón. Está todo a oscuras, y no se oye nada.
-"Marta?". Sólo me responde el silencio.
Enciendo la luz, y la veo sentada en el sofa, con una enorme sonrisa y un libro en las manos. ¿Qué demonios hace con un libro y a oscuras? No consigo entender nada, hasta que Pablo, detrás de mí me empuja hacia el sofa y me hace sentarme junto a ella.
Marta me extiende el libro.
-"Queríamos esconderlo para que lo encontrarás después y fuera una sorpresa".
No es un libro, es un album de fotos.
La primera imagen, es una foto de los tres el día en que Pablo y yo nos conocimos. Marta con su sonrisa pícara, Pablo mirándonos a las dos con dulzura, y yo con expresión aún enfadada por la broma de Marta.
Se van sucediendo las fotos, casi todas son de los tres. En Carnaval, de vacaciones en Galicia, en casa de Pablo...Sin darme cuenta estoy sonriendo como una boba, y Pablo me está rodeando con su brazo. Marta me da un sonoro beso, y me dice:
-"Estás muy triste desde que has vuelto, y queríamos recordarte que también en Madrid tienes familia, y gente que te quiere".
En medio de un momento tan bonito, Pablo usmea con la nariz..."huele a quemado".
-"¡¡¡El cordero!!!" y salgo corriendo a la cocina. Pero ya no tiene salvación, está chamuscado y mi cocina llena de humo. Abro el horno, saco el cadaver de dentro, y dejo la bandeja sobre la encimera para que se enfrie.
Los dos rien detrás mio. "Sonrie Cris" y clic veo como Marta acaba de inmortalizar la incineración de nuestra cena, mientras Pablo se dirige al teléfono le escucho de lejos: -- "Si, dos pizzas. Anote la dirección..."
Y cenamos pizza, y mi cocina sigue oliendo a humo...pero me hicieron recordar que aquí también está mi casa. Así que esta noche, simplemente porque no era capaz de despedirme de ellos ayer, hemos dormido los tres en una cama de 1,35. Creo que por eso me duele la espalda, y por eso Pablo decía que no sentía un brazo. La única que no se ha quejado aún es Marta. Tal vez porque ha dormido con una pierna encima mío...o tal vez porque no era ella la que estaba en medio, para sentir las patadas de los dos.
la luna llena
Tumbado en la cama observa como lentamente me voy desnudando. Sonrie con picardía mientras mis manos, torpemente, desabrochan los botones de la falda y la deslizo por mis caderas dejandola caer al suelo. Pero estoy tan nerviosa que por impulso, la recojo y la dejo sobre la silla.
El rie con ganas, creo que intenta que así me relaje, pero yo siento mi cuerpo aún más tenso. Me quito la camiseta, mientras siento el rubor cubrirme las mejillas.
No deja de observarme, aunque no dice nada, siento sus ojos paseando por mi cuerpo, recorriendolo sin perder detalle.
Me quito el sujetador, o mejor dicho, lo intento...porque mis manos se han vuelto de plastilina y no consigo soltarlo.
Se levanta de la cama con gesto perezoso y se acerca a mí. Se coloca a mi espalda, y puedo sentir su aliento en la nuca...creo que las piernas no me sostendrá mucho tiempo. Me rodea con sus brazos, su lengua cálida y suave roza mi cuello y escucho el gemido que no soy capaz de ahogar.
Con mucha más facilidad de la que yo he demostrado, me suelta el sujetador, acaricia mis pechos, y roza mis pezones con sus dedos. Inmediatamente mi cuerpo reacciona a ese contacto, mis pezones se endurecen y vuelvo a notar la tensión recorrerme.
Cierro los ojos, mientras sus manos juegan con mi tanga, acarician mi culo, y se deslizan por mis muslos, con suavidad, como si estubiera dibujando el contorno de mi cuerpo. Por fin se decide a quitarme la única prenda de ropa que me queda, lentamente desliza el tanga por mis caderas, acariciando mis muslos al quitarmelo...y me quedo completamente desnuda frente a él.
Sus labios se posan en mi espalda, y la besan. Son besos largos, intensos, que poco a poco dan paso a suaves mordiscos que erizan mi piel. Sus manos bajan por mi cuello y se posan en mis pechos, los acarician despacio, rozando mis pezones con sus dedos, los aprietan con avidez, mientras siento su respiración cada vez más agitada..
Comienza a acariciar el interior de mis muslos, donde la piel es más suave; puedo sentir mi excitación, y ya ni siquiera recuerdo el momento en el que me sentía tensa, sólo quiero que no pare de acariciarme..Le siento pegado a mi, y puedo sentir su deseo cada vez que su boca o sus labios me rozan, como se que él siente el mio en cada gemido que sale timidamente de mis labios.
Separa despacio mis muslos, y sus dedos me acarician...Aunque está de espaldas a mí puedo imaginar su sonrisa al sentir lo húmeda que estoy...Se abre paso con facilidad dentro de mí, sus dedos ya en mi interior provocan que todo mi cuerpo se contraiga mientras con su otra mano sujeta mis pechos y me mantiene pegada a él.
Quisiera mirarle a los ojos mientras sigue acariciandome, para que pueda ver en ellos todo lo que yo estoy sintiendo...y justo cuando voy a decírselo....
Riiiiinnnnnggggggg! Ha sonado el maldito despertador!!!
la luna llena
Encuentro que esto de los memes, es una buena forma de darte a conocer un poco más a los que te leen, de desnudarte, e incluso reflexionar un poco sobre "esas cosillas" que sabes de tí mismo, pero nunca te paras a pensar.
Enredando por la red, he encontrado éste meme, y aunque es cortito me he animado a contestarlo. Espero que así, sepais un poco más de mí....
¿Eres hombre o mujer? mujer, y si volviese a nacer, me gustaría volver a serlo. No es que tenga nada contra los hombres, es que como dice el anuncio: "estoy encantada de ser mujer" jaja.
Describete: suave, dulce, picante...
¿Qué sienten las personas cerca de tí? ternura, rabia, simpatía...depende de la persona y depende del momento.
¿Cómo te sientes? melancólica.
¿Cómo describirías tu anterior relación sentimental? pasional, intensa, dolorosa.
Describe tu actual relación con tu novio/a pretendiente/a: ¿novio?¿pretendiente?¿relación? para hacerme infeliz, me basto yo sóla.
¿Dónde quisieras estar ahora? junto al mar, ahí es donde quiero estar siempre.
¿Cómo eres respecto al amor? desconfiada. He levantado una muralla que tengo intención de que siga ahí.
¿Cómo es tu vida? una búsqueda constante.
¿Qué pedirías si tuvieras un sólo deseo? que las heridas hubieran cicatrizado.
Ahora despidete: hasta pronto.
Acabo de pasar unos días en casa, en mi tierra. Cargando las pilas, rodeada del calor de los míos, recordando lo bonito que es aquello, encontrandome de nuevo con mis amigos...
He vuelto melancólica. Añoro mi tierra, añoro a mi familia...y aunque en Madrid tengo buenos amigos, también añoro a los de siempre, aquellos con los que crecí y a los que ya casi no veo.
Y por eso, de vuelta a la rutina, me planteo si quiero seguri aquí.
Recuerdo los largos paseos por la playa, con la brisa enredandose en mi pelo, el murmullo del mar de fondo, el intenso aroma a salitre, y la arena, aún fría deslizandose entre mis dedos...
El aroma a café recién hecho a las mañanas, y el tímido susurro de mi madre al despertarme, sin comprender porque necesitaba madrugar estando de vacaciones. Ella no entendía que necesitaba exprimir cada minuto allí, atesorar mil recuerdos antes de volver, cargar mi maleta de sensaciones, de imágenes...para tener aquí conmigo un pedacito de ellos mientras estemos de nuevo separados.
Anoche me senté sóla en el sofa, a leer...y mi mente volvió de nuevo a mi casa, a las cenas en familia, las risas, el barullo constante...y con una punzada de dolor escuché el silencio que me rodeaba, y me di cuenta de que estaba sóla. Llevo sóla mucho tiempo, porque cuando entro por la puerta de casa ellos no están, y los añoro.
Estos días he salido con mis amigos, hemos recordado los viejos tiempos, las largas noches de bar en bar, las charlas hasta bien entrada la mañana, los desayunos después de una noche de fiesta...Y eso también lo añoro. Y no es que no me guste Madrid, sino que yo no pertenezco a Madrid, ni a su bullicio, ni a su ritmo frenético.
Incluso en ésta casa en la que llevo dos años viviendo, me siento fuera de lugar. Me siento como la pieza de un puzle que nunca termina de encajar, esa que nunca consigues poner en su lugar...
Y no sé si es por lo bien que me he sentido estando en casa, o por lo extraña que me siento ahora que no estoy allí. Tendré que pensarlo porque Cris, tal vez sea hora, de volver a casa.
la luna llena
Sábado, 4:30 de la mañana. Mi cuerpo descansa inerte sobre el colchón, estoy agotada, y creo que puede caerse el edificio, no me despertaré. Si los escombros me aplastan, no importa, no me enteraré. En mi inconsciencia, creo escuchar algo...no, no puede ser.
Ringgggggggg!! ringggggggg!!
Y salto de la cama, por poco me rompó la cabeza con la balda que tengo encima. A oscuras busco el teléfono, mientras lo hago oigo el estrépito de algo que choca contra el suelo y rezo..."dios que no sea la lampara".
Por fin consigo encontrar el maldito teléfono, abro la tapa y veo el aviso de un mensaje de Marta. Preocupada leo el mensaje.
"Hola!!! Estoy segura de que estás durmiendo como un lirón, pero no puedo contenerme para decirte que eres un coñazo, tenías que haber venido, lo estamos pasando de miedo y tu en casa encerrada. Además Pablo ha traido a unos amigos y uno de ellos está que cruje...Espero que te haya merecido la pena quedarte en casa muermo!!".
Sólo un pensamiento lo resume todo: "la mato". Enciendo la luz tras palpar la pared en busca del interruptor. Miro a mi alrededor, el estrépito fue efectivamente, mi preciosa lampara de noche que está en el suelo echa añicos.
Miro el teléfono con furia, y por instinto contesto al mensaje de Marta: "espero que el amigo de Pablo cruja tanto como lo haran tus huesos cuando te pille, y también que no te gastes todo el sueldo esta noche, me debes una lámpara."
Vuelvo a tumbarme, me tapo con las sábanas y cierro los ojos tratando de recuperar el sueño cuando....
Rinnnnnggggg!!rinnnnnnngggg!! esta vez tengo el teléfono junto a la almohada, pero al tirar de el, se desenchiufa al cargador, que golpea en el suelo..."Mierda!!". Veo en la pantalla un nuevo mensaje de Marta.
"La lámpara era una horterada, ya era hora de que comprases una nueva, y seguro que lo puedes hacer porque en casa metida no gastas ni un duro. Mis huesos esta noche sólo van a crujir por la marcha que llevamos así que agradeceré tu masaje mañana.Y cris...yo también te quiero!!!".
Y a las 4:30 de la mañana, me encuentro sentada en mi cama, desvelada, con la lámpara rota junto a la cama, y lo peor...muerta de la risa, porque Marta tiene un morro impresionante, pero sabe como hacer que se me quieten los enfados, y sabe que no me comprará la lámpara, y que no la voy a matar aunque lo haya pensado...Así que sólo me queda una opción la próxima vez que salga de fiesta, voy con ella, total...no voy a poder dormir de todas formas.
Hoy he decidio compartir con vosotros una parte muy íntima pero que a la vez me preocupa bastante ultimamente. No me entendais mal, no es tener fantasías lo que me preocupa, sino su contenido, su frecuencia y sobre todo la necesidad imperiosa de saciarlas...
Ya expliqué en mis primeros post, que me siento pérdida, y desorientada en casi todos los aspectos de mi vida...y este es uno de ellos. Hasta la fecha, he tenido una vida sexual normalita...nada del otro mundo, ni para echar cohetes, ni tampoco frustrante...aunque la verdad siempre he sentido que me faltaba algo, que necesitaba más....
Hace unos años, mis fantasias eran más bien de tipo romántico...todo precioso, luz de velas, pétalos de rosa, un baño de espuma, el hombre al que amaba...Ahora la cosa ha cambiado un poco...
He pasado del flower power, al power sin más. Ahora fantaseo con puro sexo, sin pensar en sentimientos, con algo que sea morboso, atrevido, salvaje...con experimentar cosas que no he probado...Cada día son más violentas, y eso es precisamente lo que mas me preocupa, fantasear con que lleguen incluso a hacerme daño. No algo exagerado, pero daño al fin y al cabo.
No termino de comprender lo que me está ocurriendo, y me asusta un poco...Por un lado me atrae el morbo que me proporcionan esas fantasías, y pensar en llevarlas a cabo...pero por otro no me reconozco en ellas...Supongo que en éste aspecto como en todos, evolucionamos...pero ¿es normal ésta evolución?
Ya os iré contando...
la luna llena

Como ya sabeis, soy novata en ésto, y estos días he visto varios memes en los blogs que he visitado, así que he tomado prestado uno, y así me conoceis un poquito más...
Si fuera un mes: marzo, es cuando comienza la primavera, cuando los días alargan, cuando empieza a brillar con un poco más de energía el sol...Para mí, el momento de dar largos paseos sin rumbo, perdida conmigo misma..
Si fuera un día de la semana: viernes, se termina la semana y comienza el fin de semana, descanso, reuniones con amigos, con la familia, horas de sofá, paseos al aire libre, una buena película...marchuquiii!!!
Si fuera un planeta: la tierra, aunque me gusta ser la luna más que cualquier planeta.
Si fuera una hora del día: el amanecer, aunque sea paradojico siendo la luna, las primeras horas del día, cuando todo, incluida yo, despierta a la vida son para mí mágicas.
Si fuera una bebida: un granizado de limón, refrescante y un poco ácido.
Si fuera un instrumento musical: una pandereta jajaja por el tamaño de mi trasero...
Si fuera una fruta: un melocotón suave, dulce, jugoso...
Si fuera un sabor: sin duda, picante!!
Si fuera un postre: fresas con champagne, o que demonios, las torrijas de mi abuela, que están de muerte!!
Si fuera una comida: tortilla de patatas, sencilla, y agradecida como dice mi madre.
Si fuera una parte del cuerpo: las manos, y si fuera un sentido, el tacto.
Si fuera un CD: uno de salsa, para bailar meneando bien las caderas, que para eso me las dio mi madre...
Si fuera una canción: M de Los Piratas
Si fuera una asignatura: plástica, como se llamaba en mi época (decir manualidades dría lugar a comentarios malientencionados...).
Si fuera un deporte: ninguno, pasear sin rumbo, a ser posible cerca del mar.
Si fuera un número: 12, me gustan los números pares.
Si fuera una edad: la mía, no es un problema.
Si fuera un color: cualquier tono de azul
Si fuera una ciudad: Paris.
Si fuera un invento: el teléfono, que me permite hablar a diario con mi gente desde que les tengo lejos.
Si fuera una película: la historia interminable...sigo siendo una niña!!
Si fuera un actor/actriz: Drew Barrimore.
Si fuera una carrera profesional: modelo de lenceria (pero de talla grande que de esas hay menos jaja). 
Si fuera un país: España, sin dudas, de norte a sur, con sus aromas, sus colores, sus sonidos, su gente...
Si fuera un sentimiento: Alegria!!!
Si fuera una virtud: paciencia.
Si fuera un defecto: la inseguridad.
Si fuera un personaje histórico: Maria Magdalena.
Si fuera un artista: Monet.
Si fuera una obra de arte: cualquier escultura de Botero.
Si fuera un libro: la Reina del Sur.
Tras presentar en sociedad en el blog, a Marta, leí un comentario de Ripple Mark donde me preguntaba en que había quedado lo de Pablo, así que he decidido presentaros también a mi querido Pablo...
La noche de la "bromita" de Marta, después de decirme que había metido la pata, y que Pablo se había quedado colgado, yo no sabía como actuar. A mi el chico no me gustaba, y su conversación era...la de un adolescente en plena edad del pavo. Tenía que librarme de él...¡¡cómo fuera!!
Fui a la barra, el alcohol me dio el valor que necesitaba, aunque la verdad escuchaba mi voz un poco pastosa...
"Pablo, Marta me ha contado lo que pasa. Mira, no quiero ser grosera, pero no me conoces de nada, en realidad no soy una buena chica, soy muy maniatica, tengo mal caracter y encima soy un poco golfa...un desastre como novia vaya".
Pablo me miró (tiene unos impresionantes ojos verdes), y soltó una carcajada. Creí que Marta me había tomado el pelo, y me giré buscandola para matarla por fin. Pero Pablo me cogió la mano desde el otro lado de la barra: "Cris, no eres tan dura como quieres demostrar. Acabas de llegar a Madrid, y no conoces a nadie. ¿Qué tiene de malo que salgamos de vez en cuando y que te presente a mis amigos?"
No pude evitar sonreirle, me había desarmado. No quería una relación, pero Pablo lo único que me estaba ofreciendo era su amistad. Acababa de llegar a Madrid y la verdad es que no tenía amigos, así que mi vida consistía en trabajar, pasear sóla por las calles de Madrid (esto no es tan malo, la verdad) y ver la tele sentada en el sofá con Mixi (es mi gatita).
Le dije que si, pero que si intentaba algo llamaria a mis hermanos para que le reompiesen las piernas (soy la menor de 4 hermanos, todos chicos menos yo). Pablo rió con ganas, y me prometió no propasarse al menos hasta la segunda cita.
Pese a lo que pueda dar a entender el post anterior, Pablo es un chico encantador, guapo, atento, cariñoso...y un buen amigo.
Nuestros comienzos fueron accidentados, gracias a la colaboración inestimble de mi omnipresente Marta; pero aquel día, después de lo mal que le traté me sentí un poquito obligada a darle al menos la oportunidad de ser el mismo. No me arrepiento.
Me enseñó Madrid, me presentó a sus amigos...Fuimos al cine, de copas, hicimos excursiones, hablamos de mil cosas...Cuanto mas le conocía, mas me gustaba estar con él. Pasábamos todo nuestro tiempo libre juntos, y nunca parecía suficiente. Pablo me hacía reir, me hacía sentir bien.
Un día, al salir del cine, me cogió de la mano, me acercó a él, y suavemente me besó. Me aparté como si me hubiera dado calambre. "Cris, te dije que no me propasaría hasta la segunda cita, y llevamos ya muchas. Me gustas, y quiero estar contigo."
Sentí un nudo en el estómago. El momento había llegado, había pensado muchas veces en como se lo diría, y porfin no había más remedio que hacerlo.
"Pablo, tú también me gustas, pero ahora no estoy preparada para empear una relación. Soy nueva en Madrid, tengo muchas cosas por hacer, muchos sitios y gente por conocer...Tengo que empezar mi vida, y ver que va pasando. No puedo entregarme en una relación, porque no se aún que es lo que quiero, ni que es lo que necesito".
Me miró con sus enormes ojos verdes, con una mirada triste, me atrajo contra él, y me abrazó con fuerza. "Te acompañaré en tu camino, y si en algún momento decides descansar de tu busqueda y pararte a mirar a tu alrededor, voy a estar ahí".
Y está, está cada día cuando estoy contenta para compartir esas alegrias; cuando estoy triste, para compartir las lágrimas...para darme un abrazo muy fuerte cuando me siento sóla, para demostrarme que sobre todo es mi amigo.
la luna llena

La conocí hace dos años, cuando entré a trabajar en la empresa. Las dos formamos parte del departamento de contabilidad, y Marta es de esas personas que se dan a conocer desde el primer momento. Tiene una sonrisa encantadora, y ella lo sabe, así que saca de ella todo el partido que os podais imaginar.
Pero además, mi querida amiga, tiene un don: el de meter la pata de forma constante. Es la persona con mejores intenciones que conozco, pero también la que más facilidad tiene para hacerlo todo al revés de como quisiera.
No llevabamos ni una semana trabajando juntas, cuando la ví levantarse de su mesa y dirigirse sonriente hacia mí, enseñando sus dientes perfectos, y con una mirada pícara que me hizo desconfiar..."oh dios...la que se me viene encima". Bendito instinto de supervivencia...
"Oye Cris, estoy loca por salir esta noche, y mis amigas tienen plan. Había pensado que como eres nueva aquí y aún no hemos tenido tiempo de charlar y conocernos...quizás te apetecería salir a tomar algo...". Todo esto, como diría la Pantoja, con dientes, dientes y más dientes...
Y para mi horror, mi mente y mis labios no fueron al mismo son, y me escuché a mi misma diciendo:
"Claro Marta, sería estupendo. No tenía planes para hoy".
Quedamos a la salida del trabajo, Marta conocía un bar cerca de la oficina, para tomar algo tranquilas. Me pareció una buena idea, ya que yo estaba deseando que la noche no se alargase para irme a mi casa cuanto antes. El sueño y el cansancio me podían.
Cuando entramos por la puerta del bar, Marta empezó a saludar a todo el mundo, no había nadie dentro del bar que no conociera. Entonces, se giró y me dijo:
"Cris, vamos a la barra, quiero presentarte a alguien...". Mis alarmas se dispararon, pero pensé: "no puede ser, estoy loca, no me conoce tanto como para prepararme una encerrona".
Me equivoqué, nada más llegar a la barra, Marta me presentó a su amigo Pablo, y para mi sorpresa le dijo: "está es Cris, la chica de la que te hablé ayer".
Quise matarla, mis ojos intentaron hacerlo, pero mis manos no obedecieron a esa voz interior que me pedía a gritos retorcerle el cuello a la loca de Marta. Pablo me sacó de mi ensimismamiento, invitándonos a tomar algo. En mi vida había bebido una copa tan deprisa, lo único que quería era salir de allí.
Marta no dejaba de hablarle a Pablo de mi, de lo bien que trabajaba, de lo simpática que era, y de lo sóla que estaba...¿¿Cómo??¿¿sóla?? eso no era de su incumbencia!! y menos de la de Pablo. La miré con ojos vidriosos... quisiera decir que porque estaba apunto de llorar, para dar un toque melodramático, pero la verdad es que se debía más al cigarro que Marta acababa de encender justo debajo de mi nariz.
Se largó. Se levantó, me dijo que acababa de ver a un conocido y que no tardaría en volver, y me dejo allí con Pablo, y aturdida por todo lo que estaba pasando.
Pablo era un chico simpático, pero no se que le habia contado la bruja de Marta, que no dejaba de decirme la suerte tan mala que había tenido con las mujeres, lo mal que le habian tratado tambien a el, y la falta que le hacia conocer a una buena chica que le diera un poco de cariño...
Eso fue el colmo ¿¿una buena chica?? ¿¿pero que demonios le habia contado Marta?? Pablo siguió, le había gustado conocerme, parecía simpática y además era guapa..pensaba que quizás podría esperarle a la salida del bar, y tomar algo en mi casa....
Mi voz interior decía "Cris contente, no pasa nada, levantate y vete..." Pero pudo más la rabia que me estaba dando aquella situación, así que me levanté y le dije al amigo de Marta: "No soy una buena chica, tu no me pareces tan guapo como yo a tí, este bar es un muermo, y a mi casa sólo sube quien yo quiero. Si Marta te ha dicho que estoy desesperada, se equivoca, así que tú y yo no tenemos nada en común".
En ese momento, escuché una risita conocida a mi espalda: "jajaja ya sabía yo que detrás de esa fachada de chica tranquila, había una mujer de armas tomar. Bienvenida a la empresa Cristina". Era Marta, y su amplia sonrisa; pero no estaba sóla, Ana del departamento de Marketing, Silvia de Recursos Humanos y otras dos chicas de nuestro departamento la acompañaban.
No sabía si reirme, o matarla...Pidieron una ronda a Pablo, que nos miraba sonriente, complice de aquella encerrona. La noche, que había comenzado como un mal sueño, fue animandose y yo me sentía agusto....
En un momento, Marta se me acercó, llevaba un rato hablando con Pablo en la barra, los dos muy serios..."Cris, tengo algo que decirte. He estado hablando con Pablo. Jo, no se como ha pasado esto, sólo era una broma inocente pero...me ha confesado que le gustas, y quiere que le de tu número de teléfono".
"Jajaja muy bueno Marta, pero esta vez ya no caigo, sería tonta si lo hiciese". Pero lo ví en sus ojos, por reflejo miré a Pablo que desde la barra nos observaba muy serio...y sentí un nudo en el estómago. Ese día supe, cuanto era capaz Marta de meter la pata, por no medir las consecuencias de sus ideas...
la luna llena