LA DUCHA
Nada más entrar por la puerta de la habitación, tus labios se posaron en mi cuello, y lo besaron con avidez, con urgencia...tus manos bajaron por mi garganta, deslizandose despacio hacia mis pechos, apenas los rozaron, dibujando con tus manos su contorno, provocando mi estremecimiento, aumentando mi deseo..
Sentía tu cuerpo pegado al mío, mientras movía mis caderas, para acercarme aún más, como queriendo fundirme en tus brazos, en tus ansias, en la pasión de aquel momento.
Comenzaste a desnudarme con la misma urgencia que habías demostrado en tus besos, en tus caricias, arrojando al suelo cada prenda que me quitabas.
Me giré para mirarte, totalmente desnuda, y apretaste mi cuerpo contra tí, fundiendome en un abrazo intenso, para después guiar mis manos al desnundarte. Así nos quedamos uno frente a otro, saboreando la visión de nuestros cuerpos. Te recorrí con mis ojos, disfrutando con la certeza de que pronto lo haría con mis labios, y mis manos.
Me cogiste de la mano, y me llevaste a la ducha, sin decir una sola palabra. Sentí el agua recorrer mi cuerpo, empapar mi pelo, mi garganta, mis pechos, mis nalgas...y sentí tus manos siguiendo su recorrido, dibujando mi cuerpo con suaves caricias.
Te agachaste y cogiste entre tus manos uno de mis pechos, me miraste a los ojos y tu lengua se posó despacio en el, lo besaste, lo lamiste y atrapaste mi pezón entre tus labios...noté como mi cuerpo se arqueaba, un estremecimiento que lo recorrió por completo desde mi vientre hasta la nuca. Bebiste el agua que caía sobre ellos, pasaste tu lengua para recoger cada gota, mezclada con mi sabor.
Me obligaste a girarme, posando mis manos en la pared, mientras tus labios se mezclaron con el agua que corría por mi espalda...mis gemidos eran cada vez más intensos, como el deseo que sentía, como mis ansias de tí.
Agarraste mis caderas, y sentí como me penetrabas, como te abrias camino hasta lo más profundo de mi ser. Te resultó sencillo, el agua y mi excitación facilitaron el camino...Veía el agua callendo por mis manos, por mis pechos...mientras sentía tus empujones, tu cuerpo fundirse con el mio, tus muslos pegados a mis nalgas...no pude más...mientras apretabas mis pechos entre tus manos, mientras el agua seguía callendo por mi cuerpo, sentí mi cuerpo agitarse, mientras notaba la humedad de mi sexo, deslizandose por mis muslos al compás del agua....
Te prometí ducharme cada mañana contigo, pero corremos el riesgo de no ir a trabajar.
luna llena