MI VIDA ES UNA LOCURA

Una mujer que trata de encontrarse y conocerse a sí misma; aunque de momento, no lo he logrado.
LA CENA

Desde que he vuelto de casa de mis padres, estoy un poquito triste. Siento añoranza, y me planteo la posibilidad de volver a mi tierra.

Marta y Pablo, han notado mi estado de ánimo, y no dejan de acosarme con llamadas, mensajes y visitas inesperadas. Les quiero mucho a los dos, pero debo reconocer que me están agobiando un poco...

Después del mensaje de Marta la otra noche, pensaba que ayer disfrutaría de un día de paz, que ellos saldrían de nuevo, y yo me quedaría en casa leyendo, viendo una peli, o simplemente descansando.

En eso estaba, cuando a las 20:30 sonó mi teléfono.

-"Cris, quería disculparme por lo de ayer, sé que te desvelé pero es que tenías que haberte venido con nosotros, ultimamente estás siempre encerrada en casa."

-"Marta, ya se me ha pasado el enfado, no me lo recuerdes y así evitamos que vuelva a sentir la necesidad de matarte."

-"Venga tonta, no seas rencorosa. Te llamo para proponerte algo a modo de tregua".

- "Ummm". Mi voz interior "peligro!!!", mi lengua que es más rápida "cuantame, cual es esa proposición".

- "Había pensado invitarte a cenar".

-"Hombre, eso si que es una sorpresa...acepto encantada. ¿Dónde me vas a llevar?"

-"Ejem, la verdad...había pensado en coger algunas cosillas en el super y hacer la cena en tu casa".

- "A sí?" de nuevo mi voz interior.."cuidado Cris, cuidado". Y la pregunta definitiva..."y que cocinarás?"

-"Bueno, ya sabes que a mi se me da fatal, así que había pensado que yo me encargo de la compra, y tu de la cena".

- "¿¿Cómo?? pero que morro tienes...Está bien, no me apetece cenar sóla, ve al super que yo me iré duchando mientras te espero".

- "La verdad, esperaba que dijeras que sí, así que ya he estado en el super, y estamos esperándo en el portal".

-"¿¿Qué ya has estado en el super?? pero...espera un momento, ¿cómo que estais esperando en el portal?¿tú y quien más?"

-"Yo y Pablo".

Respiro aliviada, pensaba que a Marta se le había ocurrido invitar al amigo de Pablo, al causante de que a la psicopata de mi amiga se le ocurriera despertarme de madrugada.

Cuelgo el teléfono sin decir una palabra, voy a la puerta y les abro el portal para que suban. Justo en ese momento, me veo reflejada en el espejo del pasillo y me doy cuenta de mi aspecto. Llevo el pelo suelto y los rizos alborotados por el tiempo que he pasado tumbada en el sofá, aún tengo los ojos inchados de la siesta, y llevo puesto un minivestido de verano, que sólo me pongo para ir a la playa ó cuando estoy en casa sóla, jamás en presencia de otras personas."Aggggg, tengo que cambiarme".

Pero no me da tiempo. Están en la puerta, Marta me mira sonriente y suelta "Espero que hayas dormido bien, deberías lavarte la cara, quizás así abras los ojos". La doy un beso, a la vez que un codazo, mientras pasa junto a mí y se mete en casa.

Pablo sin embargo me mira sonriente, se acerca y me da un beso en la mejilla mientras me susurra "deberías ir vestida así más a menudo, vendría a visitarte todos los días". Y él también se lleva un codazo.

No tengo que decirles que se sienten, ya lo han hecho. No tengo que decirles que tomen algo, se están sirviendo...No tengo ni que abrir la boca, porque ya se han adueñado de mi casa, y campan por ella a sus anchas.

Me voy a la cocina, donde Marta ha dejado las bolsas con la compra...¡¡Lo sabía!! mi amiga es muy predecible, sonrio y empiezo a limpiar la lechuga para la ensalada mientras el horno se calienta...En una hora, la cena estará lista y Marta podrá comerse el dichoso cordero asado. Durante ese tiempo les escucho hablar en el salón, pero yo estoy absorta preparando la cena, la ensalada no tarda nada en estar lista, y pelo las patatas para el cordero.

Estoy en ello, y absorta en mis pensamientos cuando unas manos me cogen por la cintura y pego un respingo. Es Pablo. Lanzo un gruñido que él interpreta con facilidad.

-"Ya se que no debí asustarte, pero creía que te habias dado cuenta de que había entrado en la cocina"

-"No, ya me conoces estaba a lo mío".

Pablo me sigue agarrando porla cintura, mientras yo pelo las patatas. Hace días que no nos vemos, y me cuenta cosas del trabajo, de la juerga que se corrieron el día anterior, de Marta y su amigo...Al rato, me doy cuenta de que Marta está demasiado silenciosa.

-"Pablo, ¿qué demonios está haciendo Marta?"

-"Esto..nada, ¿porqué?"

-"Pablo..."

-"Ve a verlo tú".

Dejo lo que estaba haciendo y voy al salón. Está todo a oscuras, y no se oye nada.

-"Marta?". Sólo me responde el silencio.

Enciendo la luz, y la veo sentada en el sofa, con una enorme sonrisa y un libro en las manos. ¿Qué demonios hace con un libro y a oscuras? No consigo entender nada, hasta que Pablo, detrás de mí me empuja hacia el sofa y me hace sentarme junto a ella.

Marta me extiende el libro.

-"Queríamos esconderlo para que lo encontrarás después y fuera una sorpresa".

No es un libro, es un album de fotos.

La primera imagen, es una foto de los tres el día en que Pablo y yo nos conocimos. Marta con su sonrisa pícara, Pablo mirándonos a las dos con dulzura, y yo con expresión aún enfadada por la broma de Marta.

Se van sucediendo las fotos, casi todas son de los tres. En Carnaval, de vacaciones en Galicia, en casa de Pablo...Sin darme cuenta estoy sonriendo como una boba, y Pablo me está rodeando con su brazo. Marta me da un sonoro beso, y me dice:

-"Estás muy triste desde que has vuelto, y queríamos recordarte que también en Madrid tienes familia, y gente que te quiere".

En medio de un momento tan bonito, Pablo usmea con la nariz..."huele a quemado".

-"¡¡¡El cordero!!!" y salgo corriendo a la cocina. Pero ya no tiene salvación, está chamuscado y mi cocina llena de humo. Abro el horno, saco el cadaver de dentro, y dejo la bandeja sobre la encimera para que se enfrie.

Los dos rien detrás mio. "Sonrie Cris" y clic veo como Marta acaba de inmortalizar la incineración de nuestra cena, mientras Pablo se dirige al teléfono le escucho de lejos: -- "Si, dos pizzas. Anote la dirección..."

Y cenamos pizza, y mi cocina sigue oliendo a humo...pero me hicieron recordar que aquí también está mi casa. Así que esta noche, simplemente porque no era capaz de despedirme de ellos ayer, hemos dormido los tres en una cama de 1,35. Creo que por eso me duele la espalda, y por eso Pablo decía que no sentía un brazo. La única que no se ha quejado aún es Marta. Tal vez porque ha dormido con una pierna encima mío...o tal vez porque no era ella la que estaba en medio, para sentir las patadas de los dos.

la luna llena

Publicado el: domingo, 24 de junio de 2007 8:24 por locura1_237C4
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Comentarios

Anonymous ha opinado:

Que bonitoooooo!!! que te animen de esa manera...cuando una está de bajón, lo mejor del mundo es tener cerca a la gente que te quiere, porque una buena dosis de risa y mimos quita toas las penas.
besos
betty
# junio 29, 2007 13:27

Anonymous ha opinado:

Buenos amigos, si señor. Cuando uno se siente mal, agardece que se preocupen por él, que le animen, y le apoyen.
Veo que tú tienes buenos amigos, seguramente porque tú también lo eres.
saludos
# junio 29, 2007 16:21
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