"Los amigos de Peter"
La habéis visto ¿?
Es una de mis películas preferidas, por que me gusta la trama, me gustan los actores y porque me trae muchos recuerdos, y como soy más sentimental que una novela de Corín Tellado, pues le tengo un cariño muy especial a esa película.
Hace algunos años mis amigos y yo, un día 1 de enero, después de una noche que merecería un blog entero…, vimos esa película y decidimos que éramos “los amigos de Peter”. No me preguntéis por qué, porque en aquel entonces no había ni siquiera una mamá en el grupo, pero nos pareció muy romántico y bonito eso de que un grupo de amigos conservara la amistad tantos años y se volvieran a reunir… nos pareció adecuado… no sé, enternecedor… ya os dije que la noche anterior había sido de órdago… que le vamos a hacer ¿? 
Pero en el fondo algo de verdad había.
A mí, en aquellos tiempos, me parecía imposible que nos separáramos y no imaginaba que llegaría un punto en que cada uno tendría su vida, tomaría diferentes caminos y el grupo se distanciaría. NO era posible. Y así fue durante muchos años, y eso que hubo bodas por medio, bebés… pero seguíamos viviendo en la misma ciudad y nos seguíamos viendo muy a menudo. Todavía éramos los amigos de Peter.
Pero las cosas cambiaron.
Hubo parejas que se desemparejaron, amigos que se cambiaron de casa y yo, la que pensaba que nada cambiaría, cambié de ciudad, de hábitos, de estado civil y quizá no supe cambiarlo de una forma natural.
Pero hace poco volvimos a vernos. Y aunque estuve poco tiempo, pude volver a reír como siempre, disfruté de nuestra complicidad, y pasé un rato como tantos ratos no hace mucho tiempo atrás. Me fui pronto pero muy feliz.
Eso es lo que me gusta de la amistad verdadera, que puede con los cambios y con el tiempo, pero lo bueno sigue ahí, quieto, agazapado esperando el momento, quizá lo disfrutas menos pero lo haces con la misma intensidad…
Seguimos siendo los amigos de Peter, mi única duda, chicos, es… quien de nosotros era Peter ¿???