Desenlace
Ayer, al salir de trabajar fui a recoger a Flor a su trabajo. Estábamos extrañamente calladas y tensas. De hecho, ambas estábamos nerviosas y un poco tristes porque queremos mucho a Juan, y ya intuíamos su tristeza.
Aunque luego en el coche nos fuimos animando, y como
pre-terapia pusimos verde a
“la” Irene,
y por lealtad a Juan la hicimos culpable de todo, incluso de la guerra de Irak, de la Operación Malaya y de todo lo malo que pasa en el mundo. Ella, por si acaso, ya era culpable…
Llegamos a casa, y mientras preparaba la cena llegó mi churri, que al principio, al ver a Flor, pensó que teníamos cena distendida de amigos, pero en cuanto se enteró que venía Juan, se puso a ayudarnos sin decir nada.
Juan llegó a las diez. Puntual. Trajo vino.Cuatro botellas era su forma de decirnos que necesitaba hablar y que la noche sería larga.

Empezamos a cenar y no hubo preámbulos. En cuanto serví la ensalada vomitó toda su tristeza y apenas tocó el plato.
-
Irene estaba rara hacía días. Callada, me rehuía. Casi no la veía. Ya no tenía tiempo para mí.
- Juanito, y no lo hablaste con ella ¿?? – Flor empezó muy suave-
- Si, pero me decía que estaba agobiada con el trabajo…
- Y que pasó ¿?? – Mi churri, que es muy práctico y va al grano…-
- Pues que ayer se levantó girada, discutimos por una tontería y la discusión fue a más, me dijo que ya no me quería, que estaba harta de vivir la vida que vivía, y que necesitaba nuevos retos…
- O nuevos cachas ¿?? – Flor, tan oportuna como siempre… -
- Me dijo que se iba. Que ya no podía más… y se delató ella sola. Me recriminó que no la culpara, que aun la siguiera queriendo aun a sabiendas que tenía un amante, - Juan ya lloraba como un niño-
Resulta que ella si que nos vio a Flor y a mí en la parada de bus. Pero nos vio cuando ya nos íbamos, por lo que nosotras no nos dimos cuenta de que nos había descubierto… Y la del culo pintado dio por sentado que Flor o yo iríamos con el cuento a Juan automáticamente, pero no…
Ella misma se descubrió o se quiso descubrir y nos utilizó de excusa para liberar su secreto.
El caso es que al final Juan se enteró por ella misma, y cuando ya se había calmado no pude dejar de preguntarle:
-
Juanito, cómo te habría sentado que te hubiera contado que vi a Irene con otro ¿?? - Pues mal Dina, cómo quieres que me siente ¿?? - Pero, me hubieras creído o te habrías enfadado conmigo ¿??
- Ay Dina, no lo sé, pero ya sabes lo que dicen… “El amor es ciego”…
- Y otra cosa, mi niño… - Queeeee ¿????
-
Si te hubieras enterado por mi o por Flor, y ella no te hubiera dejado… que habría pasado ¿? Hubieras seguido con ella ¿??? - No lo sé… la quiero tanto… La quiere tanto… pero se les acabó el amor, como a tantas parejas. La monotonía y que mi Juanito no es la alegría de la huerta, precisamente, acabaron con una relación.
- Dina, - me dijo Juanito-
he aprendido que el amor solo no es suficiente, hay que regar y trabajar mucho para que dure una relación… pero es una lástima, lo he aprendido muy tarde…
Y ya le dejé que llorara.
3 botellas de vino y 1 paquete de Camel después nos fuimos a dormir.
Esta mañana se ha levantado con los ojos vidriosos. Mi churri, Flor y yo, también. Todos hemos dormido mal.
No nos gusta ver sufrir a un amigo.
Y a él no le gusta estar sufriendo.