Flor y sus contratos
Los que me leéis ya sabéis que mi amiga Flor tiene una vida muy
“alegre”, cosa que a mi me alegra mucho, es lo que tienen las vidas alegres… , porque la veo bien y además me deja que lo cuente. De hecho están encantada de ser
semi-prota de mi blog, y yo creo que está haciendo puntos para, finalmente,
erigirse como la única.
Todo viene porque al engancharse a mi blog, para cerciorarse de que sus historias sean contadas con veracidad, se ha enganchado a otros blogs y el otro día me llamó súper emocionada porque había leído el de
Mystery ( que os recomiendo ) y se quedó muy pillada del post en el que habla de su amiga Sophie y de cómo contrató a un gigoló. Le pareció una idea estupenda y como tenía un compromiso
socio-envidiosil en el que tenía que alternar con diablas vestidas de marca, no dudó en copiar a la amiga de Mys.

Por supuesto, yo también iba a esa fiesta, y aunque no hubiera estado invitada hubiera ido igual, vamos que no me podía perder el show.
Contrató a Marc.
No me ha querido decir cuanto le ha costado la broma, porque está segura que la hubiera matado, pero en defensa del muchacho, debo decir que valía su peso en oro…
Alto, fibrado, moreno, piel aceitunada, ojos oscuros y penetrantes, misteriosos, pelo perfectamente cortado y peinado hacia un lado, traje de Boss, zapatos impecablemente limpios, caballeroso y con una voz dulce pero grave, muy suave, melosa y peligrosa… uffffffffffffffffff, basta ¡!!
Flor apareció para la ocasión vestida de rojo, dios salve a la reina, y con la frase
“morirse todas de envidia” como complemento principal. Vamos, discretita no iba, pero era por si a alguna se le pasaba observarla, y estudiar al pivón que llevaba al lado…, pues ahí estaba su vestido, bueno su mini-vestido, para ayudar a reclamar la atención de todo el mundo.
Parecían la pareja perfecta, y desde luego Marc parecía el hombre más
“colado” del mundo mundial y parte del extranjero. Hay que ver lo actorzazos que son estos chicos amén de guapos y vistosos. Y por supuesto Flor fue la sensación de la noche y la envidia de todas las asistentes al acto socio-envidiosil de la velada.
Hasta yo tuve mi puntito de envida mientras la veía bailar pegada a semejante cuerpazo, aun sabiendo que era chico “pronto-pago”, porque encima, hay que pagar por adelantado.
Y claro, lo inevitable tenía que pasar. Creo que todas las mujeres de la fiesta, incluida yo, nos hemos “enamorado” de Marc, aunque la única que tiene su teléfono y su verdad es , muy a su pesar, Flor. Ya me ha preguntado 20 veces si le llama, si no, si lo vuelve a contratar, si creo que tiene alguna posibilidad… Uffff, que agonía…
A todo esto hemos tenido una conversación en el Messenger con Angelita,
la otra perla de mis amistades, y ella que es muy asidua a contratar servicios sexuales le ha dado un gran consejo a Flor.
- Nena, no lo llames más, y la próxima vez que pagues que sea para que te pongan del revés, pero que no te cuenten su vida, que tú no les cuentes la tuya y sobre todo no les beses en la boca ¡!!!!
Ante estas conversaciones de lunes matinal, no tenía otro remedio… os lo tenía que contar ¡!!!!