Peligro,peligro, alguien se aburre
Yo hace tiempo que no me aburro pero antes si que mi vida me parecía aburrida, a veces,
y eso que era una single estupenda con una vida, se suponía, llena de vida social, emociones y aventuras inconfesables…
Pues no, a veces, me aburría y eso, paradójicamente, era lo único que no confesaba ¡!!
Y es que la rutina es una enfermedad muy mala. Se apodera de ti poco a poco. Empieza como la gripe, con malestar general, inexpresividad, no saber que ocurre, pero sabiendo que algo va mal… Te sientes rara. Y Paulatinamente vas descubriendo que estás presa de un tedio que ha tejido una gran tela de araña a tu alrededor, de la que parece imposible desprenderse, y te ahoga,

despacio, y te roba tu aliento, tus ganas, tu deseo…
Vamos que te aburres como una ostra, en plan menos poético ¡!
Y entonces viene la parte peligrosa, cuando vas a hacer algo que sabes perfectamente que está mal… o que no te conviene, o que
NO debes hacerlo, y sin embargo lo haces … y al final, cuando lo has hecho y tienes esa sensación de remordimiento, lo único que puedes decir en tu defensa es
“ uff, que malo es el aburrimiento”.
Lo mío era el teléfono. 
Sobre todo por las noches, y los domingos por la tarde.
Era horroroso. El tema empezaba por un cosquilleo en el estómago que a veces, y a posta, confundía con hambre, y así , con la excusa me zampaba un par de galletas de chocolate, pero aún así, seguía inquieta.. Entonces, sabía que pasaba. Intentaba evitarlo. Escondía el telefóno, pero claro, era una solución un poco tonta, escondiéndolo yo misma… eh ¡ pero ahí estaba el intento.
Volvía, lo encendía , lo apagaba, miraba la agenda… hasta que al final hacía una llamada que no tenía que hacer, bien por que era perjudicial para mi salud mental, bien porque me ponía a mi misma en ridiculo, y porque además, aumentaba mi ya abultada factura de móvil sin razón aparente…
Lo de Flor es peor. De hecho, he empezado a escribir este e-mail a raíz de un mail suyo que acabo de recibir.
Hoy se ha ido a comer con un ex amante suyo.
Hacía tiempo que no se veían, y de hecho él lleva tiempo intentando volver a quedar con ella para verse, que no para charlar.
Me ha enviado el parte, y me dice que la ha invitado a no sé que hotel en Andalucía a pasar un fin de semana y que han hecho piececitos en la comida.
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Flor, pero no pasabas tú del impresentable ¿?? – este, hasta hace 10 minutos era su apodo –
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Si, pero nena, encima que lo hago por ti…
- Por mi ¿???????? -
Si, por ti, mala amiga, desagradecida.
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Y por que lo haces por mi ¿????????????
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Para que tengamos tema de que hablar…
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Flor, no te pases, no me pongas de excusa para tus líos.
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Mira, nena, es que el malabarista – acaba de recuperar su antiguo apodo- ay,ay,ay, - me ha prometido un fin de semana muy divertido.. y …
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Y … que ¿?????????? -
Que ¿? Que qué malo es el aburrimiento ¡!!
Y encima me recuerda un bonito estribillo de una canción de Martirio, que a mi Flor le gusta mucho…
“Déjate llevar, déjate llevar, que el cuerpo no tiene la culpa de ná “!