QUERIDA MINISTRA
Queridos Todos.
No dejo de sorprenderme cuando oigo algunas declaraciones del Gobierno al cual usted pertenece. Que la vivienda va a bajar…, pues claro, no hace falta presidir el Ministerio de la Vivienda, pero que el descenso va a ser moderado y que gracias a ustedes se va a corregir el sector inmobiliario, nada, no se equivoque/n ni ahora ni nunca. Lo que han creado ustedes, y a lo que están contribuyendo con el enriquézcanse cuanto puedan y al precio que sea, es a la creación de una España empobrecida, de unas generaciones endeudadas hasta el tuétano, de un sector bancario cada vez más fuerte, pero a la también más débil, de un nuevo retraso generacional, cual dictadura hiciese en su momento. Señora Ministra, ¿Qué hace desde su ministerio?, ¿A qué dedica el tiempo libre?, La veo con la jefa de los cangrejos. Ya sabe, la primera de los que van hacia atrás. Lo lamentable de ello, no es que vaya la primera, para eso la pusieron pero no hacia atrás sino hacia delante, y en lugar de contribuir a la especulación y el enriquecimiento de los señores del ladrillo, ayudar a que esas jóvenes familias españolas a que tengan un lugar digno y decente donde vivir, para que puedan ocuparse de su futuro, rendir en el trabajo y no pensar en cómo llegar a final de mes. La tranquilidad familiar, eso que ustedes no saben que es, ayudará a que los valores tradicionales y el respeto por España y los españoles sea recuperado por aquellos que en su día Bamby hipnotizara con su relativismo del absurdo. Ponga énfasis en su trabajo, cuide de su Secretario de Estado quién desde los inicios de su llegada al ministerio está apesebrado por los más grandes del sector, acompáñelo al doctor…, igual se le atraganta algún maletón. QUERIDA MINISTRA…, si realmente cree en España y en los españoles, contribuya de una vez a evitar este caos que se nos avecina, cumpla con lo prometido, porque el futuro será muy oscuro, tan oscuro que espero no enturbie a la nueva legislatura cuando ustedes abandonen el gozo, que creyeron eterno del poder. Marianooo… ¡Cuídate!