Mis nuevos vecinos
Cuande decidí dejar londres, unas de las cosas que más me atraían de venirme a Italia era dejar atrás el estrés, el mal tiempo y los inconvenientes de una gran ciudad. Si, ya sé que Roma es grande y caótica, pero no tanto como Londres.
Pues en busca de la tranquilidad mi Gianlu y yo nos buscamos un pisito muy mono in the middle of nowhere, como dirian los ingleses. Osea; en el quinto pino.
Y nos fuimos a una preciosa zona residencial situada en las afueras de la ciudad, rodeada de campo, vacas y caballos (y yo que soy alérgica...).

Estabamos encantados rodeados de tanto verde, tanto sol, y tantas vacas y gaviotas (estamos a pocos kilómetros del mar) hasta que se instalaron al lado nuestros nuevos vecinos.
Se trata de un matrimonio joven. Él; un apuesto y joven policía un poco macarrilla y ella; una chica muy mona llena de cirugía estética. Pensaréis que son los vecinos que cualquiera desearia, verdad?
Pues os equivocáis. Tienen 2 monstruitos femeninos (4 la mayor Y 18 meses la pequeña) que se pasan 25 horas al dia con la boca abierta... que pulmones!!! de mayores son nadadoras seguro!!
Pero es que los gritos de las niñas no son lo peor, lo malo son los gritos de los padres. Se pasan el dia gritando "basta!!!! bastaaaaaaaaaaaaaa!!!!" a las niñas para que estas dejen de llorar a todo pulmón, y los angelitos lloran aún más y más fuerte.
Muy frecuentemente se oyen golpes, portazos, bofetones y lo que parecerían objetos arrojados contra las paredes.

A veces me he llevado cada susto... ufff!!! Esta mañana pensé que lo que habían arrojado contra la pared es una niña, porque se callaron de golpe. Así que aquí me tenéis, llamando a mi Gianlu al curro para decirle que en la casa de al lado se ha cometido un homicidio.
Mi Gianlu, que tiene horchata en las venas, me dice "coño, y para que me llamas a mi? llama a la policia Einstein", y me cuelga.
Pues nada, me tomo mi tiempo para pensar que hacer, me voy a la cocina a por un vaso, y me lo pongo en la oreja contra la pared (verídico).Estoy harta de ver esto en las pelis, asi que tiene que ser que de verdad funciona...
Nada, no se oia nada de nada. Llamo de nuevo a mi Gianlu y le dijo que no estoy de cachondeo, que algo está pasando y esta vez parece que me cree, y me dice "Sherlock, espérate un rato más y si ves que no oyes nada en todo el día esta tarde vemos que hacemos".

Bueno , pues aqui me tenéis, pensando si llamar a la poli o no, cuando finalmente parece que oigo al padre hablando."Uff, por lo menos alguién hay vivo", pensé.
Intenté distraerme así que salí a la calle a hacer unas cosillas, y cuando estaba de vuelta me encuentro en el portal con la madre, con una cara de no haber dormido por dias y a las dos niñas con ella.
La saludo, nos metemos en el ascensor juntas y le hago carantoñas a la pequeñita que me miraba con su cara de diablesilla desde su cochecito. "Todo bien" pensé, menos mal..
La madre de ambos monstruos ,suspirando, me echó tal mirada... que sin palabras todo lo decía. Era la pura imagen de la desesperación. Yo le correspondí con una sonrisa, que otra cosa podía hacer?
Llegamos a las respectivas puertas de nuestras casas, me despedí y abrí la puerta. Cojí el telefóno y llamé a mi Gianlu; "que quieres ahora pesada?", "nada cari, nada, sólo decirte que pase lo que pase acuérdate siempre de lo mucho que nos queremos ahora".