Auténtica golosina
16 diciembre 10 12:37 | palomitafrita | 0 comentarios   

 

En un humilde barrio de Beirut, en el interior de un modesto salón de belleza, cinco mujeres se reúnen a diario para compartir sus deseos, sus dudas y sus miedos. Ésa es la sinopsis central de "Caramel", el largometraje de la 2, que me endulzó la noche del pasado lunes.

Layale ama a un hombre casado, y está pendiente de que su móvil suene para salir disparada en su busca. Nisrine es musulmana y va a casarse, pero tiene un problema que no sabe cómo esconder: ya no es virgen. Rima está atormentada porque se siente atraída por las mujeres, una chacra "inmoral" en una sociedad que silencia la homosexualidad. Jamel se resiste a envejecer y es adicta a las cremas y cualquier potingue que le prometa juventud eterna. Rose es modista y teme enamorarse porque ha sacrificado su vida para cuidar de su hermana mayor…

Amor, sexo, hombres y maternidad son los temas que centran las conversaciones en el salón, creando un microcosmos dulce, colorista y tierno, como un caramelo. Es inevitable que los lazos estrechos y las confidencialidades que comparten las protagonistas acaban traspasando la pantalla y una acaba subida en una nube de golosina. Esta película es una sensual mezcla que te hace relamer el alma, te deja un sabor a chuchería en la boca, sin llegar a pillar un empacho. Mmmm… ¡riquísima!

500 días juntos y... vuelta a empezar
15 marzo 10 07:23 | palomitafrita | 0 comentarios   

 

Chico conoce a chica, notan mariposas en el estómago, saltan chispas en el primer beso, se enamoran.... Aunque lo parezca, esto no es una historia de amor.  500 te quieros, 1000 besos, millones de abrazos... Ésta es una película inteligente y divertida que cuantifica todo lo que envuelve el amor y también el desamor.

El film comienza con una frase llenar rencor, de alguien que ha querido y ha sido abandonado. ¿Quién no ha sufrido alguna vez tal desdicha?: “Esta crítica es ficticia y cualquier parecido con personas vivas o muertas es pura coincidencia. Sobre todo tú, Victoria. Zorra”.

500 días juntos hace un repaso, saltando hacia delante y hacia atrás con dinámicos flashbacks y flashforwards, de una aventura amorosa normal y común. Tom es un joven que cree en el amor, que piensa que no es plenamente feliz hasta que no halle a su media naranja. De esta manera, se enamora perdidamente de una chica que acaba de llegar a la oficina, una chica que desgraciadamente no cree en el amor. Poco a poco ambos se van conociendo, enrollando, abriéndose mutuamente. El espectador se ve en cada caricia, en cada gesto, en cada carantoña en la cama y en esas miradas que tanto te llenan cuando estás de subidón sentimental.

Un buen día, sin motivo aparente, ella lo deja. Y ahí empieza el sufrimiento, el desamor, el dolor, que luego se convierte en odio. Empieza la carrera a contracorriente para olvidarla, para pasar página: pero todo le recuerda a ella, las películas, los helados, Ikea, la carretera, la bañera… Parece que todo el puñetero planeta confabula para recordarle que ella sigue ahí, que ella es especial, que no encontrará a nadie como esa persona. Tom va perdiendo su idea romántica del amor, se rebela contra sus propios ideales, su propio trabajo, se siente engañado: las canciones, el cine hasta las tarjetas de felicitación nos venden algo que no existe. Y llega entonces el día número 500, cuando Tom, a pesar del fatalismo y de la incomprensión, conoce a alguien que le cuenta una historia similar y le hace ver que le vida puede ser maravillosa. Y vuelve el amor.



Vivir en Plutón, ¿y qué?
01 marzo 10 10:47 | palomitafrita | 0 comentarios   

Ayer me dejé seducir por un título sugerente, Desayuno en Plutón y por su música, mítica y acertada, que dinamizó mi tarde de domingo. En un pueblecito irlandés, Patrick es abandonado al nacer. Sin madre y sin saber si quiera quién es su padre, se crea un mundo mágico y maravilloso, donde todo es de color de rosa. En seguida Patrick descubre que es diferente (le encanta la costura, la cocina, que le llamen Gatita y las canciones románticas) no se acompleja por ello, y disfruta aún más de su estrafalaria personalidad. No obstante, su madre adoptiva, una mujer bigotuda llena de rencor le hará la vida imposible, hasta que Gatita decide marcharse al gran Londres, donde un día su madre auténtica despareció.

Cual Marco de los 70, Desayuno en Plutón hilvana la aventura de una chica joven, encarcelada en un cuerpo masculino, que ansía conocer a su madre. A pesar de que Patrick se niega a tomarse la vida en serio, se mueve casi a un palmo del suelo, más cerca de Plutón que de la Tierra, a su alrededor se suceden episodios sangrientos de la IRA. E incluso a él, una persona inocente y cariñosa, le salpicará uno de estos actos terroristas, llevándolo a la cárcel. Sin embargo, Patrick siempre ve el lado positivo de las situaciones, y hasta le cogerá el gusto de estar en una celda. Maleta en mano, deambulará noche y día por las calles londineses, buscando a la Dama Fantasma, conociendo a personas muy distintas, a cuál más rara, unas que le entropecerán su búsqueda, otras que le echarán un cable, como en los aunténticos cuentos de hadas. Y aunque las cosas se pongan negras, Gatita nunca dejará de soñar, soñar conalguien que le regale flores, alguien que la lleve a bailar y la coja en brazos... Poco a poco, Gatita irá conociendo la verdad de su historia familiar y de su propia historia.

Sin duda, una entrañable película, desgarradora en algunos momentos, pero cómica, y dulce, que no hace caer en la lágrima fácil. Y es que la vida es distinta, según los ojos que la miran.

Amerrika no quiere a todos
08 febrero 10 02:18 | palomitafrita | 0 comentarios   

 

Una madre coraje. Una historia de inmigración. El sueño de un paraíso terrenal. Ahora mezcla todo eso y aderézalo con una pizca de problemática social actual. El resultado: Amerrika.

Muna es una mujer de unos cuarenta y tantos, vive en la franja de Cisjordania, tiene un hijo de 12 años y su marido la ha dejado por una chica más joven y delgada. Su tierra natal lleva 40 años ocupada por el ejército israelí. En los últimos años los controles militares para pasar de un lado al otro de la ciudad han aumentado tanto que Suna tiene que salir dos horas antes para ir al trabajo, un trayecto que antes hacía en 10 minutos. Tras muchas humillaciones y resignaciones, cuando Muna recibe el permiso de residencia y de trabajo para Estados Unidos, se le abre un cielo lleno de esperanzas. Desea ofrecerle un futuro mejor y una buena educación a su hijo, y qué mejor que en el país de las oportunidades...

Sin embargo, solamente pisar suelo norteamericano, la ignorancia y el repudio de la gente de allí hacen sentirla aún más extraña que en su país. Nada de lo que soñaba se asemeja a la realidad de un pequeño pueblo in the middle of nowhere, donde los vecinos llaman "terrorista islamista" a cualquiera que provenga de Oriente Medio.

Mientras su familia recibe amenazas de bomba, su hijo sufre los insultos de chicos racistas en la escuela, Muna se vuelve loca para encontrar un trabajo acorde a su profesión (contable en un banco). La falta de dinero y el sentimiento de culpabilidad por estar en casa de su hermana "de gratis", hacen que Muna acepte un puesto como camarera en una hamburguesería. Pero para una mujer con tres carreras y con experiencia, es casi una vergüenza ir con gorra con visera y servir menús de ternera, por lo que intentará ocultarlo a toda la familia.

La directora palestina, Cherien Dabis, intenta con su primera obra cinematográfica retratar las dificultades de adaptación de una familia inmigrante, y de paso cargarse el mito de Estados Unidos, tierra de todos, tierra de acogida y libertades. Amerrika es un reflejo real a lo que millones de personas tienen que enfrentarse: la pena de dejar su país y sus tradiciones, y encajar en un nuevo hogar que no los quiere.

Preciosa de los pies a la cabeza
08 febrero 10 11:07 | palomitafrita | 1 comentarios   

Un puñetazo en el estómago. Eso fue lo que sentí al ver Precious, una conmovedora película que más que dejarme indiferente, me absorbió y me sobrecogió hasta abrazarme. Desde el primer minuto del film sabes que el nudo en la garganta no va a desaparecer hasta los créditos. Y es que se trata de una historia desgarradora y cruel, pero a la vez tierna y entrañable, que reflexiona sobre la condición humana y sobre la gran belleza de personas aparentemente feas.

Clareece Precious Jones es una chica obesa de 16 años,  que sufre malostratos de su madre egoísta, vaga y sin escrúpulos, a quien tan sólo le interesa cobrar la pensión de los servicios sociales. En un apartamento lúgubre y oscuro de Harlem, Precious se pasa la vida cocinando y comiendo, cocinando y comiendo, y sirviendo a su madre apoltronada todo el día enfrente del televisor. Para echar más drama a este cuento de  cenicienta sin alegría y sin fe, Precious se queda embarazada de su propio padre por segunda vez.

La protagonista se evade en sus propios sueños con el fin de huir de su horrible realidad, y, de esta manera, cuando algo le hace sufrir, aparecen en su cabeza imágenes repletas de glamour, donde ella es una famosa artista, con trajes caros y un novio guapo de pelo bonito.

Ahora bien, el director del largometraje, Lee Daniels, no se conforma únicamente con mostrarnos la cara cruel de la moneda, dejando a sus personajes que aparezcan y desaparezcan inexorablemente, sino que construye una historia esperanzadora, de superación y evolución personal. Poco a poco, a través de la educación y gracias a la ayuda de una maestra, valiente y cariñosa, Precious va aprendiendo a leer y escribir, a sentirse querida y a tener metas, más allá de sus fantasías infantiles.

Sin duda, una genial película dramática, elaborada sin dramatismos ni convencionalismos. Precious actúa de forma contenida en casi toda la narración, piensa hacia sus adentros, calla sus desgracias, hasta que en el punto del clímax cinematográfico, se rebela, grita, se deja ir y...llora, y entonces nos hace llorar a todos. Una sale del cine admirando a esa chica por su valentía y por su fuerza, por no desfallecer, por esforzarse en ser buena madre y por vislumbrar una pequeña luz, cuando todo lo que la rodea no es más que porquería.

Precious es realmente preciosa.

La vida es un negocio sucio
21 julio 09 08:57 | palomitafrita | 0 comentarios   


 

Sunshine Cleanning. Dedicada para aquellos y aquellas que buscan cine sobre gente normal, películas que  llenen sin mucha pretensión y efecto especial, películas que huyan de la fórmula estándar comercial y que recuerdan que aún hay valores en este mundo.
Ésta es una historia, un drama y una verdad sobre otra familia desgarrada, humilde y con problemas, que sabe encontrar la felicidad gracias a su ímpetu por superarse, sea como sea.
Rose es una madre soltera, que limpia casas para sacar adelante a su hijo pequeño (Oscar), es valiente y trabajadora, pero hay algo que la retiene y la mantiene atada, y es que sigue enamorada de su antiguo novio de instituto, que hace años se casó con otra mujer. Su vida, difícil y sin sentido (al menos al principio), no es mucho mejor a la de su hermana menor, Norah, una rebelde sin causa a quien no le duran los trabajos más de dos días. El padre de ambas, Joe Lorkowski, es un tipo simpático y comprensivo, que encuentra cualquier negocio para trapichear. Y con este panorama uno se pregunta…¿cómo acabaran estos pobres?
Las hermanas, por falta de trabajo y dinero, acaban metiéndose en un negocio oscuro y  maloliente, un tanto extraño: la limpieza de escenas de crímenes. En seguida descubren que hay mucha salida ahí, que se trata de un nicho de mercado aún por explotar, y así van creciendo y ganando, de crimen en crimen, limpiando y ayudando…
Lo genial del film es la manera en que Blunt y Rose se ayudan la una a la otra, se cuidan y se quieren, y mantienen la esperanza, incluso cuando las cosas se tuercen y se les vuelve en contra.  Sin duda, un largometraje esperanzador y optimista, que relativiza los problemas y le devuelve la sonrisa a cualquiera que se sienta un poco deprimido.

El resto de tu vida empieza hoy
08 julio 09 04:57 | palomitafrita | 0 comentarios   

La otra noche me sorprendió gratamente una película francesa, esas que te llegan al alma, te encogen el corazón y te dejan un dulce sabor para soñar por la noche. "El primer día del resto de tu vida" es un drama de una familia, que bien podría ser la mía o la de mi amiga, o la tuya, con sus problemas, sus alegrías, sus penurias...

La cinta está partida en cinco capítulos, cada uno de ellos se centra en un miembro de la familia: un hijo mayor que se quiere independizar, la hermana pequeña que pierde la virginidad y entra en guerra con su madre, el hermano mediano que está obsesionado con una historia de amor del pasado, la madre que pasado los 50 y quiere sacarse una carrera y el carné de conducir; y el esposo, padre y taxista que ha dejado de hablar con el mayor de sus hijos y que está enganchado al tabaco.

Cada parte tiene un título concreto y una música que define el período que está experiementando el protagonista de una de esas cinco historias, historias que comienzan en los 70 y van sucediéndose cronológicamente hasta el siglo XXI. De fondo se pueden ver los cambios en la sociedad y las modas que van pasando década tras década, los pantalones de campana, las cámaras analógicas, el grunche de los 90, la era de la cirugía estética...

Supongo que cada espectador puede verse identificado con uno o varios de los personajes, dependiendo de la edad y la personalidad... Pero yo, a mis 27 años, me veo partes o facetas en todos y cada uno de los 5 familiares, por ejemplo, de la hija quinceañera, veo mi mismo miedo a acostarme la primera vez con alguien y la lucha rebelde e intensa contra mis padres. Del hermano mayor, puedo coger la parte en la que se independiza, el salto del nido familiar para ir a su aire, mientras que del mediano, mes es cercana la vivencia de una gran historia de amor adolescente que te persigue el resto de tu vida.. Quizás de la madre puedo captar las ganas de aprender, de permanecer a la última, de estar siempre guapa, y del padre, es fantástica la forma en que se ve su vicio hacia los cigarrillos, pues al fin y al cabo, todos tenemos alguno, ¿no?

 

 

La otra cara de Angelina Jolie
15 julio 08 03:16 | palomitafrita | 2 comentarios   
Algunos dicen que es la pareja más guapa de Hollywood, que juntos forman un enlace brillante: son famosos, admirables y atractivos y, a parte del dinero y los hijos, les une el amor.

Angelina Jolie y Brad Pitt, juntos conocidos como Brangelina, se liaron durante el rodaje del “Sr y la Sra. Smith” en 2005 y, desde entonces, viven una relación intensa, con algunos malos rollos de por medio (sobre todo por lo celos que tenía y tiene la Jolie a la ex mujer de Pitt, Jennifer Aniston).

A pesar de las broncas en casa, en las que Brad se pillaba la moto y se evadía plegando curvas, mientras a su esposa le entraban auténticos ataques bulímicos contra la nevera, de cara a la galería, ambos han conseguido mantenerse muy enamorados. La familia Pitt-Jolie bien feliz y unida y cada día más grande. Ya son ocho, entre hijos adoptados y biológicos: Knox Leon y Vivienne Marcheline, los nuevos miembros, y Maddox, Pax, Zahara y Siloh.

Tan generosa con el mundo, tan dulce con los niños, tan embajadora de la ONU para los Refugiados, Angelina parece ser más un ángel que una actriz rica y pija, que vive en la tierra de las celebrities.

Las apariencias de Angie son (a mi parecer) todo un súper lavado de imagen para borrar su oscuro y turbulento pasado. Vamos, que no es ninguna santa... En más de un video se la ha visto, cuando aún no la perseguían los paparazzis, comentando sus escarceos con las drogas mientras sus colegas se meten crack, videos en los que declara su gusto por pegar a los animales y sus rarísimas experiencias sexuales.

Y es que haciendo repaso a sus años de juventud, a una no le sorprende nada… Siendo adolescente, Angelina tuvo problemas de autoestima y sociabilidad, vestía a lo punk y se fue a vivir con su pareja cuando a penas cumplía 16. Por aquel entonces ya comenzó a aplicarse la automutilación con cuchillos, que ella misma describía como algo "terapéutico".

Por si esto fuera poco, la actriz vivió, antes de caer rendida a los pies del príncipe Pitt, tormentosas y complicadas relaciones. Con su segundo marido, Billy Bob Thornton, practicaba la autolesión como forma de placer. Después de todo, la Lara Croft se mantiene la mar de bien, si tenemos en cuenta que muchas noches se levanta con hambre animal en busca de pizza, y luego se tira 20 horas sin probar bocado…

Una década más tarde, la mujer de los labios más deseados del planeta parece haber fulminado todo este séquito de extrañas experiencias y desviaciones mentales. Pero tampoco nos engañemos, Angie es más conocida por sus acciones caritativas y por su faceta de mamá, que por su trabajo como actriz. De hecho, pese a ser ganadora de un Oscar por “Inocencia Interrumpidaes más admirada por su físico (tetas), que por su capacidad expresiva e interpretativa. De cuerpo quizás es casi perfecta, pero de la cabeza no ha andado jamás muy fina…

A por el antihéroe
03 julio 08 04:49 | palomitafrita | 2 comentarios   

Hoy me dispongo a hacer algo inusual y quizás poco ético, y es juzgar y criticar una película que ni siquiera he visto. La víctima de este post es Hancock, lo último de Will Smith en la que el actor se disfraza de un héroe borracho y un bala perdida.

El argumento a primera vista me pareció original y atractivo, el trailer tiene algunos momentos de carcajada limpia y más después de visionar a Smith rompiendo los carteles de una autopista con la cabeza y una botella de whisky en la mano. Me gusta que el guionista haya buscado la otra cara de un superman. Imaginad por un momento: ¿cómo sería un héroe lisiado o viejo? Me agrada que se subviertan los roles, que se den la vuelta a los estereotipos y se rompan los esquemas mentales de lo tradicional.

Hancock es, como dirían los americanos, un loser, un tipo incomprendido que siempre organiza unos berenjenales tremendos al hacer una buena acción. ¿Y qué hay de malo en eso? No todos somos perfectos, no todos tenemos que tener éxito en la vida. ¿Qué pasaría si James Bond fuera en silla de ruedas? ¿O si Batman fuera un machista acabado insoportable? Pues pasaría que serían más cercanos a muchos de nosotros, más fiables a la realidad, más criticables en la boca de todos, pero más difíciles de admirar.

Por desgracia (mía) el antihéroe Will Smith se somete a un proceso de rehabilitación… Un director de marketing resulta ser el hada madrina que le cambia su mala imagen de arriba abajo. ¡Qué bonito y encima sin varita mágica! Es como la historia del patito feo que se convierte en cisne, como el malo que se convierte en bueno, como el pequeño que se hace fuerte. ¿Por qué tenían que chafarnos el plan de la oveja negra de los héroes? Está bien que ayuden a Hancock a ser más feliz, pero eso no va ligado a ser más popular, más guapo o tener más dinero.

La película ni la he visto, pero sabiendo todo esto y siendo coherente conmigo misma, se me quitan las ganas de verla. Pensaba que esta vez me iban a sorprender…. Pero Hollywood prefiere seguir dándonos la misma fórmula: cuentos con la idea de triunfo, de ser el mejor, de competitividad y de rivalidad, de sueños imposibles. Porque si dejaran de mandarnos estos mensajes todo se descuajaringaría y nosotros dejaríamos de estar alienados. Y eso no interesa.

Yo quiero ser Carrie Bradshaw
26 junio 08 04:18 | palomitafrita | 1 comentarios   
“Todo el mundo tiene un sueño. ¿Tiene usted un sueño? Ei, usted, ¿qué sueños tiene?” Así empieza una de las películas más famosas del siglo XX y una de las favoritas por el sector femenino, “Pretty Woman”. Aquella fue la cenicienta contemporánea, la prostituta que acaba con un caballero, guapo y con dinero. Un siglo después Sarah Jessica Parker es la nueva Julia Roberts, aunque sin tal mal pasado, pero sí con el mismo deseo: ser princesa en la Gran Manzana y encontrar la glamurosa carroza de su príncipe azul.

Desde el primer minuto del film, sentí unas ansias fervientes de parecerme a Carrie Bradshaw, de tener si figura, su dinero para comprarme su cientos de modelitos y zapatos “manolos”, su estilo para ir a la última, su suerte para tener tres amigas incondicionales y su sex appeal para enamorar a un tipo guapo y con mucha clase.

Demasiada floritura, demasiado dulzor y demasiada cursilada… Parece que el guionista (el mismo que el de la serie de televisión) nos quiera vender un cuento de hadas, recubierto de consumismo, frivolidad y tradicionalismo. Vivir en un ático en Manhattan, asistir en primera fila a la semana de la moda de Nueva York o tener más armario que salón, no significa ser una chica independiente, sino más bien una pija empedernida, anclada en el pasado y en el materialismo.

Y no es que la idea de la gran pantalla se aleje mucho de la original de televisión... Pero es que tampoco es fiel al cien por cien: contiene algunos diálogos tontos, gags inoportunos y escenas cortadas sin sentido, además, todo gira entorno a la genial Sarah Jessica Parker, dejando en un segundísimo plano a sus compañeras. Ni Samantha muestra su lado más sexual ni extrovertido, ni Charlotte deja ir alguna ingenuidad de las suyas, ni Miranda mantiene su genio…

Está claro que los años han pasado, que aquellas treinteañeras han madurado, pero a mi me da la sensación que todo queda eclipsado por la guapa y rubia Sarah, que para nada es tan guapa, si no fuera por los tonos de maquillaje, la luz y tanto modelito caro. La actriz tiene dos momentazos donde se luce más nadie, uno cuando se prueba la ropa antigua de su ropero, y otro, cuando es fotografiada por la Vogue con trajes de novia de los mejores diseñadores del mundo. En fin, un puro escaparate para los modistas más famosos y, sobre todo, para ella misma.

 No obstante, y a pesar de todo lo dicho, “Sexo en Nueva York” era la mejor oferta de la cartelera del domingo, y más para seis amigas repletas de chucherías, con el combo más grande de palomitas saladas y con unas inmensas ganas de soñar… soñar con ser Carrie.

El síndrome de parálisis facial
18 junio 08 04:51 | palomitafrita | 3 comentarios   
La interpretación en el cine es difícil de puntuar. Hay actores excelentes, otros malos en pelis buenas, o flagrantemente horribles en filmes malos, directores que saben conducir a su reparto al éxito y otros que los conducen a un callejón sin salida. A todo esto hay que añadir la carga de subjetividad que cada espectador tiene y que conlleva largas discusiones a la salida del cine.

Personalmente creo que si el panorama hollywoodiense fuera un concurso rollo Gran Hermano u Operación Triunfo, más de uno hubiera sido nominado y expulsado a la primera de cambio. Y es que para hacer creíble un buen papel no hace falta ser top model, medir 1’95 m o lucir barriga de tableta chocolate.

Lo que una desea al sentarse en la butaca es que le cuenten algo verosímil, sentirse identificada, soñar y palpar imágenes de una realidad paralela. Necesita creer en el protagonista y para eso se requiere, ante todo, talento. Una cara insulsa, que no se inmuta cuando siente dolor ni cuando siente alegría, que parece que tanto le da que peguen un tiro en la sien como experimentar un orgasmo, para mí, no merece respeto como actor. Este grupo de “profesionales” del séptimo arte sufren lo que conocemos por el síndrome de parálisis facial permanente.

Eso es poco menos lo que vi en “El incidente”, que al margen de que sea una de las peores películas de Night Shyamalan, la encabeza el rostro pétreo de Mark Wahlberg. El actor, antes también cantante (era hermano de uno de los “New Kids on the Block” y luego formó su propio grupo de rap) y modelo, transmite menos que una zapatilla y, en algunas escenas de máxima tensión, sus ojos más que miedo mostraban indiferencia.

Por supuesto este caso no es de los peores, los hay que dan ganas de dejar plantados con la palabra en la boca en  mitad de la película o incluso de pegarles en la cabeza para comprobar si sienten algo… ¡Es que tienen la sangre coagulada, horchata en las venas o coño qué les pasa!?

Uno de los que puede liderar el ránquing de actores con cara de hielo es, como no, Arnold Schwarzenegger, un pésimo actor sin discusión. Su físico de culturista no pudo ser mejor instrumento para interpretar al robot asesino T-800 en Terminator, pero ojala no lo hubieran sacado de ahí, puesto que en “Junior” y en “Desafío Total” fue un verdadero desastre. Otro de los que mueve musculito pero cero expresión facial es Silvestre Stallone que, con su boca de medio lado puede hacer tan sólo de boxeador maltrecho, como Rocky, o de un tarugo militar, como Rambo.

Podría seguir señalando con el dedo a muchos más, como Jean-Claude Van Damme, John Tarvolta, Steven Seagal, Hayden Christensen, y tampoco me olvido, a pesar de su gran fama de guaperas, de Tom Cruise o Keanu Reaves. Y aún así se me pasarían millones de casos de actores malísimos, por no hablar de actrices dignas de premios Razzie. Pero para eso necesitaría otro post...

Hadas de Asturias
13 junio 08 11:38 | palomitafrita | 0 comentarios   

Asturias, patria querida… Asturias, de mis amores. El verde de sus montes, los hórreos del paisaje, sus gentes campechanas, sus botellines de sidra. Éste es el escenario norteño de “La Torre de Suso” y un personaje más del film, un personaje en femenino.

Cundo (Javier Cámara) protagoniza y corta el bacalao en este melodrama con toques de humor, al estilo de “Siete Vidas” (y es que su director era uno de los guionistas de la serie de TV), sobre un asturiano que vuelve a su tierra después de una década.  Se reencontrará con su grupo de amigos dispuesto a emborracharse como antaño, pero el tiempo ha cambiado las cosas: han echado panza, algunos se han casado, unos se sienten fracasados, otros se dejan llevar…

 Detrás de la amistad entre machos están las mujeres, desconocidas para algunos e inalcanzables para otros: maestras e intuitivas, y que todo lo saben de antemano. Como verdaderas magas de la perspicacia, las féminas parecen dar luz al camino de los perdidos.

 Malena Alterio, que a veces da la sensación que le falta un hervor, encarna a una chica entrañable, divertida e imaginativa que ha creado su mundo, a medio camino entre la realidad y la fantasía. El mundo que ha creado Mariana Cordero es muy diferente: encerrado en la cocina durante más de 30 años, esperando a que su marido vuelva del bar o del puticlub, sufriendo por su hijo poli toxicómano… Fanny Gautier es la ex novia del pueblo, que no se ha movido del lugar, pero que, sin que Cundo se lo acabe de creer, ha sabido crecer y rehacer su vida al lado de un genial marido. Y luego está una chica latinoamericana que no le queda más remedio que trabajar de prostituta, un “estigma” que a su novio le parece más insoportable que a ella misma…

Todas y cada una de ellas son fuertes y valientes, más duras que las rocas, flexibles al discurrir del tiempo, pilares de la familia, hadas de las montañas, y configuran lo que los cuatro varones buscan: la tierra, la sorpresa, el misterio y el amor incondicional.

¡Puxa Asturies! Puxa las hadas de Asturias...

 

Antes que la familia la destruya
06 junio 08 01:29 | palomitafrita | 1 comentarios   

¿La familia? Bien, gracias… Se suele decir con amabilidad hipócrita. La mujer deja ir una media sonrisa de complicidad y baja la mirada para no mostrar lo que realmente es. Una mujer florero.

La primera escena de la película “Antes que el diablo sepa que has muerto” ya te da algunas pistas de por dónde van a ir los tiros. Phillip Seymour Hoffman está haciendo el amor con la atractiva Marisa Tomei en una postura a cuatro patas, en la que él se mira constantemente al espejo, para verse dominar a su amante y esposa.

Marisa es una mujer desilusionada, débil, pasiva y marchita como una flor, a quien su marido ha ido arrinconando para dedicarse a otros asuntos. Su esposo, un hombre de negocios ambicioso, que de recadero subió como las espuma hasta ser unos de los jefazos de en una empresa inmobiliaria, es un adicto a la heroína y un obseso del dinero. Por sus vicios, no solo tiene abandonada a su mujer, si no que mete a su hermano en un oscuro embolao, Ethan Hawke, un pobre inocente que se rompe los cuernos para pagarle la pensión a su ex mujer y su hija. 

La aparente fortaleza de la personalidad de Hoffman se va descomponiendo por momentos, se va desenmascarando la verdadera cara, sus miserias, sus miedos, sus engaños... Escenas de acción y claustrofobia, que se consiguen gracias a los saltos temporales y a los flashes de los distintos personajes (un poco a lo Pulp Fiction) que se entrecruzan hasta crear un hilo lógico y ordenado. Y el fuerte acaba siendo el más débil.

 Marisa, que se ha dejado llevar por la situación durante años, decide salirse del asqueroso mundo que rodea a su marido… La familia destruida, pero ella estupenda.  

La mala elección
03 junio 08 02:24 | palomitafrita | 2 comentarios   

Todas nos hemos sentido alguna vez así… partidas entre dos mundos. Y hablo en femenino, una, porque soy mujer y puedo sentirme identificada con razón con este sentimiento, y dos, porque la cosa va sobre el universo femenino.

¿Se te ha presentado alguna vez una incertidumbre o duda ante dos caminos opuestos? Ésta es la propuesta en la que se basa Claude Chabrol en su nuevo film “Una chica cortada en dos”, con el fin de fotografiar y ridiculizar la aristocracia francesa y la incomunicación en las relaciones.

Gabrielle Deneige (Ludivine Sagnier) es una chica mona, rubia, joven que tan sólo se preocupa por salir guapa en su breve espacio de información metereológica de televisión. Alrededor suyo tantos hombres comos setas, la miran, le tiran los tejos y la intentan conquistar. Hasta que llega el afamado escritor Charles Saint-Denis (François Berléand), que con su verborrea y sus frases célebres, la seduce como un buen vino con solera al paladar. La chica lo cata, lo degusta y se emborracha enseguida de su sabor enigmático y adulador, a veces dulce, paternal y tierno, otras veces, amargo, libertino y retorcido.

Pero Gabrielle también es el capricho de un joven rico mimado y snob, quien no aceptará un ‘no’ por respuesta y no desistirá hasta conseguir que la chica sea toda suya. Aunque el director nos plantee esta dicotomía amorosa, la protagonista, siempre bajo un aire de inocencia, tiene claro desde el primer momento qué camino desea elegir: sabe perfectamente de quien está enamorada.

 Pero la vida le reserva sorpresas con las que no cuenta. Gabrielle se ve envuelta por una espiral de maquinaciones y energías exteriores que harán girar su vida hacia un rumbo imprevisto. De esta manera, la joven se verá arrastrada a un destino con el que no había soñado.

 Pero así es la vida, unas veces se acierta y otras veces nos equivocamos en la elección…

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