500 días juntos y... vuelta a empezar

Chico conoce a chica, notan mariposas en
el estómago, saltan chispas en el primer beso, se enamoran.... Aunque lo
parezca, esto no es una historia de amor. 500 te quieros, 1000 besos,
millones de abrazos... Ésta es una película inteligente y divertida que
cuantifica todo lo que envuelve el amor y también el desamor.
El film comienza con una frase llenar
rencor, de alguien que ha querido y ha sido abandonado. ¿Quién no ha sufrido
alguna vez tal desdicha?: “Esta crítica es ficticia y cualquier parecido con
personas vivas o muertas es pura coincidencia. Sobre todo tú, Victoria. Zorra”.
500 días juntos hace un repaso, saltando hacia delante y hacia
atrás con dinámicos flashbacks y flashforwards, de una aventura amorosa normal
y común. Tom es un joven que cree en el amor, que piensa que no es
plenamente feliz hasta que no halle a su media naranja. De esta manera, se enamora
perdidamente de una chica que acaba de llegar a la oficina, una chica que
desgraciadamente no cree en el amor. Poco a poco ambos se van
conociendo, enrollando, abriéndose mutuamente. El espectador se ve en cada
caricia, en cada gesto, en cada carantoña en la cama y en esas miradas que
tanto te llenan cuando estás de subidón sentimental.
Un buen día, sin motivo aparente, ella
lo deja. Y ahí empieza el sufrimiento, el desamor, el dolor, que luego se
convierte en odio. Empieza la carrera a contracorriente para olvidarla, para
pasar página: pero todo le recuerda a ella, las películas, los helados, Ikea,
la carretera, la bañera… Parece que todo el puñetero planeta confabula para
recordarle que ella sigue ahí, que ella es especial, que no
encontrará a nadie como esa persona. Tom va perdiendo su idea romántica del
amor, se rebela contra sus propios ideales, su propio trabajo, se siente
engañado: las canciones, el cine hasta las tarjetas de felicitación nos venden
algo que no existe. Y llega entonces el día número 500, cuando Tom, a pesar del
fatalismo y de la incomprensión, conoce a alguien que le cuenta una historia
similar y le hace ver que le vida puede ser maravillosa. Y vuelve el
amor.