La fosa de las Marianas
Tras haber subido al monte más alto de la tierra, os propongo bajar al abismo más profundo. La Fosa de las Marianas, con 10.921 metros de profundidad, es el punto más bajo de la Tierra. Está en pleno océano Pacífico, y es un lugar inhóspito, oscuro, frío, y agobiante (recordemos que la presión allí es de más de mil bares mientras que a nivel del mar hay sólo uno).
Pero a la vez es un sitio misterioso y sobrecogedor. En una expedición reciente a la fosa, se descubrieron formas de vida muy pequeñas, que podían sobrevivir perfectamente con miles de kilos de agua sobre ellas. Pero creo que la gran pregunta es… ¿Y cómo el ser humano ha podido bajar tan abajo? Pues es todo gracias a los batiscafos.
Los batiscafos son unos pequeños submarinos construidos para soportar las presiones abisales. El primero de ellos en llegar a la Fosa de las Marianas fue el Trieste en 1960. Si habéis visto la película Titanic, os podréis hacer una idea de lo que estoy hablando.
El funcionamiento es muy simple: suelen llevar muchos kilos de lastre, para ayudarse en el descenso (que dura unas seis horas, más o menos). Este lastre se suelta a la hora de ascender a la superficie. La cabina de éste es esférica, ya que es la única forma geométrica que recibe misma presión en todos sus puntos. Y poco más.
De todas formas, es increíble como puede haber vida en condiciones tan extremas. Creo que el plancton de la Fosa Challenger (su otro nombre) es un auténtico ejemplo de supervivencia.
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