La casa de la discordia
Aunque pueda parecer el título de un nuevo programa de realidad, de esos que tanto se llevan, no lo es. Es la cuestión que más preocupa a los jóvenes de hoy en día.
Estamos hart@s de oir aquella cantinela, tan manida en las colas de los ultramarinos, de que "estos hijos míos no se van de casa" y aquella de "que a gusto están con su madre".
Pudiera ser cierto que ambas premisas se cumplieran, aún así, llega un momento en la vida en la que necesitan "volar", "hacer su vida", llámese como se quiera.
Contraviniendo a aquellos que piensan que no tienen opinión ni inquietud propia, no hace muchas fechas que los jóvenes se sentaron para protestar pidiendo una vivienda digna, incluso se llegó a crear una plataforma. Ayer asistimos a la noticia del encadenamiento de varios jóvenes ante la inauguración de una feria de tema inmobiliario, ese que "inmoviliza" a nuestros jóvenes en el nido paternal.
Seguramente que esa dichosa y respetable feria está libre de especuladores "marbillescos" o "seseñeros" o lo que sea, de esos que, cual hongos en esta época, poblan incluso los pinares de la bella tierra abulense.
Desde
el lado oscuro queremos adherirnos a la protesta de nuestros jóvenes, basta ya de especulación y mentiras, queremos un urbanismo sostenible y exigimos un precio razonable para las viviendas.
Sí, perdonenles la gran ambición, pero quieren tener una vivienda, estos malditos jóvenes, o ¿a donde quieren que se emancipen?

Esto.... Ejem, no me hablen del alquiler, que me da la risa floja. Buenas tardes.