El Apocalipsis
(Que pasa cuando tu propia energía se convierte en tu enemigo dentro de tu mente?. Tu cuerpo necesita renovarse, positivando cada extremidad sin dejar que tu alma se exorcice.)
El Apocalipsis
Hoy me e levantado diferente, aun así sabiendo que es lunes y que todos los lunes son raros; después de un fin de semana de fiesta lo único que menos quiero es que llegue ese día.
De nuevo en la rutina de cada día, sin mi pedazo de desorden que daría un toque diferente, siento que hoy es un día diferente. Una rabia cristalina recorre mis venas, sin demostrar alteraciones corporales ni en mi caracter, siento que poco a poco mi alma va siendo contaminada con la esencia pura de dolor y de furia.
Que raro es este lunes, siento como una bomba de tiempo que esta estallando interiormente, pero sin embargo no consigo liberarlo de mi cuerpo, como si algo mas que energía estuviera intentando entrar en mi.
Observo atentamente a los seres que rondan en mi entorno y mi sed va aumentando. Miro un amanecer frió mientras mi cuerpo va calentándose a causa de este huésped inesperado.
La gente a mi alrededor comienza ha alterarse y el sol que acunaba a un nuevo amanecer ciega mis ojos con su levante inevitable. Una imagen se proyecta ante mi y la gente comienza a correr escapando de lo inminente, las estructuras están en llamas y experimento el dolor de las personas, como si cada uno de ellos se convirtiera en una frecuencia de radio y yo fuese el receptor.
Mientras mi ceguera va llenándose de imágenes veo que una colina verde como tus ojos van siendo galopadas por cuatro jinetes, un sueño repetitivo que desde niño tuve hasta que deje de oírlo.
Me levanto alterado y sudando mas de lo normal; es lunes y las gaitas ya no suenan, las tropas de Odin ya no recorren los bosques nórdicas, pero entre sueños puedo ver como una armadura latente recorre mi cuerpo, fusionando a mi huésped y ha mi en un solo ente. Leo mi sueño como una premonición apocalíptica y veo mi rostro sin mascara en uno de los cuatro jinetes.