Llevo unos días bastante cansada, todo por un cúmulo de cosas que llevo dentro y que no quieren salir fuera.

Hace un par de semanas se bautizo el nene de unos amigos, Jorge, nosotros fuímos sus padrinos. Nos hizo mucha ilusión que pensaran en nosotros no ya por el hecho de ser sus padrinos sino por la confianza que nos demostraron ofreciendonoslo.

Todo salió muy bien, y el peque aunque lloro un poquito se portó.

Una vez en el salón empeze a sentirme mal. No, no me dolía nada pero tenia una congoja...ahí estábamos los amigos, sus familias, todos con nenes menos nosotros claro y por supuesto la pregunta oblligada de - Y vosotros para cuando?? A ver si os vais animando ya... y respondes como que pasas del tema que es algo que aún no te has planteado, (cuando en el fondo es en lo único que piensas a diario) y si a esto sumas a aquellos que no se atreven a preguntarte pero te miran con cara de pena y susurran... - Deben de tener algo... no pueden...no valen... y tú te haces la tonta mirando para otro lado mientras tus oídos se quedan retumbando con las palabras que sin querer acabas de escuchar... coges a alguno de los peques en brazos y cuando te das la vuelta ves que te observan con una cara de lástima que hacen que lo devuelvas al cochecito o a los brazos de su madre para evitar que esas miradas sigan fijas en ti... e intentas no pensar en ello y te das una vueltita por el salón y salvo el grupito de los chicos, los demás hablan de niños... al final me sente en una silla y me limite a sonreir y a hacer carantoñas de vez en cuando a los peques que tenia al lado, más que nada para evitar que sus mamás vieran que yo estaba a punto de llorar.

Pues sí, este fue el día que pasé, incomprensible para muchos pero muy triste para mi porque estuve rodeada todo el día de lo que más deseo y no logro tener. Para colmo, llegas a casa con la moral bajísima y piensas  -bueno ahora tengo una semana por delante para recuperarme y olvidarme un poquito de todo este tema y pasara un tiempo hasta que nos volvamos a juntar todos de nuevo y no vea a tantos niños juntos ni me sienta desplazada... pero no, al día siguiente nada más levantarme y salir al mercado me encuentro con una amiga  - Estoy embarazada!!!! así es que ya sabes vete espabilando que vas a ser la última... otro bajón, me voy al centro de estética y cuando salgo de él me encuentro a una antigua compañera de trabajo, nos saludamos....- vengo del médico porque estoy embarazada...  puffff  y llego a casa cogo el teléfono y llamo a una de mis mejores amigas necesito que me cuente algo distinto y esta seguro que no me va a decir que esta embarazada pero.... - sorpresa!! su prima está embarazada, otra amiga en común está embarazada.... y me tumbo en el sofá echa polvo.... ¿cuántas embarazadas en tan poco tiempo? ¿porqué no yo? lloro y me desahogo un poco antes de que Antonio llegue del trabajo, no quiero preocuparlo más...