23-01-07  08:10  Acabo de despertarme. Sin levantarme de la cama, cojo el teléfono y llamo a mi hermana. Ella se ha quedado esta noche con mi padre. Hablamos unos minutos, me dice que está bien, que ha tosido bastante por la noche pero que ha dormido tranquilo y ahora está esperando que llegue el médico para verlo. Le digo que vuelvo a llamarla más tarde para ver qué le dicen porque yo no llegare al hospital hasta mediodía.

Cuelgo y respiro tranquila. Parece que la cosa se va normalizando. Cierro los ojos y pienso en mi padre, me entran unas ganas enormes de hablar con él... Me levanto y empiezo a preparar el desayuno... suena mi móvil... mi hermana...antes de cogerlo el corazón empieza a latirme fuerte mientras me quedo mirando el nombre de mi hermana parpadear en la pantalla...- Qué pasa??...- Papá se ha puesto malo, otra vez la hemorragia, veniros corriendo, el médico dice que es grave...no le dejo terminar, cuelgo, lllamo a mi madre para decirle que voy a por ella, no le digo aún que ha vuelto a tener la hemorragia sólo que tenemos que irnos antes porque le van a hacer una prueba, llamo a Antonio y me echo a llorar, no puedo hablar... empiezo a vestirme, diez minutos más tarde llega mi cuñado a por nosotras, no quieren que conduzca en el estado que estoy...por el camino no dejo de repetirme -Hoy es su cumpleaños, hoy es su cumpleaños...

Entramos en su habitación, parece que está dormido pero no lo está, me acerco, lo beso..-Felicidades papi... abre los ojos y me sonrie. El médico me hace señas desde la puerta, quiere hablar conmigo.

Me explica lo sucedido, ya saben que la hemorragia le viene de un golpe de tos, al entrar a verlo le dió la tos y empezo a sangrar. Me dice que ha sangrado mucho qué pensaban que lo perdía... - La sangre viene del pulmón, no podemos hacer nada porque tu padre tiene ahí dentro una bomba de relojería que en cualquier momento puede estallar, puede hacerlo dentro de unos minutos o dentro de una semana, en cualquier momento puede tener otra hemorragia que le asfixiaria...

No quito mis ojos del médico, intento buscar en ellos una esperanza, un poco de luz...mis lágrimas se amontonan en mis ojos por salir pero trago saliva varias veces, cojo aire, me apoyo contra la pared, me da la sensación de que mis piernas no pueden conmigo...el médico me sujeta los hombros... me dice que van a darle una sesión de radioterapia y otra prueba más por si fuera de alguna arteria... pero no me dice lo que mi corazón, lo que mi cabeza quiere oir...

Se lo explico como puedo a mi madre, a mi hermana... pasamos todo el día a su lado, por la tarde se anima un poquito más, vienen mis t ías...esa noche nadie se va a casa. Nos quedamos con él. En la habitación, mi madre, mi hermana y yo, mis tías fuera pero todas pendientes de él.

25-01-07  Vienen a por él para llevarlo a radioterapia, pregunto si puedo acompañarlo y me dicen que sí. Me bajo con él y una tía. Mientras esperamos para entrar hablamos mucho con él, nos reímos, está muy animado y en esos momentos se nos olvida todo. La sesión tarda muy poco. Dice que no se ha notado nada. Subimos de nuevo a la habitación.

Dos horas más tarde vienen de nuevo a buscarle para la otra prueba, me bajo con él, allí tengo que firmar un documento para dar mi autorización para que le hagan esa prueba. Mi tía y yo nos sentamos a esperar, la prueba tarda... mi tía llora a mi lado. Sale un médico y me llama... no han hecho nada, porque no es de ninguna arteria, es del pulmón... cinco minutos después aparece la camilla con mi padre... me llama, me coge la mano, me acerco a él y me dice qué le han vuelto a meter las gomas y que ha echado mucha sangre otra vez, está asustado... no puedo decirle nada porque estoy a punto de llorar y no puedo hablar, le acaricio la cara y le agarro la mano.

De nuevo en la habitación, consigo hablarle, tranquilizarle... mi madre se pone mala, es diabética y la tensión hace que le suba muchísimo los niveles, se marea... le digo a mi hermana que se vayan a casa a descansar, yo me quedo con él.

Desde ese momento no me muevo de su lado. Mi silla al lado de su cama, duermo a ratitos apoyando mi cabeza sobre su cama, a veces siento como me acaricia el pelo, yo le acaricio el brazo, la cara, le limpio el sudor, tiene pequeños golpes de tos en los que echa sangre, yo le limpio, le acerco las gasas a la boca... esta noche no dormimos.