10-12-06 Domingo. 13:30. Mi madre me llama para decirme que mi padre se encuentra mal, que ha pasado muy mal la noche... Antonio y yo nos vamos a casa de mis padres. Cuando llego miro en el salón, allí sólo está mi madre, subo las escaleras rápida hasta su habitación. Lo encuentro en la cama. -Que te pasa papi? Te sientes mal? me cuenta que tiene mucho frío y que ha pasado toda la noche levantandose al baño. Observo la cama y me doy cuenta de que está muy abrigado tiene tres mantas y tres edredones y aún así tiene frío... las sábanas están mojadas.
Le pongo el termómetro 38.9. Me siento a su lado en la cama. No habla.
Se levanta de nuevo al baño, le digo que se dé una ducha a ver si le baja un poquito la fiebre, mientras mi madre le prepara algo para comer y yo le cambio la cama.
Se mete de nuevo en ella, pero no quiere comer, dice que no tiene apetito y que le entran naúseas, tampoco se toma su medicación, sólo el paracetamol que le damos para la fiebre y un vaso de leche. Se queda dormido.
Comemos los tres juntos, lo que podemos, porque mi madre no quiere comer, sólo sabe buscarme la mirada para ver si yo también estoy preocupada y yo intento esquivarla...subo de nuevo a verlo y la fiebre le ha bajado un poquito. Por la tarde, llega mi hermana, estamos todos en el salón, apenas hablamos, cada uno pensando para adentro... mi padre empieza a llamarme... me subo de nuevo, tiene sed... me quedo a su lado... le entran naúseas, y pega unos tiritones... 39.9. Llamo a Urgencias, será mejor que lo vea un médico.
El médico lo ve, le pincha algo y nos dice lo que tiene que tomarse en las siguientes horas para que vaya bajando la fiebre.
A la hora ya le ha bajado bastante y consigue dormirse.
Nos vamos a casa. Al día siguiente voy a casa de mis padres en cuanto me levanto, ya he hablado con mi madre por teléfono y me ha dicho que se encuentra mejor, que le bajó bastante la fiebre.
Lo encuentro en la cama, pero mucho mejor. Ya no tiene fiebre, así es que le animo para que se dé una ducha y se baje al salón conmigo a ver la tele, así se distrae más. Me hace caso y nos pasamos toda la mañana viendo la tele. El estómago aún lo tiene chungo y de vez en cuando tiene que ir al baño, pero está mejor aunque sigue sin querer comer.
A mediodía me vuelvo a mi casa. Media hora después me llama mi tía -Ven, ven rápido a tu casa... le preguntó qué pasa, pero sólo la escucho llorar... empiezo a notar como si fuera a caerme al suelo, como si todo me diera vueltas... Antonio que acaba de llegar del trabajo me lleva rapidamente a casa. Cuando entro me encuentro a mi madre en la cocina llorando y mi tía igual, mi padre en el salón sentado... -Que ha pasado?? mi madre me dice que estaban hablando y de repente mi padre se quedo sin conocimiento que le hablaban y no contestaba... mi padre no recuerda nada de eso, dice que no le pasa nada... -Vamonos al médico... no quiere ir, pero al final lo llevamos. Nada más entrar en el centro de salud le da un mareo y tienen que sentarlo en una silla de ruedas, le explicamos al médico lo sucedido, que el día antes tuvo mucha fiebre y diarrea, le pincha algo para cortarle lo último; antes de entrar en consulta yo le habia dado su informe para que lo leyera y supiera lo que tenía, le dice - Venga abuelo verá que pronto se le pasa, voy a hablar ahora con su hija un ratito... ¿¿abuelo??? pero si el médico es mayor que mi padre... bueno no era momento de aclarar esto, quería saber lo que pasaba.
-Es muy probabla que el tumor se haya extendido a la cabeza, por eso su estado de confusión y su pérdida de conocimiento, deberían irse al hospital cuanto antes...
Dios mío! salgo de allí corriendo, les digo que tenemos que ir al hospital porque van a hacerle unas pruebas, por el camino tengo que hacer una fuerza increíble por no llorar, pero no dejo de recordar lo que me acaban de decir, me duele hasta la garganta... sólo Antonio sabe lo que el médico ha dicho, mi madre no.
Llegamos al hospital y empiezan a hacerle pruebas, analíticas... tiene la tensión muy baja 5-3 y enseguida le ponen suero. Lo dejan en observación. El médico habla conmigo, le explico lo que nos han dicho en el centro de salud y me tranquiliza diciendo que en el caso de mi padre es muy raro que el tumor se extienda a la cabeza, que lo que presenta es un cuadro de deshidratación y que lo van a ingresar para controlarlo mejor.
Pasamos seis horas en la sala de observación, yo sentada a su lado, él casi todo el tiempo durmiendo. Después lo suben a planta y ya pueden subir mi hermana y mi madre.
Esta noche me quedo yo con él.