miércoles, 06 de junio de 2007 14:17
por
chesnut
Tengo esperanza...
Mi padre se encuentra bien, o al menos eso es lo que él nos dice.
La verdad es que los parches le están viniendo muy bien porque ahora le duele menos el brazo y ya incluso puede levantarlo. Me alegra muchisimo verlo así, parece que le ha dado más vida el poder moverse mejor. Yo le cambio el parche cada tres días, hay que tener mucho cuidado de que no se le quite e ir cambiandolo de sitio.
Hace dos días paso por el tribunal médico, yo fuí con él, y me daba mucho miedo de que el médico pudiera decirle algo pero en ningún momento le nombró la enfermedad sólo le preguntó cómo se encontraba, ahora está todo los días pendientes del correo esperando la respuesta para ver si le dan la "paguita" cómo él dice.
La verdad es que está un poco agobiado porque las medicinas son muy caras, sobre todo los parches y la prestación por desempleo que él está cobrando no da para mucho la verdad, así es que está deseando de que le venga la carta para por lo menos no tener que pagar las medicinas.
El pelo no ha vuelto a caersele, o al menos eso me parece a mi, pero a veces la gente es muy cruel... el otro dia me conto que unos vecinos le habian dicho que si se estaba pelando para irse a la mili... me dio mucha pena cuando me contó esto pero le quite importancia y lo tranquilize... sé que mis palabras le dan tranquilidad por eso a mi me cuenta todo, cuando se levanta algún día con alguna molestia o lo qué le preocupa de sus asuntos... a mi madre le cuenta cosas, lo normal, pero no mucho porque no quiere preocuparla y bueno a mi hermana la ve poco porque se pasa todo el dia fuera trabajando así es que es conmigo con la que cuenta siempre para todo.
11-06 Hoy hemos vuelto a la quimio. Es la tercera vez que vamos. A él no le preocupa nada cuando tenemos que ir, llegamos al hospital a las 8 de la mañana, le hacen análisis y le ve el médico; le pregunta cómo está (que él siempre está bien), lo reconoce y hoy le ha dado unas pastillas de calcio para reforzarle los huesos del hombro (tiene metástasis ahí). Salimos de la consulta y bajamos a la cafetería a desayunar, ya que hasta dentro de una hora no tienen preparadas sus "bolsitas" como él dice. Desayunamos los tres, y volvemos a subir, entramos en la sala sólo los dos, mi madre se queda fuera, de vez en cuando entra a vernos pero no aguanta todo eso y se sale enseguida. Él se sienta en un sillón con su máquina ya puesta y llena de "bolsitas" y yo en una silla a su lado, hablamos un poco de todo... después saca sus gafas y su novela (ahora le ha dado por leer novelas del oeste, pero unas novelas antiguas de Estefanía, jjj) las enfermeras se ríen con él porque dicen que hace años que no veian esas novelas, el único sitio donde las encontramos es en una librería que hay en el hospital así es que cada vez que venimos bajo a comprarle unas cuantas para que se entretenga porque no quiere libros, sólo estas novelas.
La psicóloga se acerca para hablar con él, después habla con mi madre y conmigo, nos dice que lo ve muy bien, que lo ve activo, muy alegre y que eso es bueno, nos pregunta a nosotras cómo nos encontramos, mi madre le dice qué está muy confundida, que tiene miedo... yo le digo que me encuentro bien...
No es cierto, no lo estoy, pero no quiero que nadie se de cuenta, porque tengo que tener fuerzas para mi padre, pero esta noche cuando he llegado a casa y me he metido en la cama he roto a llorar sola, sin que nadie me vea, ni siquiera Antonio. Pero pienso en todo, le doy vueltas y más vueltas, me he informado mucho sobre la enfermedad y no puedo quitarme de la cabeza por todo lo que está pasando mi padre, por cómo debe sentirse él cuando está solo, me imagino que hace igual que yo, desahogarse en soledad, sin que lo veamos.
Todas las noches cierro mis ojos llenos de lágrimas y de rabia, pero por la mañana cuando me despierto lo hago sonriendo pensando en mi padre, en lo que me va a decir cuando me vea llegar... entonces ya no tengo rabia, tengo esperanza...