El condensador de fluzo
Mañana es la lotería. Y me va a tocar, lo presiento. Sólo he comprado 5 décimos (a mí me parece una barbaridad), pero juego mogollón de números, porque he cambiado con familia y amigos. Eso es por lo de la alegría en comunidad. Pero atención: me he comprado un décimo en plan egoísta y para mí solita: si ese me toca, con los millones me hago un homenaje. Y de cuatro ruedas.
He consultado Internet y me salen unas posibilidades majas, pero no sé yo si va a ser posible comprarme el coche y además mantenerlo (ese es otro capítulo de los de asustarse si te metes a millonario). Me gusta el Audi TT, una barbaridad, pero mi marido dice que cómo voy a ir al cole a recoger a los niños en eso (yo creo que les iba a molar cantidad, la verdad) y que no nos van a caber las bolsas del Mercadona (cinco de familia... sí, salen unas cuantas bolsas por cada compra).
Para mí que tiene pelusa (y eso que de momento sólo soy millonaria virtual), porque cuando yo me planteo un Q7 o un Clase G, va él y me sale con un SsangYong Kyron (nada, que no se cree que mañana me va a tocar el gordo)... Vamos, una tomadura de pelo para una millonaria de pro.
Pensándolo bien, lo cierto es que para soñar de verdad no me vale ya el gordo de la lotería, tiene que ser una primi o un euromillones. Si me hicera euro-muchi-millonaria... ¡qué placer! Primero iría la cuchufleta al jefe y el ahítekedas. Luego... un Veyron (sí, un Bugatti único, qué pasa....). Y paso de Mercadona y del cole y de lo que sea. Con los cientos de millones de euros que me tocarían, que vengan los del Mercadona o los del Corte Inglés a mi mansión. Y los niños, profes particulares... ja!
El Veyron, a la puerta, para darme paseos por la urbanización y alquilar de vez en cuando El Jarama y darme unas vueltas. Ese no le tiene ni Beckham...
Sin embargo.... el auténtico coche de mis sueños no es ninguno de esos, ni siquiera se fabrica. El vehículo por el que daría un potosí tiene un diseño muy raro y funciona gracias al condensador de fluzo. Sí, debe ser un trauma de adolescencia o algún tipo de atracción no superada por Michael J. Fox, pero.... ¡quiero el coche de Back to the Future! Así me iría a mañana, me enteraría del número que va a ser el Gordo, volvería a hace un mes, compraría todos los décimos y...¡entonces sí que podía comprame el Veyron, la mansión y hasta al mismísimo Beckham para que entrenara a los niños....!