NI GPS NI PUÑETA...
El milagro del avance informático, de la electrónica y de las telecomunicaciones tiene a la sociedad actual en continuo vilo. No acabamos de asimilar una cosa cuando aparece otra nueva como por arte de magia y entonces renegamos diciendo: “vaya porquería de móvil que me ha endosado amena con el contrato de 18 meses”…, pero ahora son mas finos y hay que decir “orange”, con acento francés.
El móvil de hace dos semanas ya no nos sirve, porque no tenía ni cámara integrada de 40.000 Mpixels, ni mp3 estereofónico con “sensurroond” (palabra que me produce escalofrío nada mas escribirla), ni tenía sonido polifónico de llamada, de esos que cuando estamos calladitos en el teatro o en misa, se escucha por detrás como si fuera el órgano de la catedral de Sevilla. Y a donde van a parar todas las miraditas del público con el entrecejo fruncido… al que va corriendo hacia la puerta de salida.
Otro milagro de la técnica son los GPSs que ha acabado con todos los mapas de carretera, de esos de publicidad que nos regalaban al comprar un coche o que adquiríamos en la campsa. Hace nada de tiempo era una gran novedad cuando escuchábamos que las cofradías de Sevilla, el Rocío, y otras grandes aglomeraciones de público iban controladas por GPS. Era un aparatito que estaba al alcance de muy pocas personas y lo escuchábamos de higo a pepino y decíamos: “jo, macho, un aparato que te dice el sitio exacto donde te encuentras a través de los satélites con una diferencia de centímetros”.
Algunos de los que van a ganar con este invento son esos espontáneos de la noche, después de las tertulias coperas de fin de semana, o de festejo de alguna boda o bautizo, de regreso a su domicilio; aunque la información va a depender de donde vivan, porque estos aparatitos saben mucho:
Aparato GPS: ¿Donde te encuentras? - Copero: En el cuatro puertas.
Aparato: ¿Dónde vas? - Copero: A mi casa si pue ser.
Aparato: ¿Donde vives? - Copero: Al final de la calle El Conde, cerca de Puerta Cerrá. (para los neófitos, a unos 200 metros del cuatro puerta en línea recta, en una calle en obras… curiosamente…)
Aparato: Desea el camino más corto o más seguro para llegar.
Copero: Lo que quiero es llegar y no quedarme en una zanja.
Aparato: Entonces la tienes clara. Vas a llegar depejaito porque le vas a dar casi toda la vuelta al pueblo…apunta: Mas y Prat - Santa Cruz - José Canalejas - Puerta Osuna….Para abreviar, si te sabes el recorrido de San Gil, pues ese es.
GPS, como en todo lo comercial, hay de muchos tipos. De los más normalitos que te indica con una flecha que tires “palante” hasta que llegues, o bien los más sofisticados con voz, indicaciones especiales, imágenes tridimensionales, etc., pasando, como es lógico por una serie de aparatos intermedios de lo más dispares.
Hace unos días, vino un primo mío de Madrid (el mismo con el que hablé cuando el partido de fútbol entre el Écija y el Real Madrid), y el tío venía todo equipado, con su GPS de voz último modelo –no veas-, con detectores de radares y personal uniformado (una voz ruda masculina le dice: atención benemérita a 326,3 metros, pareja, sexo: ambos masculinos, no gay); con control de velocidad (una voz femenina y sensual le dice: “Pepe, contrólate con la marcha que te conozco y te pasas”); con indicación guiada y por voz de la ruta en inglés, francés, alemán y español (muy apropiado para aprender idiomas), etc…
La cuestión es que antes de salir de Madrid me llama y me pregunta qué ruta tiene que poner, ya sabes, ciudad, dirección exacta, número, si es avenida, calle o plaza, en fin… que el tío quiere que el coche le lleve hasta la misma puerta porque eso mola bastante. Después te cuenta: mira que “peaso” de GPS que me ha explicado por el camino hasta las distintas civilizaciones que han pasado por esta ciudad, sus nombres, sus monumentos, me ha hablado del tío que conoce mejor las calles del pueblo, un tal “maradona”, uno que rifa, reparte carteles y cartas, y que es el primer contacto del satélite que cubre Écija para que le informe de las novedades de las calles cada hora… que maravilla tío….es increíble…

Por supuesto, con esa información de última hora no podía fallar el GPS, si no es por un apagón del satélite. Yo ya le advertí, Pepe, ten “cuidao” que estas calles son muy traicioneras. Lo mismo no hay nada que al cuarto de hora están en obras. Vente a ser posible en domingo porque es fácil que ese día no trabajen los del paro…
Pero nada, es tan cabezón que se vino un martes temprano, antes de que el maradona hiciera su recorrido callejero habitual, y lo que me imaginaba, cuando llegó por la cuesta de Astigi el aparatito se volvió loco y no sabía por donde tirar… Tenía que ir ni más ni menos que en coche a la calle Fernández Pintado… ¿no podía ser otra?... No hubo manera…
Me llama por teléfono y me dice con todo el dolor de su GPS: primo…desisto. Entonces, inmediatamente le dije para evitar problemas: no te preocupes, estés donde estes ponle “Pirula” y verás como no falla.
A los diez minutos, fui dándome un paseo a por él y efectivamente allí estaba. Le di un abrazo de cinco años, dejamos aparcado el coche frente al apeadero de autobuses y le comenté: Que te decía por teléfono, que para venir a Écija, ni GPS ni puñeta…