Gaditash Und Verboren

El gaditano no te llama por teléfono: Te da toques.

El gaditano no dice hola: Te dice ¡que pasa pisha!

El gaditano no se cae: Se mete un carajazo.

El gaditano no se enamora: Está colao.

El gaditano no trata de convencerte: Te raya.

El gaditano no se lanza: Se cuela.

El gaditano no besa: Te da un morreo.

El gaditano no tontea con una chica: Está pestiñeando.

El gaditano no bebe mucho: Se pone hasta el culo.

El gaditano no es que no entienda: No lo coge.

El gaditano no te da la espalda: Te manda "ar carajo".

El gaditano no te llama la atención: Te dice quillo, pisha.

El gaditano no acaricia: Soba.

El gaditano no molesta: Da por culo.

El gaditano no te golpea: Te mete un hostiazo.

El gaditano no trabaja a tiempo parcial: Tiene un currito.

El gaditano no tiene amantes: Tienes dos o tres pibitas.

El gaditano no se impresiona: Lo flipa.

El gaditano no orina: Se mea ande puede.

El gaditano no sufre de diarrea: Se caga por las patas abajo.

El gaditano no va rápido: Va a carajo sacao.

El gaditano no se va del lugar: Coge el piro.

El gaditano no duerme: Se queda sobao.

El gaditano no se rie: Se descojona.

Al gaditano no le surge un problema: Le cae un marrón de cojones.

El gaditano no te pide que lo lleven: Pide que lo acerquen.

El gaditano no es un presumido: Es un chulo-playa.

El gaditano no es un insensato: Es un carajote.

El gaditano no toma el autobús: Pa qué, si está tó al lao, Voy a pata.

El gaditano no es buena persona: Es güen xavá.

El gaditano no es un tipo tranquilo: Es un lacio.

El gaditano no es despitado: Es empanao.

El gaditano no es un gandul: Es un juancojones.

El gaditano no hace algo mal: La caga.

El gaditano no liga: Se come un rosco.

El gaditano no pierde el tiempo: Esta mamoneando.

El gaditano no dice tardaré en bajar: Dice ya voy pa´bajo.

(Y....te puedes quedar esperando).

El gaditano no habla claro: Te lo dice to a la puta cara.

El gaditano no esta cansado: Esta reventao.

El gaditano no ve a una chica fea: Ve un choco.

El gaditano no te dice que estás equivocado: Te dice ''!Te quié yaaaa... ¡''

(Traducción: ¿te quieres ir ya... al carajo?).

El gaditano para decir que sí no niega dos veces; niega tres: ¡no ni ná!.

El gaditano no se enfada: Se rebota.

Al gaditano no le sale algo mal: Se le va tó a la mierda.

 

 

enviado por eristosbay | 772 comentarios

Como Dios Manda

Después de medio siglo de matrimonio, él muere, y al poco tiempo
después ella también y se va al cielo....
En el cielo, ella encuentra al marido y corre hasta donde él y le
dice:

- ¡Queriiiiiidoooooo! ¡Que bien encontrarte aquí. Otra vez juntos!!
- Y él responde: "¡No me jodas Cristina!!! El trato fue clarito:

HASTA QUE LA MUERTE NOS SEPARE !!!!!!!!!!!!!!

enviado por eristosbay | 16 comentarios

Paseo al Alba


Últimamente estoy dando más paseos sólo que de costumbre.

Desde siempre me ha gustado pasear. Supongo que es algo consustancial a nuestro origen animal. Hasta ahora nunca me había preguntado por qué este gusto. Quizás como reminiscencia de las épocas primitivas en que lo hacíamos para marcar los territorios, para contactar con los semejantes, para defenderlos o para aparearnos, para buscar sustento o tal vez refugio. Quizás no sea tan primario y simplemente añadamos un componente experimental comprobando que lugares nos producen mayor sensación de bienestar, más allá de la salvaguarda física y más cercano a la salvaguarda psíquica.

Seguramente he simplificado mucho, pero me quedo con esto último.

Cuando era un adolescente, hasta los veinticinco, me gustaba hacerlo para mostrarme. Estaba deseando que el mundo me conociera, y de paso aprovechaba para conocer el mundo. Pero bueno, el mundo que se puede conocer en esa época. Cortito, cortito. Ahora, que me he paseado miles de kilómetros por asfalto (sobre todo) y naturaleza, me doy cuenta de que también se puede pasear para alejarse de los mundos que nos rodean.

Cuando se emprende un largo paseo (en solitario), se hace un ejercicio de introspección en el que podemos no prestar atención al entorno, o si se la prestamos los humanos somos muy selectivos de forma que sólo nos estimula algo relacionado con la fuente de pensamientos que nos induce a caminar.

No existen motivos para mis últimos paseos. Simplemente nada más levantarme, aún con los últimos sueños rondándome me he puesto la ropa de deportes, he cogido el teléfono con los auriculares, las llaves y las gafas de sol.

Todavía el sol no levanta sobre el horizonte y ya los rayos me hieren los ojos. Los rayos o los pensamientos, que de todo hay. Ni siquiera los cristales polarizan adecuadamente. Al contrario que mi mente que sí va de lado a lado, de la alegría a la tristeza, de la desesperanza a la ilusión. Siempre acaba en ilusión (de iluso, que más dará).

He comenzado a andar, a una hora temprana, cuando despunta el alba. Con la música martilleando. Cambiando entre el punk (que delicia de años) y las baladas, dependiendo de la velocidad a la que camine, o quizás corra, o del estado de ánimo, de las ideas que descargan tormentas que sólo mojan las ropas que me cubren.

Así vuelvo a casa, sudoroso, ilusionado, esperando que el día sea propicio para hablarte en las ondas, para comunicarme con el correo, para incluso verte a hurtadillas. Un segundo robado al trabajo es un regalo, una mirada tuya una eternidad.

Asfixiado por tu aire, contaminado de humo y alcohol, cogido a una farola, aún a medio alumbrar, toso denodadamente, con la vista fija en el suelo donde un día estuvieron tus huellas.

Algún día pisaré donde tu pisas y miraré a tus ojos de frente. Entonces, caminaremos juntos en un lecho, como hormigas que buscan su alimento en nuestro dormitorio sobre la hierba.

Gracias por regalarme tus ojos, tu voz. Tu aire, tu humo. Gracias por calmar la piel erizada. Tus labios, tu paz, tu amor.

enviado por eristosbay | 6 comentarios
Archivado en:

Mi Otro Yo. A ver si de una vez lo dejo

Mi perfil: (Antes de conocerte)

 

Ayer “El mundo era tan reciente, que muchas cosas carecían de nombre, y para mencionarlas había que señalarlas con el dedo.”
Gabriel García Márquez (Cien años de soledad)


Cuando esto sucede, somos tan nimios y primitivos que de nuestros cuerpos sólo nacen sonidos inconexos, onomatopeyas, que conforman frases que se reiterarán hasta el hastío o la pesadez y acompañan nuestros gestos indicativos. Algunos, de éstos, se transforman en palabras que perviven, mientras otros mueren inánimes.
¿Qué son las caricias?
¿Son la respuesta biológica a un estímulo?
¿Son la elaboración compleja de mensajes?
¿Son tacto, son miradas?
¿Qué son las caricias sino un enorme saco de palabras por nacer (para ser dichas)?
¿Qué son..?

Así era yo.

&

Hoy Ingentes tropas de agua
con arcos de la palabra,
con flechas de teclas, de letras
que hundís con dolor y gozo,
que acribilláis mis costados
con los versos inventados.
Que incendiáis mis manos
que temblorosas os apartan
y si mis pies corren a veros
ponéis clavos a los suelos.

Contra nada el desconsuelo
de vidas, viajes y cuentos
llenos de lágrimas,
de plegarias y ruegos, preñadas
de sin respuestas.

Los milagros nos mantienen,
a raya, con sus regresos.

Ahora

Cuando desesperanzado, intenté irme, cansado de suplicar a mi amor imposible, a dios y a mi mismo que algo cambiase mi vida lo hice con la sobriedad de quien reflexiona y de quien con el afán pragmático cierra un libro para empezar otro que reconforte el espíritu.

Pero no podía, no podemos desligarnos de lo que nos rodea, de un plumazo, simplemente tirando a la papelera el pañuelo usado, porque no lo es. Así que seguía vivo en una suave transición hacia otro rincón de paz.

Pero no pudo ser, el ciclo no se cerró, porque mis plegarias fueron escuchadas, y (¡los jueves milagro!) desde entonces, nada volverá a ser igual. Sin embargo no por ello deja de dar vueltas este corazón, hay traslación, hay rotación, siempre con la vista fija en el centro de un universo.

Visitaba a esos seres invisibles y queridos que se habían alojado en las habitaciones de mi mansión vital, y como un fantasma tras un cuadro viejo observaba. Al final la desaparición, como decía alguien, es cuestión de saldar cuentas.

En cualquier caso, los avatares personales son poco interesantes, por ello temo escribir, temo desnudarme y aunque le dije a alguien querido que me he sentido, me siento, vulnerable, habrá suficiente fuerza en las entrañas para continuar.

Mi antigua historia quedará en los discos duros, impersonales de los blogs de Terra, y mi nombre, eristos, sólo será un buen recuerdo de una época que me ha dejado hecho polvo el corazón y grande el alma.

enviado por eristosbay | 2 comentarios

Mi Cadáver Aún Respira



Acudiste con el afán de despedirme. Ni siquiera saludaste a quienes allí se encontraban, en silencio entraste, con el paso tranquilo, impregnada de la naturalidad de quien a diario trata con los amigos que me rodeaban.

Serpenteando, entre quienes entre murmullos departían, charlando entre copas y algo de comida, que tomaban de algunas mesas, te fuiste acercando. Algún hola discreto, con ligero movimiento de cabeza. Inclinaciones de cortesía, a personas desconocidas.

No era ese el ambiente que frecuentabas, porque compartíamos momentos diferentes. Sólo nuestros momentos. Así de desconocida eras.

No llamaba la atención ni tus andares, ni tus ropas discretamente enlutadas, ni siquiera tu modélica belleza. Sin embargo todos vuelven la cabeza para contemplar los surcos de tus lágrimas, que apenas pueden ser disimuladas por las oscuras gafas.

Llegaste a mí y allí, en medio de la habitación, sólo te inclinaste par dar un último beso sobre mis labios fríos. Por fin pude exhalar mi último aliento. Ahora podéis enterrarme. Ahora sí estoy muerto.


El cuerpo encuentra su horma,
tras la búsqueda infructuosa,
de vistas de perfil, del amor
y recorridos por curvas peligrosas.

El cuerpo encontró su sitio,
la zona en que debía reposar, al fín,
en que se sentiría vivo
porque quien lo toma arrancó
algo más que gemidos.

El cuerpo encontró su nombre,
cómo llamarse cuando le llamen,
su identidad en la maraña
su carné, con huella
y firma, sobre la carne.

El cuerpo encontró su tiempo,
descuidado de ganas,
huido de caricias, de besos,
preñado de deseos, ya gastados,
encerrado en su silencio.


enviado por eristosbay | 4 comentarios

Quienes Son Esos Dos

Como hace un mes, hoy me siento con el pecho aprisionado bajo una losa enorme. Casi me cuesta trabajo respirar, de la emoción que me produce cada acontecimiento que tiene relación contigo.

No sé si me dedicas alguno de tus pensamientos, de tus palabras, pero me parece tan dulce, lleno de sentimiento lo que hoy he leído que creo que he caído de rodillas, rendido como no lo hacía hace tiempo, en un éxtasis al que no me he podido quedar indiferente.

Estoy totalmente aislado de mi blog, al que casi me he hecho adicto. Más ahora, que los lectores parecen algo del pasado y no me da miedo a estar vulnerable.

En este rincón tecleo, y pienso y tecleo de nuevo, remiro , borro, reescribo cada frase que tenga que ver contigo, conmigo, con algo que quisiera que compartiéramos y que no soy capaz de sacar de mis adentros.

Voy a reflexionar en voz alta. A escribir es este papel lo que pienso, porque cuando sólo pienso se me pueden estar escapando ideas. Voy a ponerlas y a hacer una lista, por orden alfabético, o de asunto, o de importancia, o simplemente de belleza expresiva. No sé, en qué va a quedar la cosa, pero algo he de hacer, porque se me agolpan los asuntos y no soy capaz de sacar nada claro.

Por otra parte, mi mundo laboral se está yendo al garete porque mi nivel de concentración es ínfimo. Afortunadamente las vacaciones están a la vuelta de la esquina y es posible que el empuje final consiga el cierre de algunos asuntos importantes, con los que no me gustaría encontrarme en Agosto.

No se me ocurren más razones para continuar, para escribir, si no es hacer la lista de mis cosas a medias contigo. Saldar la deuda de la taberna del olvido.

Quienes son esos dos (bolero mentiroso)

Recuerdas el día de ayer
en que vimos pasar el viento junto a nosotros
y sentados en un banco
cantamos, con la voz apagada un bolero roto.


No había quien no volviera su mirada
para ver que pasaba
y ver a una pareja
cantando como loca, un bolero de pasión
quienes son esos dos
que se cantan la canción
mirándose a los ojos.


Éramos nosotros dos
desgranando las palabras, cada frase de amor,
encadenando los fines,
remarcando las rimas
qué frases de amor no nos diríamos
que inventamos esta canción
que ahora cantamos.

Quienes son esos dos
que se cantan la canción
mirándose a los ojos.


enviado por eristosbay | 1 comentarios
Archivado en:

¿Donde estás?

No se que escribir, pero espero que me coja la inspiración mientras tecleo. Aquí estoy paralizado, esperando algo que nunca llegará. Con una ilusión cuajada de granos, que duelen en el alma, que seguro que se me infectan y dejan una cicatriz fea, de esas como picada de viruela que tanto se daban hace unas décadas.

Aquí estoy, ensimismado, mirando por la ventana el punto infinito de nuestro desencuentro, allá donde lo dejamos, es tan lejano, que casi está difuminado, a punto de fenecer en la transparencia del tiempo.

Aquí, aquí, aquí y tú ¿donde estás?

Ojalá pudieses ver esto y responder a mi llamada. Porque cuando lo hago no me salen palabras, sólo el hueco de la voz sobre la boca abierta, sólo la mueca desgarrada y las manos aferradas a la garganta que sufre inflamada de redes venosas que retienen sangre que colorea hasta las pestañas.

Mi pelo se hace gris por momentos y sale a velocidad vertiginosa sobre mi cara, convirtiendo en espinas los cactus faciales, que arañan a quien osa acercarse, simplemente a besarme.

Qué erizo humano, huraño está saliendo a la superficie. Yo que he sido afable, quizás algo locuelo, me encuentro mal, sólo, en esta pena que me desangra el alma.

Espero que llegue París, que fatalidad y coincidencias de nombres. Paris, París, tabernera y Montparnasse. Qué lujuria de coincidencia.

enviado por eristosbay | 0 comentarios
Archivado en:

Amores de Güichi

Manuel entra en tromba en el güichi, donde acostumbraba a emborracharse para olvidar las penas de sus amores adúlteros.

En un rincón, con poca luz, donde los visitantes no querían sentarse, cerca de la bajada al sótano se sentaba.  Inés acudía rauda a servirle su "media botella de rebujao", como le gustaba decirle, y con un vaso de caña vaso tras vaso, sorber lentamente hasta que el alcohol sustituía la sal de sus ojos.

Allí, en la soledad, en la penumbra escribe un triste final para contarlo, con miedo a abrir la boca porque Inés bebe los vientos por él, pero hace un tiempo que despiadadamente la trata con la distancia de quien no la ama. 

Sus letras son hirientes, imaginando su cobardía en la confesión: "Acudo a la alacena de tu bar, a la trastienda donde tu me esperabas recostada me relatas tu canción melancólica y desfasada:

Fuentes del olvido
pegadas a la espalda,
rezumando las aguas
que a cada paso derraman,
sobre plisadas faldas,
o pantalones de lana
a cada paso vacían
nuestras bocas de palabras.
Atrás quedaron incontables pasos
y si volvemos será con los zapatos
consumidos, viejos, rotos,
la mar de encharcados."

Continúa, casi entre sollozos de viña jerezana manchando el papel con los lamparones de grasa tabernera. La solera del güichi se mezcla con el papel ajado y macilento, que mal doblado traía en el bolsillo de su raído pantalón:

"Ella le responde:

Sal de mi vida, por la puerta de atrás
que no nos vea el vecino
que no sea una mirada triste
la que me dediques al pasar.

Vive esa vida que quisiste
en la compañía del azar
y no arrepientas tu partir
quédate el amor que yo te dí."

E imagina que los coros, entre lágrimas que encharcaban el local, vieron partir a Inés que de un portazo derribó media pared. Entre cascotes, charcos y vino derramado estaba Manuel, cantando el triunfo del fracaso.

 

enviado por eristosbay | 0 comentarios
Archivado en:

Mi Primer Amor Fuiste Tú

No recuerdo bien (quizás por el calor sofocante, quizás por el frío polar, quizás por la inconsciencia del momento) cuando nos conocimos.

Seguramente que fué un mediodía de farra, rodeados tu y yo de aquellas personas que no hacían más que cantar "ondiñas veñen", "rianxeira" o "na veira do mar". Aquella recua de ancianos que me sobrepasaban en años cuando apenas tenía quince, tú algunos menos.

Pues bien, al calor de aquella hoguera, donde se cocían mariscos con agua del mar de aquella ría de mi infancia, estabas tú, allí en el centro, tentando a cuantos te veían y a tí, sin rubor, se acercaban. No eras la belleza dela reunión, porque había bellos especímenes haciéndote la competencia, pero tu color, tu perfume, era tan atrayente que por todos querían que pasaras por sus manos, para saciar sus deseos de placer entre bocado y bocado.

Aquello, que más parecía una bacanal por los deseos incontrolados, fué el principio, porque a pesar de mis progenitores, familia allegada y amigos varios, allí presentes logré acariciarte y saciar mis oscuros deseos con pequeños sorbos de tí. Tu contacto fué auténtica poesía, quizás exagerando podríamos llamarle amor a primera vista. Así que, en un descuido te acerqué a mí y te arrastré conmigo a un rincón y terminando allí de conocerte en profundidad. Que placer me produjo. Exactamente fué un disfrute terrenal, pero que bien podría decirse divino. Así fué mi primera vez, cumpliste a la perfección con el cometido para el que se te dió vida. Saciar los paladares más exigentes.

Mi amor por tí desde ese momento es duradero, eterno diría yo.

Cierto, así fué mi primer amor, el único que permanece en mi mente ocupando un lugar preferente en mi corazón. En garrafa, o en botella, donde vengas siempre eres bienvenido a mi corazón. Por algo te llaman ¡néctar de los dioses!

enviado por eristosbay | 0 comentarios
Archivado en: