61. MI BODA
No es por copiar a Pablete, que habla en su último post del día de su boda... es que mañana sabado, 16 de junio, es mi aniversario de boda... el sexto aniversario.
Aparentemente, tenía todos los preparativos listos para el dia de la boda. El restaurante, la música (que iba aparte, porque era un disjokey), las flores, el ramo, el vestido, el coche... en fin... yo pensaba que ya estaba todo listo.
Una semana antes, llamé a la tienda donde había encargado el vestido para decirles que me lo llevaría un dia antes de la boda.
Y llegó el viernes. Yo me pedí el dia libre en el trabajo para ultimar algunas cosas y para poder estar tranquila.
Llevaba un mes dandome rayos uva para no parecer un fantasma, ante tanto blanco. Estaba a punto de salir a recoger el vestido cuando me llamaron por teléfono.
¡¡¡La plancha se había estropeado!!! y tendría que ir por la mañana, el mismo día de mi boda, a recoger el vestido. ¡¡Casi me da un soponcio!!
- No te preocupes, mujer... el vestido estará listo para la boda...
¡¡que no me preocupe!!
En fin... a la mañana siguiente (me casaba a las 18:00), lo primero que tuve que hacer es ir a la peluqueria. Me tiré allí toda la mañana, mientras el futuro marido se tuvo que encargar de recoger las flores, lavar el coche, llevarlo a la floristería para ponerle los lazos, recoger mi vestido, llevarlo a casa de mi madre, ir a la peluquería, afeitarse... pobre...
Mientras a mí, me hacían la manicura (es que yo no tengo uñas, nunca he sido capaz de dejarme las uñas decentes), maquillarme, meterme el pelo en esa especie de microondas en el que te asas de calor, hacerme el peinado...
A la hora de comer, casi no probé bocado, cuando llegó la fotógrafa a hacer las fotos en casa. Allí todo el mundo corriendo de un lado a otro, porque me ayudaron a vestirme y no les había dado tiempo a prepararse ellas...
Al fin llegó la hora y mi cuñado vino a recogerme con el coche. Cuando bajé las escaleras del portal, yo iba tan tranquila, todo el mundo estaba más nervioso que yo...
Mi cuñado me dijo por el camino que el novio tenía una sonrisa de oreja a oreja, y que nunca le había visto tan feliz.
Vaya... ya se me puso el nudo en la garganta...
Tuvimos que dar la vuelta a la plaza para aparcar en la puerta, y desde allí, ya ví a todo el mundo esperando que llegara la novia, señalando el coche, y las piernas me empezaron a temblar... madre mia!! que de gente!!
Cuando veo las fotos en la puerta, antes de entrar, nuestras caras reflejan una especie de pánico, susto, nervios... mientras que a la salida son todo sonrisas, alivio, satisfacción, una mezcla inexplicable de emociones que no he sentido en ninguna otra ocasión.
Fue una boda divertida, con mucha gente joven animando la fiesta.
Cuando llegamos de madrugada al hotel que habíamos reservado, tardé como una hora en poder deshacerme del traje y de las mil quinientas horquillas del pelo. Salía arroz por todas partes, podrían haber puesto paella en el menú del hotel con lo que quedó en el suelo de la habitación.
Miré el vestido apoyado en la silla, con el bajo negro de sucio que estaba, y dije...
- Ya ha pasado todo... todo el año preparandolo y se me ha pasado volando.
Pero fue el principio de una bonita historia de amor.
Espero no haberos aburrido demasiado!!