Alicante

Después de unos días de ausencia por varias razones, ya estoy de vuelta con fotos e historias nuevas. Aquí tenemos a dos
Insurrectos, Pedrillo y Raúl, haciéndo de las suyas en calles alicantinas donde no fuimos tan bien recibidos como esperamos.

La verdad es que en ésta ciudad esperábamos más hospitalidad de la que recibimos. Sobre todo el primer día. Antes, en
Granada nos ofrecieron tantas casas que ya no sabíamos ni donde ir. Al llegar a
Alicante, nos tuvimos que quedar a dormir en el coche de
Raúl el Jueves día 1 de marzo. Y menos mal... porque sino. Y es que la gente allí es muy rara: Sale a hacer botellón a partir de las 1.30!!! Pues a esa hora estábamos hechos "peazos"...

El caso es que al día siguiente (a las 12 de la mañana) entramos en el hostal y descansamos un poco. Vimos la tele y nos echamos unas cervezas antes de ir a comer sano:
Telepizza. Después de disfrutar alimentos, nos fuimos a dar una vuelta por la playa y ver paisajes veraniegos, pues con altas temperaturas es normal disfrutar de días así. La noche bien, pero todavia faltaba algo de fiesta...

Al día siguiente (3 de marzo) era el cumpleaños de
Rosanna, así que había que ponerse guapos. Total, se nos olvidó (porque guapos somos un rato) así que fuimos como siempre y nos invitaron a cenar (más bien porque no teníamos un duro). La verdad es que la cena no estuvo mal, pero demasiado pijerío pa nosotros...

Después de la gran cena, hubo botellón así que disfrutamos lo que pudimos porque la peña iba ya puestecilla de la cena, que por cierto nos salió gratis como ya he dicho. Pizzas, bebida y cachondeo fue lo más significativo del comensal.
En el botellón la volví a liar (algo común en mi vida, como ya sabréis). Me medio lié con Lorena, una amiga de mi ex por muy poquito tiempo, pero el suficiente como para que nos viera y nos pillara. Odio eterno. Al día siguiente pa Graná. Tuvo que conducir Pedro, porque Raúl y yo "desayunamos" tres cubatas cada uno. Además, hicimos parada en Murcia para ver a una amiga llamada Lucía. Una chica singular, guapa y muy simpática. Además, Pedrillo se enamoró de su compañera. Después a casa y a descansar. Bueno, descansar no mucho, ya que me esperaba Susana y estuvimos "hablando".