De vuelta a los orígenes
Hacía ya mucho tiempo que no salíamos de fiesta como lo que ha ocurrido éste fin de semana. Otra vez con intenciones de tomar una simple cervecita y luego cada mochuelo a su olivo. Como llevábamos ya un par de días que no parábamos (aunque afincados en mi casa o en un bar), pues el pensamiento del viernes era una simple birra pa planear los partidos de los días posteriores.
Todo empezó el jueves por la noche, diciendo que al día siguiente después de la oficina fuéramos a tomarnos algo y más tarde echarle una mano a mi madre con una mudanza. Como Raúl me conoce, dijo que mejor quedábamos directamente en casa de mi madre pero más tarde. Total, el viernes sobre las16.30 fue cuando llegó Raúl, así que nos tomamos unos pasteles con café en plan marujón viendo "Yo soy Bea", y junto con mi madre partimos a la tarea. Nos llevó un ratito nada más, pues era llevar un par de muebles a su nuevo hogar: un pisito precioso muy céntrico y hasta con un jacuzzi!!! Al terminar mi madre nos dió una tortilla que sobró de la comida y unos filetes y junto con una cerveza que compramos fuimos a mi casa a tomar la recompensa de dicho trabajo. Ahí empezó nuestra perdición... Después de filosofar un poco sobre varios temas, decidímos salir a un bar cercano para ver a una camarera que le gustaba a Raúl hace ya mucho tiempo. Litro en mano y al llegar al bar y ver que estaba cerrado, bajamos una calle y nos metimos en un bar llamado "Six Colours". Como os podéis imaginar, es un bar gay. Ponen buena música y la cerveza es barata. Nos tomámos una y decidímos ir a otro bar, éste más céntrico, donde había otra camarera que le gustaba a Raúl. Llegamos y nos tomamos una nada más, ya que la tía era más seca que la mojama y no daba bola a los comentarios jocosos de Raúl. Fuimos a otro bar cercano (si, rozamos el alcoholismo) y allí estuvimos hasta que lo cerramos. Aquí fue más divertido puesto que la cerveza empezaba a hacer efecto y Raúl volvió a enamorarse de la camarera. Bueno, de sus pechos. Porque menudo escotazo... Raúl no paraba de decirme "-Me he enamorado!". A lo que me reía, me sorprendí que le preguntara su nombre. Y mucho más cuando le dijo que si iba a hacer algo después! La chica tenía cara de cansada y se ve que trabajaba todo el día del sábado, así que muy educadamente se paró el avance de la conversación. Al rato, y después de ver que no quedaba ni Blas, nos fuimos en busca de más baretos. Ya eran las 1...
Después de un poco de cachondeo por la calle, decidímos ir a un pub de guiris que hay por la zona de Calle Elvira, llamado "Dolce Vita". No estába mal, puesto que nos dejaban la cerveza barata, y encima había cachondeo. Vimos a una chica americana (por su pinta) que se parecía a Meg. Conocéis "Padre de Familia"? Pues la hija que tienen discriminá. Y empezamos a llamarla: "-Meg, Meg!". La chica miraba de vez en cuando, con cara de sorpresa. Antes de irnos, Raúl se acercó y le dijo: "-Sabes quién es Meg?" "-Sí." Ante la respuesta de la chica, no pudimos evitar una risa tonta y vergonzosa. Se ve que ya le habían hecho el mismo comentario alguna vez. Para evitar que se enfadara empecé a habar un poquito con ella. Más bien por pena, ya que nos habíamos colao. Al rato partimos en busca de más cachondeo y llegamos al "Hannigans and sons", otro bar de guiris. Éste es como una taberna irlandesa, pero con ambiente de pub. Después de bailotear un rato, nos acercamos a la barra a seguir pidiendo, y vimos a dos chicas. "-A por ellas", dijo Raúl con una sonrisa picarona. No me acuerdo bien la sarta de mentiras que les diríamos, pero les caímos tan bien que incluso sabiendo que tenían que madrugar, decidieron venirse con nosotros a la discoteca "Vogue". Allí estuvimos hasta que nos echaron (literalmente), así que decidimos acompañarlas a su casa. Intercambio de teléfonos y quedadas para el próximo finde. Ellas dormirían pocas horas, puesto que partían a su pueblo para una celebración. Y nosotros pa casa a las 8.15 de la mañana, después de tomar "solo una cerveza"...
Sábado, día después y tras no dormir demasiado bien y con una resaca que te cagas, quedé con Saúl y Pedro para ir a la peña pa jugar un partidillo de fútbol 7. Se notaban los efectos de la cerveza... pero con la lluvia empecé a despertarme. Una vez después del partido, la ducha y la relajación de unos 30 minutos, fuimos a ver el Valencia - Atlético de Madrid (3-1), y mientras lo veíamos nos tomábamos otras birras. Estábamos Raúl, Pedro y su compañero y yo, ya que Saúl tenía que estudiar. Parecía que no íbamos a salir, pero después de ver "Padre de Familia" y echarnos unos chupitos de guindas, nos animamos. Fuimos a "Martini" y allí estuvimos mucho rato hablando con una chica conocida que es camarera de allí. Después de eso, terminamos en la "Vogue" otro día más... y ésta vez hasta las 7.15 de la mañana. Por supuesto haciendo locuras y pasándolo bien. Y eso que jugaba, con mi equipo ésta vez, a las 11 de la mañana.
Domingo. Como era de suponer, llegué tarde y ya íbamos perdiendo 4-0. Al final terminamos 6-3 y con la resaca que yo podía llevar todavía fuimos a celebrar la derrota a un bar cercano. Allí hasta las 16.30, y menos mal. Ya cantando y todo en el bar, menudo espectáculo. Estábamos Castro y su tío, Jose, Saúl y yo. Y al salir del bar, para que Castro y su tío se fueran, Jose empezó a limpiar las lunas delanteras de los coches que paraban en un semáforo cercano como si fuera pobre. Y luego pedía dinero!!! Qué pechá de reir!!!! Pero es que luego nos dió por cruzar los pasos de cebra en plan arrastrándonos por el suelo! La gente se meaba. Qué locura. Era más bien cachondeo. Luego nos fuimos a un parquecillo a la luz del astro Rey y más tarde quedamos con la novia de Jose un ratillo: Celia. Al cabo de un par de horas nos fuimos a mi casa, pero se marcharon pronto. Luego vino Susana a verme y estuvimos ya hasta las 1 que se marchó de mi casa... y terminé echo polvo. No penséis mal! Terminé cansado de que no dormía mucho desde hace ya!!! Pero ya estoy recuperado. Y ya estoy esperando las próximas fiestas. Volvemos a las fiestas de antaño. Volvemos a ser los Insurrectos!!!