Líos de faldas
Desde hace un mes salímos mucho más con las amigas de Saúl. Son buenas chicas, aunque un poco alocadas. Inma, Ale son de su clase, María es prima de Jose (otro amigo genial), Susana es la mejor amiga de María, y Esther... bueno, a ésta no la conozco demasiado. Antes quedabamos de botellón, pero en éstas últimas semanas han surgido muchas cosas. A parte de mi historia, han ido saliendo más que de una forma u otra van creando dilemas.
Inma es el gran amor perdido de Saúl. Él no lo acepta, y sigue luchando por ella, pero a ella no le interesa y aunque sí que les mantiene una amistad, se puede estropear por el agobio que ejerce sobre su persona. Y es que algo ha surgido entre Pedro e Inma. Manitas, quedadas insospechadas... pero nada físico. Al menos por ahora, y es que Pedro ha sido un caballero diciendo lo que pensaba de Inma a Saúl. El caso es que es mutuo, porque ella también coquetea. Saúl está ha agradecido por habérselo dicho, pero le duele. Lo sé porque se le nota, y porque lo conozco.
Como hoy toca hacer deporte (quedamos los cuatro pa correr y todo...), aprovecharé que con el cansancio y con las cervezas que nos tomaremos luego en mi nueva casa (nuevo tema para post: la mudanza) para intentar poner orden de todo ésto. Qué Saúl acepte su nueva condición, se olvide de Inma al menos en el tema sentimental y que recupere ese chico alegre que yo conocí. Y es que en el amor hay que asumir derrotas. Qué pasará entre Pedro e Inma?

Shhh!!!! Qué nos escuchan!!!!!