La fiebre de los zapatos
Este año los zapatos han triunfado. En la pasarela vi formas y colores que, en conjunto, me gustaron mucho. Son zapatos de mucho estilo, clase y elegancia, sin dejar de lado ese toque sexy que nos gusta vestir. Algunos de los materiales más deseados son los abalorios, los charms, las pieles, los metalizados, la madera, el cuero y las telas.
A estas alturas del verano las tendencias premarcadas en la sección de calzado ya están bien definidas. Está claro que algunas, como los infalibles Peep Toes, continuarán en invierno. En este artículo destacaré algunas de las definitivas que ya triunfan. Este verano y otoño, apuesta por los tacones, plataformas, bailarinas y Peep Toes.
Los tacones, de distintas alturas y grosores, han destituido completamente a los tacones de aguja que reinaban antes los imposibles zapatos. Pieles metalizadas o de cualquier otro color, predominan los veraniegos. También están las cuñas y las plataformas, de madera y telas, o de esparto.
Las sandalias planas de inspiración romana y las tiras de cuero trenzado y las sandalias de tacón y tiras finas-o gruesas, ambas son divinas- causan furor. Pueden ser de tiras que casi no se aprecien de lo finas que son o de tiras gruesas, con muchas terminaciones o un solo hilo que baste para sujetarse al pie.
Los Peep Toes, zapatos con una abertura en los pies, fueron lo más in en los años 30 y vuelven con fuerza. Me encantan los blancos y dorados de Moschino. De la mano de la máxima "insinuar antes que enseñar", los deditos de los pies quedaban poco al descubierto-también depende del tamaño de la abertura, puesto que según qué firmas puede variar. Serán lo más todavía en otoño-invierno. Indispensables.
Las bailarinas, o francesitas, he de reconocerlo: me pierden. Existe una gran variedad en el mercado, de muchísimos colores que permiten muchas combinaciones, y luego están las elecciones algo más atrevidas, con estampados vivos y alegres. Noche&Día, en la foto, Zara y Mango respectivamente.


¿Lo mejor? Que todos son ideales para combinar con vestidos babydoll (muy in), faldas de vuelo y otras prendas con volumen (muy in) y pantalones pitillo (muy in). Como se puede comprobar, todos los "nuevos" looks que están afloreciendo son sólo fruto de una combinación entre lo de antes y lo de ahora, si no mirad los looks pin-up que tanto arrasan, hechos a base de melenas naturales (preferiblemente onduladas o rizadas en un punto exacto entre perfección y desaliño) o recogidos impecables-cola de caballo o moño a media altura o de bailarina, a escoger; pestañas largas, curvas y oscuras, labios pintados de rojo no demasiado fuerte y el resto de maquillaje aparentando no haber tocado las cremas.
Pequeño adelanto como compensación a mi ausencia, espero que os guste.