Ahora que me empezaba a gustar esto del fútbol...
Y ¡fuera España! Francia nos la ha vuelto a jugar. Ahora que me empezaba a gustar esto del fútbol... En realidad, tiene su técnica, y no me digáis que no hay jugadores guapos. Cuando en el partido de ayer, en la primera mitad, España marcó un gol, sentí un irremediable impulso de ponerme de pie. Vale, cobran demasiado por el mero hecho de perseguir un balón cuando hay empleos intelectuales que requieren un mayor esfuerzo físico-mental y que realizan una función práctica en nuestra sociedad, pero... en fin, que gusta mucho, aunque deberían bajar un poquito esos sueldos.

Llamadme racista, pero más de la mitad del equipo francés era negro. Y los negros se las traen. Juegan de una manera impresionante.
Yo diría que, visto lo visto, y que el partido no fue limpio por parte del equipo contrario, dentro de los corazones españoles hemos ganado. Henry se hartó de fueras de juego, y estoy pensando si tal vez pudiesen ser gays. ¿Por qué? Pues porque no paraban de meter mano. Pegaban unos empujones... El árbitro tuvo que pedirles que, en los córners, no quisiesen tanto a Torres. El pobre era abrazado continuamente.
Para mí, en el partido de ayer éstos fueron los mejores: Fernando Torres, Cesc, Sergio Ramos por parte de España; y Zinedine Zidane, Ribery y Vieira (por mucho que me cueste reconocerlo) por parte de Francia.
Intentando cansar en vano a los rivales, nuestro equipo intentó unos toques en la defensa, que acababan en un pase largo de Sergio Ramos o Cesc increíbe. Cuando España marcó el primer gol en el penalti, durante la primera parte, pensé que tendríamos posibilidades de darles lo que se tenían merecido. Pero su entrenador, que más parecía un director de cine por lo que actuaban sus jugadores, los tenía bien entrenados a los maduritos.
Y sí, me estaba gustando el fútbol.