Me sentí golondrina
...... Estos días hemos ido a una casita rural, perdida en Ávila, rodeada de lujos campestres. Todos permanecían dentro de la casa jugando a las cartas en una interminable partida, los niños dormían y aproveché para sentarme en la mecedora de fuera con una caliente taza de café, protegiéndome del frió con una manta que cubría los sillones, a la que creí escuchar ........ ‘ sácame de aquí’..
Hermosos árboles se agitaban al viento dejándome oír el sonido de sus ramas. La explanada de césped bailaba una armoniosa danza mostrándome infinitas tonalidades de verde a merced del aire, mientras la lluvia, golpeaba en el porche de madera. La naturaleza había levantado su batuta y me ofrecía una hermosa canción echa para mí.
A lo lejos vi un hombre ke se acercaba lentamente, sin prisa, tapado con un chubasquero para protegerse del agua, colina arriba cada vez se iba acercándome más hacia nuestra cabaña. Se apoyaba en un palo para ayudarse con la pendiente y colgaba un enorme macuto de escalada sobre sus espaldas. Cuando llegó a una distancia prudencial , se quitó la capucha e hizo un gesto de aproximación al mismo tiempo ke de sus labios salió la palabra ....... ‘ Ven’. Me levanté de la mecedora asustada con la intención de ir corriendo hacia la puerta y avisar a los demás, pero esa cara que divisaba a lo lejos, ese rostro, le conocía...... Era él.
Dejé caer la manta al suelo, y me fui acercando, lentamente, con algo de miedo, pero mientras mis pasos me acercaban a él, más segura estaba de lo que iba a suceder. Y allí estábamos, uno frente al otro, calado hasta los huesos, el suéter se pegaba a mis pechos pidiendo a gritos ke lo arrancaran de mi piel, me cogió de la mano y me llevo hacia el bosque, donde los árboles cubrirían cualquier visión de mi pecado.Dentro había una laguna rodeada de rocas de la ke brotaba un hermoso manantial, nos metimos vestidos y cuando el agua cubría gran parte de nuestro cuerpo, cogió mi cara entre sus enormes manos y empezó a besarme como si fuera deshacerme con la lluvia en cuestión de segundos. Algo me impedía liberarme, seguía asustada, aquello no estaba bien y se reflejaba en la tensión de mi cuerpo. Me levanto apoyando mis piernas en su cintura y me susurró al oído ........ ‘ quizás nunca más pueda volver, déjame hacerte mía, he venido solo para ti’
Me sacó del agua y nos dejaos caer en la explanada, la lluvia seguía cayendo sobre nuestros cuerpos, nos desprendimos de la poca ropa que nos quedaba puesta y elegimos la postura más antigua del mundo. Podía sentir cada centímetro de su cuerpo tapando el mío, mis poros respiraban a través de su piel, sus ojos étnicos se fundían en los míos................. y fui suya, con el calor que tantas noches había soñado, lejos de una escapada de sexo .......sentí amor.
Un ruido me llamó la atención:- Mamiiiii el bocadillo¡¡¡
Es curioso, pero con tan solo cuatro añitos, mi hijo ya a aprendido ke la ley del espacio-tiempo no se cumple con su padre, aunque su madre esté mas lejos de la cocina, sin duda, llegará antes.Seguía lloviendo, al levantarme de la mecedora, la taza de café cayó al suelo rompiéndose en mil pedazos, entre en la casa y todo permanecía igual a diferencia de los muchachos ke andaban revolucionados con las pilas recargadas de la siesta. A la mañana siguiente, salimos a dar un paseo , respirar el aire puro ke regalan las montañas....... pero ni rastro de mi boske almendrado, ni rastro de mi laguna y su vereda rodeada de rocas, pero, hoy por hoy, puedo decir, ke yo si he conocido al ‘hombre de mis sueños’ y que quizás ......... algún día, detrás de una cascada, ó en la cima de una montaña ó en el interior de una cueva........ vuelva a buscarme.
............................... Ha sido un placer.