Donde la magia no es un cuento de hadas ......
Carlos quiso enseñarle a Ana el pueblo que le vio crecer. Hace años que emigró a la ciudad, huyendo de los míseros puestos que le guardaba el destino dentro de aquel pueblo, pero añoraba su monte, su vereda, su olor , su mar , recuerdo dulce de su mar salado.
Fueron a pasar el fin de semana, con su hija Andrea, de 5 años.
Hace años qué sus padres ya no tienen casa en el pueblo y esperan el final de sus días en una lujosa residencia de la capital, así que se hospedan en la vieja posada que acogía camioneros y pescadores y que hoy día han rehabilitado como casa rural, acogiendo centenares de turistas y viajeros.
El día era frío, pero decidieron pasar una mañana de playa. Ana había preparado unas tortillas y fruta, pero hasta la hora de comer, la pequeña jugaba en la arena buscando tesoros escondidos y la pareja se escapó a su pasado, recordando mil caricias que se propiciaron en su juventud, cuando se conocieron, lejos del estrés laboral y responsabilidades cotidianas.
Entonces ocurrió todo,, cuando Carlos y Ana volvieron de sus recuerdos, atónitos ante su imprudencia, vieron que Andrea …. había desaparecido.
Tras una hora de búsqueda entre playa y monte,dejando sus gritos de llamada entre la arboleda gallega,desesperados, acudieron a la policía para que los equipos de emergencia ayudaran en la búsqueda.
Roca, el viejo comisario del pueblo, organizó a todo el equipo. Tres buceadores se sumergieron en las frías aguas gallegas con la esperanza de que la búsqueda fuera fallida. Dos helicópteros sobrevolaban la zona de playa a vista de pájaro y decenas de policías, guardas forestales y medio pueblo, se unieron a la búsqueda bosque a través.
...................Pero todo resultó inútil, ni rastro de la niña. Doce horas después y entrada la noche, el comisario, dio orden de vuelta a los buceadores , los helicópteros volvieron a la base y el pueblo cansado de andar entre el bosque y la maleza empezó a dar muestras de cansancio:
- Carlos, sabes el aprecio que te tenemos en este pueblo, a ti y a tu padre, pero mis hombres deben retirarse. Te prometo que mañana a primera hora, todo el equipo saldrá en su búsqueda y encontraremos a tu hija.
- Mañana??? Para mañana estará muerta, ni siquiera lleva abrigo, ¡yo estoy congelado¡, ¡ sabe dios si aún estará viva¡
- Intentar mantener la calma, seguro que Andrea se habrá metido entre algunas rocas o cuevas para protegerse, está todo muy oscuro, sería inútil pasar la noche en vela, hemos rastreado a pie todo, palmo a palmo, mañana continuaremos. Dejaré algunos hombres vigilando y rastreando la zona, llévate a tu mujer a descansar.
Cualquiera con un poco de cordura, imaginaba que la muchacha estaría perdida entre las aguas del mar, no quedaba un centímetro de tierra donde mirar, sólo la mañana, devolvería el cuerpo de la criatura, cansado de jugar con ella durante la noche.
Un viejo del pueblo, al que llaman ‘el loco brujo’, les había estado vigilando, tranquilo, sentado en una de las rocas , esperando a que la multitud desapareciera. Y con una voz quebrada y ronca, dejó escapar su voz:
- Mañana te devolverá a tu pequeña.
- ¿Cómo? Grito Ana arrodillándose ante el anciano. ¡desvuélvamela x dios,, donde esta?
- Yo no la tengo buena mujer, se la llevó ella, Kamasandra.
Carlos hizo caso omiso al anciano, levantó a su mujer rota por la desesperación y llevándosela del lugar, le explico la historia, la historia de las meigas:
- No le hagas caso, es un pobre loco, dice ver a las meigas, a las más malvadas y a las que guardan bondad.
- ¿ quien es kamasandra?
- Es la meiga del velo azul, dicen que divaga día y noche buscando a su hijo. Era una muchacha infértil, por miedo a ser abandonada por su marido por no poder tener hijos vendió su cuerpo al diablo. Satán se apoderó de ella y engendró en su seno una criatura maléfica. Al dar a luz, Kamasandra vio en los ojos de su hijo al propio lucifer, lo envolvió en una manta y lo ahogó en el río. Dicen que no soltó su cuerpo hasta asegurarse de su muerte, desde entonces, cuando algún muchacho se pierde en estos prados, Kamasandra lo protege con el amor de una madre, guareciéndoles de otras meigas a cambio de un día a su lado, solo un día, después los devuelve sanos y salvos en la vieja puerta de madera del faro.
Hay té en el coche, tomemos un poco y sigamos juntos buscando a nuestra hija.
Rotos de dolor emprendieron la búsqueda de nuevo, entre el grito del nombre de su hija divagaban caminando, resistiéndose a perderla y negando el avance de las horas. Cuando llegó la madrugada, en silencio, sin siquiera mirarse a los ojos, Carlos y Ana, con la mirada perdida en el horizonte, esperaron unidos de la mano, a que la marea les trajera a su pequeña.
Poco rato después llegó Roca acompañado de su equipo, y siguieron con la búsqueda, pero no había ni rastro de la pequeña.
Una llamada al móvil de roca rompió el silencio asfixiante que envolvía la playa.
Cuanto terminó de hablar , se dirigió a Carlos con esperanza:
_ Carlos, han visto un niña con pantalones vaqueros y camiseta a rayas rojas y blancas.
- ¡ Dios mío¡ es Andrea¡¡ ¿ donde está? ¿Dónde la han encontrado?
- Me llamó el farero, estaba dormida en la puerta del faro.¡¡No sé como demonios pudo llegar allí ¡¡
La niña contó .... que una joven estuvo jugando con ella toda la tarde y que al llegar la noche, la arropó con un velo azul para protegerla del frío y desapareció andando sobre las aguas del mar, dejando en el aire, el canto de una nana ,que pudo escuchar hasta quedarse dormida.
…… y es que las Meigas, haberlas hailas.