La Gran Dama blanca
Puede sentir los rayos de luz de luna calando sus huesos, entrando en sus entrañas, la noche es demasiado fría y él, una vez más, está embriagado entre litros de vino barato. Acomoda su almohada de hielo y cubre su cuerpo con mantas de acero, siente fuego por dentro y el gélido frio por fuera, da la última calada a lo que fue el cigarro de otro y el humo que se escaba de su boca .... le adentra en el recuerdo de su vida.
En la antesala de sus recuerdos, puede oir las voces de sus hijos merodeando en la alcoba, entre dulces de chocolate, nerviosos,inquietos, intrépidos chiquillos merendando antes de salir a jugar en la piscina. Un gran chalet acoge una familia feliz. Recuerda los días de verano , en los que, pasaban los días enteros rodeados de amigos y familiares en su jardin, alrededor de fiestas y barbacoas. El personal de servicio cuidaba cada detalle para que a nadie le faltara un refresco, una copa y que la camadería de muchachos no revoloteara alrededor de la terraza, donde grandes Señoras y Caballeros de la urbanización pasaban el día entre puros, canapés y alegoría de risas y conversaciones.
Entre todas ..... ella. Siempre perfecta, su luz , su guía, su vida, su esposa. Le bastaba con meterse en su sonrisa para viajar entre campos de algodón y mirar sus ojos para evadirse en un universo de gloria. Recuerda su pelo entrelazado con rayos de sol, su belleza sus labios de seda, su piel.... campo suave y frio como la porcelana,, y su corazón, inundado de pasión intocable en el que se podía respirar el olor de un amor eterno.
No recuerda la primera vez, pero si sabe que podía controlarlo, que en cualquier momento podía parar, que él elegía consumirla y que nunca sería consumido por ella. Él era fuerte, poderoso, gran dueño de una discoteca de prestigio que recogía famosos y a la alta sociedad, un club social nocturno, donde detrás de las cortinas, la muerte paseaba como la gran Dama blanca a capricho de aquellos que quisieran alcanzarla y pudieran pagarla para poseerla desde el interior de su cuerpo, proporcionándoles un placer inmenso y largas noches de diversión. Todos ellos, maniquíes que marca que quedan muy lejos de la imagen del fracaso, de la destrucción y envueltos bajo el alo de la fiesta, no ven que el camino , se estrecha cada noche,,, un poco más ...
La Dama blanca, le eligió a él. Ya no paseaba detrás de las cortinas, entró en su vida desde la primera ducha de la mañana, caminaba escondida a su alrededor mientras jugaba con sus hijos y observaba callada, silenciosa,oculta entre las sabanas, mientras amaba a su esposa. Fué cuando renegó de ella, intentó escapar varias veces de la Gran Dama, sin conseguirlo, la necesitaba, la buscaba, y sin darse cuenta , se rindió a sus pies.
La Dama blanca, mala mujer del infierno, altiva y arrogante, al sentirse deseada y amada, dejó de darle placer, pero no le soltó, jugó con él como muñeco de trapo hundiéndole en el fondo de un pozo y poco a poco, aquella dama de compañía diaria, se transformó en una puta de lujo inaccesible y a golpe de deuda ,puño y destrucción , le abandonó,, ....llevándose con ella, todo lo que le rodeaba, todo lo que un día quiso y se desvaneció de la misma forma que se presentó ante él, como el polvo.
El ruido de unos pasos le destierran de sus recuerdos,, al volver , nota que un lágrima caliente resbala por su nariz, abre los ojos y puede ver como los pasos que se acercaban, al verle, se alejan precipitados huyendo del lugar, pero no importa, sigue habiendo vino en el cartón y unas cuantas horas para descansar.
A la mañana siguiente, unas voces de protesta y unos cuantos escobazos le despiertan, parace no importarle, como caminante errante, un día más recoge sus posesiones en una bolsa de plástico. Pero no vá muy lejos, mete el vino sobrante, un vestido viejo que enrrollado le sirve de almohadon y un trozo de pan que lleva acompañándole un par de días. Los cartones, que han ocultado su vergüenza y frío mientras dormía, pasan a ser su sala de estar encima de la acera mojada. Sentado encima de ellos, coloca una pequeña caja de cartón hecha del fondo de un brick de vino y mientras el día arroja sus interminables y perennes minutos, suplicará a cada uno de los maniquíes de marca que entren en el Banco una limosna para comer, hasta que la recaudación de la caja, le dé para ir en busca de el único amigo que no le ha abandonado, su nuevo y fiel amigo Don Simon. Sabe, que al igual que la Dama blanca le arrebató su vida, éste,,,, le arrancará el último latido de su corazón, pero ya da igual ,,, nada importa,,,, nada tiene ..... Nadie Es.
Si piensas que controlas las drogas, es el mejor momento para dejarlo.