Muerte Gitana
Carmen está en la cocina fregando la cacharrería de toda su familia, el agua sale tan fría que apenas siente los platos entre sus manos. Viste un viejo vestido desarrapado y un sucio mandil, en el que restriega sus manos intentando darles algo de calor.
Su pelo negro lo lleva recogido con una pinza que deja escapar algunos mechones de su cabello sobre su cara, una cara ajena de vida, triste, cansada de la rutina, de la pobreza, el único color que se refleja en ella es el morado,,, que se marca difuminado debajo de su ojo derecho, ojos que perdieron la ilusión hace muchos años.
A sus 18 años, tenía 5 hijos, a los que no les guardó cariño ni una sola vez .Los muchachos jugaban alborotados en la puerta de la vieja chabola, construida de restos de chapas oxidadas y maderas que su esposo iba recogiendo de la chatarra para construirla.
Cuando terminó la faena, Carmen se sentó en un taburete astillado y con la frialdad de un verdugo ...... pasó un afilado cuchillo por sus muñecas.
En su agonía, recuerda con añoranza, los viajes que realizaba con sus padres en la caravana de la fortuna, una caravana de feria que iba de pueblo en pueblo recorriendo las regiones en fiestas para ganarse el sustento y aunque rodeada de pobreza, recuerda con cariño las caricias de su madre, los algodones de azúcar, que a veces, el algodonero le regalaba si había sobrantes en el barreño de acero y las manzanas de caramelo que los niños payos, cansados del empalagoso manjar, arrojaban debajo de las carretas.
Miles de cancicones se entrelazan en estos momentos en la mente de Carmen, las mismas que sonaban en las distintas atracciones que formaban la feria, los coches de choque, la noria, el carrusel ....................... destacando una preciosa rumba, una rumba gitana que solía cantarle su madre, mientras recogía su largo cabello en una larga trenza.
Todas las noches, antes de acostarse, en la parte trasera de la vieja caravana, su madre llenaba un enorme barreño de agua tibia mezclada con hierbabuena, Carmen se metía y posaba de pie, mientras su madre la bañaba y miraba como el que posé un tesoro en sus manos:
- Mi sangre, tu tendras mas suerte que yo,, heredaste la belleza de tu bisabuela, pelo carbonado rizado con furia gitana,piel canela .... y dos luceros verdes que harán tener un buen casamiento.
Entonces llega su padre, eufórico como nunca lo había visto antes, aocmpañado de D. Simeón, un gitano de 50 años propietario de las dos atracciones más maravillos de la feria. A pesar de tener tan solo 13 años, Carmen, avergonzada, se sienta rápidamente en el barreño intentando esconder su cuerpo. Su padre la alzade nuevo y como un plebeyo habla a su rey empiezan la conversación:
:- Ya te dije, que despojá de sus harapos su belleza enoja a los ángeles, en un año cuajará en mujer, hace un mes que ya mancha sangre entre las piernas, está lista.
D. Simeón la mira mientras bebe whisky a tragos de una botella, la desnudez y pudor de la niña, le hacen babear con tal perversión, que el whisky cae sobre su enorme barriga y con una potente voz embriagada, grita mientras arroja un fajo de billetes al suelo:
- Nos casaremos en un mes y correré con todos los gastos, que no salga de la caravana hasta el día de la boda, ¡ no vuelvas a bañarla en la calle estúpida¡ y cómprale un vestido bonito para la boda.
Suegro y Yerno se marchan festejando el gran momento y un mes después, se celebra la boda, un gran festejo que dura dos semanas y Carmen queda envuelta en joyas. Atras quedaron los días de hambre .... pero tambien su sonrisa, la luz de sus ojos, el sello de su virginidad y las caricias que recibía de su madre ......... transformándose en violentas bofetadas.
Tres años después,,, su esposo perdió todas sus posesiones, borracho, en una partida clandestina de mus.
Carmen cae del taburete y por primera vez desde los trece años .... no siente dolor.
Cuenta la leyenda, que en las fiestas de los pueblos, cuando cae la noche, sobre los tejados andaluces ....................................... se ve bailar desnuda a una preciosa niña de ojos verdes , al son de una rumba gitana.