El gran Danes II
Por acumulación de horas, su marido tardó una semana en volver al trabajo. Silvia se encontraba peor, pero no tenía el valor suficiente para contarle a su marido lo que había pasado en la consulta del ginecólogo. Pidió cita a espaldas de él, en una clínica privada del centro de la ciudad. Y una tumbada en el potro, el ginecólogo procedió con el mismo examen rutinario, una citología:
_ En un par de días estarán los resultados, pida cita en recepción para el viernes.
- Muy bien Doctor, entonces nos vemos pasado mañana. Hasta entonces.
Silvia pagó la consulta a la señorita que había en la entrada y le pidió hora para su nueva cita, le tranquilizaba saber que Carlos saldría en el primer avión a Barcelona para dar una conferencia en un importante Hotel de la ciudad y permanecería fuera unos días.
Cuando llegó a casa, le iban y venian imágenes a la cabeza de su marido y su perro. Todas le llevaban a los numerosos desplantes que le hacía al animal, como cuando le encontraba en la cama y le empujaba hasta echarle al suelo ó se acercaba a la mesa para recoger restos de comida y le achuchaba con la pierna pero nada que le hiciera sospechar que hubiera algo que le atragera a su marido de aquel animal, todo lo contrario, pero lo aceptaba, ya que Silvia era una gran amante de los animales y muchas veces tenía que pasar largos períodos fuera de casa y muchas noches de guardia y en cierto modo, le tranquilizaba saber que Draco, cuidaba de su mujer en su ausencia.
La cita era a las 11H, pero la intranquilidad que sentía , le llevó a una cafetería que había enfrente de la clínica, un par de horas antes. A las 11H entró en la consulta:
- Buenos días Doctor.
- Buenos días, tengo algo serio que decirle. Los resultados no son la simple infección que esperaba. Usted está contagiada por un .....
- ¡ Cállese x Dios¡¡¡¡ ¿ se han vuelto todos locos???
- Ya lo sabía entonces¡ , Señora, no hay duda alguna.
Silvia estalló a llorar rompiendose en mil pedazos
- ¡¡ Le juro por lo que más quiera que jamás, ni yo ni mi marido, hemos mantenido relaciones con el perro, tiene que creerme¡¡ tiene que haber alguna otra forma de coger ese maldito hongo¡ yo estoy segura de mí y mi marido jamás está a solas con el perro, es imposible doctor¡¡¡
- No señora, lo siento, siento tener que darle esta noticia, pero .... cuanto antes empecemos mejor, hay que ponerla en tratamiento cuanto antes, enseguida se sentirá mejor, al menos físicamente. Quizás usted esté segura de no tener relaciones sexuales con su perro , pero.. el hongo está ahí y esto, tan solo se contagia mediante relaciones sexuales con un animal .... ó algo más inverosimil y espeluznate, con los muertos.
Totalmente destrozada, se dirigió hacia Barcelona en el último avión de la mañana. Una vez allí, cogió un taxi y se dirigió hacia el hotel donde se hospedaba su marido y una vez en la entrada, pregunto al botones por la sala en la que se estaba dando la importante conferencia :
- Tiene que pasar todo el pasillo y la primera puerta a la derecha, pero la conferencia esta empezada, tendrá que esperar.
Silvia irrumpió en la sala, la única luz que se podia apreciar provenia del proyector de diapositivas que proyectaba sobre un telón negro. Avanzó decidida con paso firme, mientras el resto de espectadores, colegas de profesión acompañados de lindas señoritas, perplejos todos ellos, la seguían con la mirada. Cuando llegó al escenerio, su marido, sorprendido, la sostuvo por los brazos evitando que desvaneciera:
_ ¿ Que sucede Silvia? Dios mio, ¿ te has visto? estas pálida¡¡
Sin mediar palabra, Silvia sacó un cuchillo que llevaba en el bolsillo de su abrigo y atravesó el corazón de su marido una y otra vez, absorta en un tremendo silencio que la protegía en una burbuja del alboroto que se produjo en la sala. ¡Todos salieron empujándose unos a otros entre gritos de socorro y auxilio¡.
Silvia miraba la cara de su marido, muerto, desplomado en el suelo sin una aliento de vida. En unos minutos, la policía irrumpió armada en el escenario y la esposaron. Casi no podía caminar, mientras se la llevaban podía sentir sus pies deslizarse por las baldosas de cerámica y al salir de la sala, volvió la cabeza y pudo leer en el cartel de la puerta:
SALA DE CONFERENCIAS
Investigación Forense
Doctor Cuellar
Hora : 17:00 / 19:00/ 21.00