Oooé, Oooé, Oooé!!! A por ellos!!! A por ellos!!!
¡¡Qué partido, mi madre!! ¡¡De vértigo y de infarto!!
Todo empezó bien, un equipo no muy duro y una selección con la moral subida tras el 4-0 y... ¡Ay! Todo se puede torcer en un minuto, es el fútbol, un juego como la vida...
La primera parte fue dura, los tunecinos parecían que eran más y corrían como gacelas, los condenados, y tras el gol que nos clavaron todo apuntaba ya al final fatal, a pesar de que España jugaba más técnico y con más posesión. ¡Ay, Pernía que no encontraba la suerte! Los nervios pueden resultar fatal, siempre hay que marear al contrario si es más rápido como ayer y no empeñarse en la banda derecha si te encuentras un negro de dos metros... En la segunda el sabio hizo lectura del partido y demostró su sapiencia con los cambios hechos: retomó el juego remontada con ese Raúl que parece que se despierta tras chupar banquillo y, luego, goleada de 3-1 gracias al niño Torres... Oooé, oooé, oooé!!!

¡¡¡En fin, de muerte!!! Gritos, infarto, depresión y... ¡¡¡Finalmente la ilusión de nuevo!!! Ya estamos en octavos de final y nos queda, el próximo viernes, un partido con Arabia Saudí que, en principio, no preocupa... Ya somos los primeros de nuestro grupo que es lo que importa... Vuelve el sueño y la ilusión... A por ellos!!! A por ellos!!!