Capítulo VI: Las facturas municipales

No paraba de pensar en Libertad y en cómo lo estaría pasando, tras la marcha de Luis. Es por ello que me propuse esa mañana acompañarla para desayunar. Mas previamente pasaría por el bar municipal a por churros y porras, que de seguro a ella le encantarían. Manuel limpiaba la barra vacía. Cuando de repente se soltó a hablar: “Estoy harto Pedrín, de tanta hipocresía. Si esto sigue así, yo también dentro de poco cerraré. Te acuerdas de Miguel, el del taller de enfrente. Al igual que hizo con Luis, Golfi lo ha vetado. Y cómo siempre todos sus órdenes se han tragado. Por lo que en breve nos abandonará. Avocado a buscar en otro sitio su sustento.”  (Leer más)

Notificación de comentarios

Si quieres recibir un email cuando se actualice este artículo, por favor, regístrate aquí

Suscribir a los comentarios de este artículo RSS

Comentarios

Aún no ha hecho nadie ningún comentario. Escribe alguno y sé el primero :P

¿Qué opinas?

(requerido) 
requerido 
(requerido) 
(requerido)