Querido amigo:

Lo he decidido, voy a dejar de beber, hoy es el primer día, el primero, voy a empezar una batalla como con la del tabaco que tu iniciaste hace ya casi dos años y que espero salgas victorioso, hoy debo comenzar una nueva vida. Y porque?, te preguntarás.
Porque llega un momento en tu vida que debes afrontar y asumir tus responsabilidades, porque lo que hagas y digas, aún estando borracho, lo debes asumir y afrontar sin excusas.

Te tomas una copa y no puedes dejar de tomar otra, y otra, y empiezas a perder la noción de la realidad, dices y haces un montón de tonterías, te vuelves zafio y desagradable, tus seres queridos te lo advierten, te avisan, no bebas por favor, te suplican, pero tu ira es más fuerte, tus ganas de beber te pueden, sigues tomando copas, una tras otra, volviéndote, a cada gota de ginebra, más soez, y día tras día vas perdiendo a tus amigos, a tus seres queridos, lentamente, uno tras otro se van retirando, hasta que no te queda nadie con quién compartir tus momentos de gloria cuando la euforia del alcohol te eleva a lo más alto, ni tus momentos miserables cuando los efectos de la bebida te abandonan y te deprimes en el pozo de la autocompasión, repitiéndote una y otra vez que será la última, pero siempre acabas volviendo a lo mismo.

Hay personas pueden fumar, otras pueden beber moderadamente, mientras que otras no pueden hacer ni lo uno ni lo otro, tu no puedes fumar, yo no puedo beber y lo tengo que dejar, ni una copa más, por favor, que Dios me ayude.
Hoy es el primer día.

Publicado sábado, 01 de julio de 2006 10:15 por Calamorro
Archivado en:

Notificación de comentarios

Si quieres recibir un email cuando se actualice este artículo, por favor, regístrate aquí

Suscribir a los comentarios de este artículo RSS

Comentarios

# BARGALLO

sábado, 01 de julio de 2006 18:03 by Anonymous
Te deseo suerte.Espero hayas encontrado apoyo en personas con tu mismo problema,es lo mas efectivo

# Diego

domingo, 02 de julio de 2006 9:18 by Anonymous
Gracias Bargallo
La carta anterior la recibí por e-mail el 12 de enero pasado y que yo sepa, mi amigo, sigue sin beber.

Mi guerra la libro con el tabaco, después de casi 30 años fumando más de dos cajetillas diarias acabé en el hospital con una mascarilla de oxigeno. Ya llevo más de dos años sin fumar nada, aunque me ha quedado un recuerdo, un regalo del tabaco para el resto de mi vida, una EPOC que limita mi capacidad pulmonar.

La práctica del senderismo me ha ayudado mucho a superar poco a poco la dependencia de la nicotina que, aunque hayan pasado más de dos años, aún, de vez en cuando, me ataca con furia.

# Gloria

domingo, 02 de julio de 2006 23:06 by Anonymous
El tabaco no es nada, la bebida tiene un pase. A ver que puedes hacer con la iracundia. Animo!

# Diego

lunes, 03 de julio de 2006 9:06 by Anonymous
Me parece que la iracundia puede ser una de las consecunencias del alcohol.

¿Qué opinas?

(requerido) 
requerido 
(requerido) 
(requerido)