Cartas que nunca se recibieron
Estas cartas fueron devueltas porque el destinatario nunca las pudo recibir, murió el 6 de septiembre siguiente. Fueron escritas el 4 de Agosto de 1937, las recibieron devueltas el 28 de Abril de 1.938, por paradero DESCONOCIDO.
Os las copio, con el ruego de que las situéis en el contexto de donde y cuando fueron escritas:
Alberto escribe a su hijo, José Alberto:
Mi queridísimo hijo:
Once días muchacho sin saber de ti, que parecían once siglos bisiestos. Mucha faena habéis tenido en esos días, yo lo comprendo, pero tu siempre que puedas procura ponerme un telegrama cada vez que algún acontecimiento de importancia comprendas que ha de repercutir aquí.
¡…de debut Pepillo!; estaría muy preocupado, pero con la clase de enemigo que tenéis enfrente no hay ná que rascar; ellos no pueden nada contra los nuestros; les falta la base fundamental para las grandes batallas; disciplina, concepto del honor; ese honor por el que nosotros antes que perderlo perdemos la vida. Que tus cartas y telegramas no me falten, que tú sabes la intranquilidad que supone conocer noticias de los demás y no tuyas. Supongo ya te habrás procurado ahí prendas de abrigo, no descuides esto que el frío tan intenso se echa encima enseguida y os puede sorprender fuera de la capital o proximidades, en circunstancias que no puedas adquirirlos y cojas enfriamiento de esos que con la pulmonía tienen un parentesco enorme. Que como prenda de abrigo uses la chilaba, que es lo mejor, y debajo tantos chaquetones y jerseys vayas necesitando, de forma que el vestirte como yo en Ketama lo hagas con inventario a la vista.
No dejes de escribir a Estévez, ese amigo tuyo que tan preocupado está.
Pepín, ¡Viva España! Y con él un abrazo de tu Padre.
Charo tiene una de tus fotos y ya tu madre mangoneando ha hecho distribución. Estas muy bien, muy bien.
María Josefa escribe a su hijo, José Alberto:
+ Día 4 de Agosto, 2º triunfal
Mi hijo querido:
Al fin supimos de ti ¡qué emoción! Grande ha siso tu bautismo pero tu como buen soldado habrás sabido quedar como buen patriota, tu padre rabia por poder ir a luchar contigo, de veras y yo también me iría de enfermera. Rabio por ver tus letras y conocer tus impresiones, ¿has conocido a Charo y Luis?. Bueno hijo que ya sabes que esto es una Cruzada Santa y como buen cristiano debes saber luchar. Adiós hijo de mi vida, que nos tengas al corriente de tus proezas y nada más, que escribas aunque sea tu nombre y nada más.
¡Quién te viera! Con tus moros, tú ilusión, lo que querías ¿no era eso? Ahora que en vez de Don José eres el Alférez.
Adiós guapito, miles de besos de tu mamá.
Mariteresa se fue a Jerez (Valientes 6), Carlos en Puerto de Santa Cruz (Cáceres), Teresita todos los días pregunta por ti, hoy sale para Cádiz. La rubita (Miguelina) sin conocerte te envía sus recuerdos. Don Agapito pide una foto tuya y como ves ya se la he mandado. Albertito piensa en ti más de lo que tú te crees y todos tus hermanos, pero has de volver victorioso porque todos rezamos el rosario y la Virgen te ha de proteger.
Adiós vidita