Una madre buscando el cuerpo de su hijo
Memoria histórica
Zaragoza a 7 de Junio de 1942
Mi respetable Señora:
En mi poder su atenta del 30 de Mayo, en que me pide V. datos sobre su hijo, a la que me apresuro a contestar, diciéndole lo siguiente.
Cuando sucedieron todas esas cosas de la guerra que V. me hace referencia, no estaba yo encargado de la parroquia de Torrecilla y por tanto no puedo informar a V. como es mi deseo, pero he preguntado a los Señores que eran entonces autoridades en el pueblo y me dicen que tienen apuntados en una lista todos los que llevaban a enterrar y llevaban documentación de tal manera que podían servir de certificados, pero que llevaban muchos sin documentación, desde luego su hijo no estaba en la lista y aunque estuviera nada conseguiría V. porque para enterrarlos abrían unas zanjas y los echaban de dos en dos sin que se supieran quienes estaban aquí o allí, así que es muy fácil que esté allí enterrado, pero no se sabe en donde porque hay lo menos ochenta.
Esto es todo lo que he podido adquirir, y comunicarle. Siento muchísimo no poder dar a V. más detalles, por eso en la parroquia que me tocó durante la guerra, y que también hubo frente, procuré llevar con todo detalle una lista de todos los enterrados enterrándolos solos y poniéndoles una señal con su nº en cada sepultura, así he podido después consolar a muchas familias. Siento no poder dar a V. mas detalles, sin embargo, si V. me cree útil para alguna cosa puede V. desde luego con toda la libertad disponer de mi y si V. quiere hablar conmigo vivo en Zaragoza, Calle Palomeque, 18, 1ª.
Con este motivo tiene el gusto de ofrecerse a V. su affmo Capellán
Pedro Tomás.