La Maroma por su cara norte
Contra todo pronóstico, el día amaneció despejado y nos pusimos en marcha, Ana y Fernando desde Marbella, Ani y Paco con Oscar y Pablo desde Alhaurín, e Isabel y Diego con Cristina desde Mijas.
Pretendíamos subir a la Maroma por su cara norte, desde el Robledal, uno de los recorridos más atractivos del Parque Natural Sierras de Tejeda, Almijara y Alhama.
Al principio (cota 1.200) la ruta discurre por un cómodo carril, donde ya se empiezan a ver las primeras manchas de nieve. Al finalizar éste, el camino continúa por un sendero que va ascendiendo decididamente, la nieve y el hielo van apareciendo con más frecuencia anunciándonos los que nos esperaba más arriba.

Poco a poco, vamos ganando altura, atravesamos el Contadero (cota 1.500) y continuamos ascendiendo hasta el siguiente hito de la ruta: el Salto del Caballo.
Las dificultades van creciendo, la nieve se va espesando, Isabel desiste y se para, Pablo le acompaña y al rato son Cristina y Oscar los que también se dan la vuelta.
Sólo los más fuertes llegan hasta el Salto del Caballo (cota 1.860), Ana, Ani, Paco y Fernando, mientras Diego se queda a mitad de camino entre ellos y la loma donde acampó Isabel con los demás.

El regreso fue una fiesta para algunos y para otros, según lo describió Oscar con humor, un “deporte de alto riesgo” .
--->ver video<---
Unos se lanzaron por los tramos helados a manera de tobogán y a otros hubo que bajarlos casi en parihuelas, pero al final todos llegamos bien a los coches, empapados por la nieve pero contentos y cargados de energía para la siguiente semana y firmemente convencidos de que volveríamos para conquistar la cumbre de la Maroma.
GPS Senderismo Familiar Málaga
TEMAS RELACIONADOS: Sierras de Tejeda, Almijara y Alhama
El Contadero
Estrecho paso entre rocas donde los pastores, a subir y bajar de la sierra con su ganado, realizaban un rápido recuento para comprobar que no se les había quedado ningún animal atrás.
La Maroma
Apenas a unos metros de la cumbre de la Maroma existe una profunda sima donde, antiguamente, los llamados “hombres de la nieve”, acumulaban la nieve en invierno para venderla en verano. El nombre de la montaña procede de la maroma o cuerda que utilizaban para poder bajar a la sima a por la nieve.