EL BUREO I
La colaboración entre masoveros de masadas próximas, era muy frecuente y compartían, no solo el trabajo de acarreo, trilla etc. sino también, como parece lógico, sus fiestas y sus alegrías, y una de estas fiestas más arraigadas y tradicionales, era el bureo. Si el bureo era organizado durante o con motivo del “desgranado del panizo” (que se hacía a mano, juntándose las gentes en grandes corros) tenía el aliciente de que si alguno de los “desgranadores” encontraba al quitar las hojas de la panoja un grano de maíz negro, tenía el derecho (o se lo atribuía) de dar un pellizco a la moza que tenía más próxima, o a la que más le agradaba, a lo cuál ésta se oponía o pretendía oponerse, casi siempre sin resultado. Un pellizco o un beso furtivo eran los alicientes más grandes de la fiesta y eran siempre muy comentados y reídos por los asistentes. El pellizco alguna vez era sustituido por el consabido beso “a traición”, y aunque la moza se enfadase en este beso y arrease al atrevido un sonoro bofetón...”Que me quiten lo bailao” decía él ufanándose ante los demás hombres...
Fuente: TERUEL TRADICIONES, GENTES, COSTUMBRES - AUTOR: Julio Monzón Royo
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